Nora me tomó del brazo y me llevó a la biblioteca que ya conocía muy bien. Sus ojos me miraban intrigados y de pronto me encontré perdiendome en ellos. Debia admitir que Nora se veía hermosa esa mañana, sus cabello suelto sobre sus hombros caia en ondas que parecían hipnotizarme.
- Albus, ¿que quieres? - preguntó de pronto.
- No respondiste mis cartas - solté con molestia.
- ¿Ahora quieres que responda? - inquirió divertida - ¿Recuerdas que solicitaste amablemente que dejara de acosarte?
- Nora, no seas infantil - pedí y supe que la había jodido. Ella me miró con seriedad y enarcó una ceja - Siento eso que dije, pero hablo en serio. ¿Por qué no has respondido a mis cartas?
- Tengo mejores cosas que hacer, Albus - ella frunció el ceño - desde hace un buen tiempo no eres el centro del mundo para mi.
Vaya. De pronto recordé todas esas veces que Nora me perseguía y trataba de hablarme. Debía admitir que ella era realmente entretenida y siempre sacaba un tema interesante de conversación. ¿Me dolió que dijera eso? No estaba seguro.
- Creo que se le llama cortesía, Nora Greengrass - dije con calma y ella me miró. Puede que notara un sonrojo en ella - Escucha, realmente he querido hablar contigo.
- Si es por lo de...lo de, bueno - ella se acercó y bajó la voz -el hecho de que tuvimos sexo, no tienes que fingir que te intereso.
- ¿Eso que quiere decir? - pregunté confundido. Siempre pensé que para las mujeres ese tema era muy importante, me vi totalmente perdido.
- Solo nos dejamos llevar y sinceramente Albus, estas muy buenazo. Te tenía ganas hace un buen tiempo - dijo mientras sus ojos se mantenían en los mios.
- Pero...pareció que tu...bueno, que era la primera vez que lo hacías - tercié.
Nora me miró y su rostro esta vez estaba del color de cabello de mi madre.
- ¿Eso que Albus? Parecía que ninguno sabía que estaba haciendo, si sabes a que me refiero - me picó y yo me encogí de hombros.
- Lo admito, nunca había estado con una chica pero parece que para mantener tu fama, se te hace difícil aceptarlo tu.
¡Maldita sea yo y mi boca!
- ¿De que fama hablas? ¡Ah ya se Albus! ¿Es por salir con otros chicos mientras trato de que TU me notes? ¿Esa es la que hablas? - Nora estaba tan cerca que sentía su perfume de aroma dulce.
- Saliste con mi hermano, ¿por que lo hiciste? - reclamé. ¿De donde había salido eso?
- ¿Eso que? James es un tipo de lo mas decente. Pero al igual que tu, solo tiene ojos para una persona - Nora me dio la espalda y caminó hacia la ventana - Tu hermano realmente es un tipo muy decente y te quiere mas de lo que parece. Cuando comenzamos a salir, me preguntaba todo el tiempo si realmente ya no quería perseguirte. No quería hacerte molestar por si algún día tu me notabas o algo asi.
- ¿James? ¿Hablamos del mismo James que siempre busca hacerme molestar?
- Si, ese James. El idiota que cree que es el mejor capitán de equipo y se la pasa despeinándose el cabello como si se sacudiera la caspa. Ese James - dijo y me hizo reir con eso último - Tienes suerte Albus. Desearía que mi hermano se preocupara así por mi. O tener al menos una familia normal como la tuya - suspiró y de pronto sentí que estaba triste por ello. En ese instante me di cuenta que no conocía a Nora Greengrass del todo - Pero en fin Albus, no tienes que venir a ser cortés conmigo.
- Nora yo... en serio no he dejado de pensar en ti todos estos días. Realmente no se que me pasa - expliqué con toda la sinceridad que pude y ella pareció mas interesada.
- Supongo que te impresiona no estar pensando en Longbottom todo el tiempo - dijo con una media sonrisa que realmente me pareció hermosa. ¿Por que nunca habia pensado en Alice de esa forma? Realmente en ese pequeño instante a solas con Nora, me di cuenta de muchas cosas que no había notado antes - Tranquilo Albus, se te pasará.
- ¡Joder, Nora! Estoy tratando de hablar contigo y ahora parece que tu eres quien no quiere verme mas - exploté y ella suspiró.
- ¿Crees que soy tonta Albus? Solo fuiste conmigo al baile porque Longbottom ya tenia pareja. ¿Por que me lo pediste a mi? Pudiste ir con cualquier otra persona. Pero sabes muy bien que Alice no me soporta por esa pequeña broma que le hice el año pasado, pero para mi defensa, le quedaba muy bien ese corte - Nora se recogió el cabello y me dio esa mirada de reproche, una que había visto hacia Scorpius muchas veces - Solo tuvimos sexo Albus, las cosas seguirán siendo como siempre. Además, ya lo pensé mejor y no quiero ser la persona que usas para sacarte de la cabeza a Longbottom.
- ¿Por que crees que te usaré? Además yo... solo vine a decirte que realmente estoy confundido. Mejor, ¿sabes que? Olvidalo Nora. Haremos como que nada sucedió - dije ya dolido por su actitud hacia mi, ella pareció sorprenderse - Feliz Navidad por cierto.
Saqué de mi bolsillo una pequeña caja y se la extendí. Habia comprado eso solo para ella mientras caminaba con papá antes de navidad.
- Quería enviartelo, pero...no se porqué no lo hice.
Ella lo tomó y lo abrió con rapidez para luego quedarse observandolo en silencio.
- Es un prendedor - me dijo con una sonrisa y me pareció tan reconfortante que deseaba verla mas seguido - No debiste...yo no compré nada para ti.
- No hace falta Nora. Realmente lo vi y...como te dije, he estado pensando en ti desde ya sabes que. Recordé que casi asesinas a Scor a golpes por perder uno como ese - dije mientras ella aún lo observaba.
- Era de mi madre. Mi padre no me deja verle y realmente era lo único que me hacía sentir que le tenía cerca - me contó mientras yo solo sentía un vacío dentro al escucharle tan triste - Este también es hermoso. Gracias Albus.
Nora se acercó y me abrazó con fuerza mientras sentía como su respiración era pausada, acompasada con la mía. Dejó un beso en mi mejilla y me sonrió cuando se separó.
- Será mejor que esperes a Hyperion en la sala. Si mi tío Draco nos ve aquí solos comenzará a preguntar y por mas que le caigas mejor que tu padre, no creo que quieras que te esté acosando.
Sus palabras marcaron una abrupta despedida y supe que Nora había cambiado luego de esa noche. ¿No era yo quien quería que dejara de acosarme y molestarme? Ella estaba imponiendo su distancia y había dejado claras ciertas cosas. ¿Pero yo quería que se alejara?
El recuerdo de haberla pasado tan bien con Nora en el baile me atacó sorpresivamente, de que intentara hacerme bailar y lograrlo. Que le ayudara a vaciar una botella completa de Whisky de Fuego en el ponche, que rieramos de lo gracioso que se veía el profesor Truders bailando sin ritmo.
Una sensación como si cayera de la escoba me inundó y al salir de la biblioteca sentí que me faltaba el aire.
Al parecer, mis sentimientos hacia Nora eran diferentes y yo lo había notado ciertamente muy tarde.
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Desde el Velo - Marauder's Story
Fiksi PenggemarLa vida nos devuelve lo que perdimos, de la forma en que menos esperamos.