Querido, Caleb.
¿Sabes que es lo que más me duele?
Que nunca te dije quien era yo.
Jamás supiste quien era "la chica de las cartas".
Querido, Caleb.
¿Sabes que es lo que más me duele?
Que nunca te dije quien era yo.
Jamás supiste quien era "la chica de las cartas".