MATEO:
Escuché el crujido de la puerta cerrarse detrás de mí. Y mi móvil vibró.
Ángel de la guarda
Sube las escaleras
Que están a tu derecha
Y entra a la cuarta
Habitación
Visto
Miré todo a mi alrededor, había escritorios llenos de hojas desordenadas y polvo.
Comencé a subir las escaleras y empecé a escuchar una música de fondo.
Era RAIN.
Un escalofrío recorrió mi cuerpo.
Entré al cuarto, y la vi.
Estaba atada a una silla en mitad de la habitación y con un trapo en la boca. Tenía un foco justo encima de ella alumbrando le a 2 metros de radio alrededor de ella.
- No, no, no... Mar, Mar. - dije acercándome a ella corriendo.
Tenía los ojos hinchados de haber estado llorando durante mucho tiempo. Su mirada estaba pérdida, no la reconocía. Hizo el amago de pronunciar algo, pero estaba agotada.
- Parece que ha llegado el truenito.- Esa voz, esa asquerosa voz que escuché detrás de mí.- ¿Te ha gustado nuestro regalito de bienvenida?
- Sueltale Marcos. - dije dándome la vuelta y apretando los puños.
Notaba la furia recorriendo mi cuerpo, en mis ojos asomaban lágrimas que amenazaban con recorrer mi rostro. Le miré a los ojos, y detrás de él apareció Ana.
Ella era el Ángel, estaba seguro, le había manipulado.
- Nunca debiste enamorarte de ella Mateo, has caido muy bajo, ¿La hija de una puta? ¿En serio me cambiaste por ella?
- Cállate Ana. - le corté.
- Podrías aspirar a más, es patétic...
- ¡Que te calles! - grité furioso.
- La última vez que le levantas la voz.- dijo Marcos sacando una pipa de su chaqueta y apuntándome con ella.
- ¿Qué coño haces Marcos? - Dijo Ana al ver el arma.
Marcos no contestaba, estába fulminándome con la mirada y avanzando lentamente hacia mí.
- ¡Marcos para! - gritaba Ana mientras sus ojos se llenaban de lágrimas. E intentaba arrebatarle el arma de las manos.
- ¡CÁLLATE COÑO! - Gritó Marcos girando a toda velocidad sobre sí mismo y apuntando esta vez a Ana.
Ella comenzó a sollozar y a suplicar perdón mientras levantaba sus manos.
Yo estaba callado, había parado de llorar, no sentía nada en ese momento, no podía hacer nada, le había fallado a Mar. Debí contarle esto mucho antes, pero soy gilipollas.
Ahora quizás ni saldríamos de esta, y le habría arrebatado toda una vida de felicidad.
- ¡LAS MANOS ARRIBA JODER, NO MUEVAS NI UN PUTO DEDO O TE VUELO LA CABEZA! - Me gritó mientras me apuntaba con el arma de nuevo.
El agarró del brazo a Ana y la arrastró hasta fuera de la habitación y cerró la puerta, se escuchaban sus gritos suplicando que no nos hiciese nada.
Mientras eso observé a Mar, estaba como paralizada, no miraba a ninguna parte.
Intenté buscarle con la mirada y como un acto reflejo me miró a los ojos. Se nos llenaron de lágrimas nuevamente.
- Te quiero. - susurré tratando de que me leyese los labios. Ella asintió, me lo tomé como una respuesta, tenía la boca tapada y no podía hablar.
Pero como muchos dicen, una mirada vale más que mil palabras.
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Quizás Mañana
أدب المراهقين•[TERMINADA]• Una historia en la que Mateo y Mar, su amiga de la infancia vuelven a coincidir, con un objetivo bastante similar. ¿Es normal que alguien te hable al WhatsApp intentando protegerte? No sé si hoy podré responder a esa pregunta, quizás m...
