No entendía lo que había sucedido. En mi cabeza, en el momento en que Sirius admitiera sus sentimientos por Rose, todo sería felicidad y besos incomodos que tendría que soportar entre esos dos.
La historia de Rose, simplemente me preocupó y solo pude maldecir la suertecita de esos dos. ¿En serio la tía Herms tenía que ser quien entrara? Bueno, pudo ser peor, supongo. Si el tío Ron hubiese entrado seguro Sirius si estaría teniendo un funeral adecuado en estos instantes.
Debía decir que aquello era peor de lo que imaginaba sería. Esa mañana, Sirius había despertado temprano y había dicho a papa que pasaría todo el día acomodando su apartamento. Rose estuvo en silencio y cabizbaja casi todo el desayuno y la tía Hermione parecía realmente culpable.
Conocía a papá bien y sabía que era algo poco diestro en el curioso arte de entender cosas de relaciones, pero podía notar su mirada sobre Rose y su aspecto preocupado.
Sirius llegó muy tarde ese dia, luego que todos habían cenado y papá se había quedado esperandolo en la sala. Me escondí cerca de las escaleras y escuché cuando lo llamaba.
- ¿Donde estuviste todo el día? Estuvimos esperando por ti para la cena. Ni siquiera respondiste al patronus que envié.
- ¿Que? ¿Ahora te crees mi padre?
Eso me dolió y sabía que a papá aquella actitud también le molestaría.
- ¿Te sucede algo? Creo que puedes hablarlo conmigo - pidió papá y escuché a Sirius bufar.
- Solo quiero dejar esta maldita casa de una vez - respondió con tanto odio que me quedé helado. Pensé que le gustaba estar aquí.
- ¿Es por Rose?
Joder.
Papá no era tan distraído como creía después de todo. Imaginaba el rostro de Sirius.
- ¿De que carajos hablas? - preguntó y sentí a papá caminar.
- ¿Crees que soy tan estúpido así? He visto como te llevas con Rose y como la tratas. Como la ves todas las mañanas y lo bueno que eres con ella. Quizás Ronald no se de cuenta, pero yo si.
Agradecí que realmente mi tío Ron estuviera en La Madriguera y que la tía Herms le tocara resolver unos asuntos en el Ministerio.
- No se de que hablas.
- Sirius, mirame - le pidió papá - ¿Que ha pasado? Te desapareciste todo el maldito día y ahora tienes esa actitud hacia mi. ¿Que te hice?
- No me has hecho nada Harry - la voz de Sirius era menos furiosa - sabes cuanto te quiero. Eres...eras...como un hijo para mi. Solo... no comprendes lo complicado que es haber vuelto y sentir que todo el maldito mundo es un caos en el que no puedo vivir.
- Sirius me alegra tanto que estés aquí, vivo. Siempre te consideré lo mas cerca a un padre. No sabes cuanto me dolió tu muerte y cuanto tardé en superarla. Odio la idea de que prefieras estar muerto a estar aquí conmigo.
- No odio estar contigo. Pero... no soy feliz aquí y... Harry en serio no quiero discutir este tema.
- No quiero que me veas como tu ahijado o como si fuese una figura paternal. Puedes verme como tu amigo, si gustas - soltó papá con confianza - No pienso ocupar el lugar de mi padre pero al menos, quiero que me consideres tu familia. Tu eres mi familia.
A veces, como en este momento, sentía pena por papá. Crecer sin sus padres no debía ser facil. Una vez escuché a mamá decir que papá había sido criado por sus tíos y que le encerraban sin comer ni ver a nadie. Desde ese día lo amé mas. Papá era tan amoroso con nosotros que a veces rayaba en lo cursi, pero era divertido y nos permitía cosas que mamá seguro pegaría un grito en el cielo si se enterara. Tenía caracter cuando necesitaba tenerlo pero en resumen, era el mejor papá del mundo. Sirius fue la única parte en su juventud, que tuvo de sus padres y aún así se la arrebataron sin piedad. Deducía que él había sido tan importante en su vida que poe eso mi hermano llevaba su nombre también.
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Desde el Velo - Marauder's Story
FanfictionLa vida nos devuelve lo que perdimos, de la forma en que menos esperamos.