Capítulo 29.

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Ese fin de semana para cada uno fue color rosa pastel, más allá de las estúpidas peleas que seguían teniendo Jeon y Park, por los sobrenombres que se daban, aún así terminaban entre risas y mimos. 

Ya habían transcurrido dos semanas desde ese entonces y su relación estaba en la cúspide. El doctor cada que el tiempo le daba iba a ver a Jimin a sus clases de danza, o lo recogía en la universidad para después tener una cena y dormir juntos.
Por otro lado Jimin celebraba cada semana que tenían juntos y cocinaba para su Doctor cosas ricas. Estaban aún aprendiendo a entenderse y Jeon corregía los errores que tenía en cuanto a la relación, comprendiendo que era un chico y no una chica. 
Podía decir que estaban a un paso de decir "te amo".

Ahora mismo estaban camino al hospital del Doctor, Jimin tenía su día libre puesto que faltaban 2 meses para acabar su carrera como abogado y los trabajos empezaron a ser más prácticos, en audiencias y demás. 
Llegaron después de 20 minutos, Jungkook bajó y camino hasta el otro lado para abrirle la puerta a su novio, le puso seguro al carro y tomo la mano de Jimin para entrar, realmente no le preocupaba que los vieran, puesto que aún no tenía el uniforme puesto y sus compañeros del trabajo tenían claro que eran pareja. 

Aun así alguien de lejos los veía con odio.

Sin embargo llegaron a la oficina, Jimin se puso una bata con tapabocas, y Jungkook la bata con estetoscopio.

– Bien amor, ya sabes el plan de hoy – rompió el silencio el Doctor para tomar con delicadeza entre sus manos las mejillas de su novio y plantarle un beso suave. 

Jimin suspiro conforme y se separaron, – Me lo recuerda, Doctor, ¿por favor? – hablo suave y con picardía que hizo soltar una suave risa al pelinegro. 

– Tenemos aproximadamente cinco citas médicas en horario, almorzamos, hacemos papeleo y ¡listo!, estamos libres – explicó sonriente, esos días había hecho la mayoría de su trabajo para que el día que Jimin viniera fuera algo simple, salieran temprano y pasaran a su casa a ver alguna película y besarse, << Sólo besos >> se prometía. 
Habían hecho acuerdo de qué día se verían en el lugar del otro, para conocer más y entenderse mucho mejor, conocer gestos, actitudes y demás.

– ¡de acuerdo! ¿qué esperamos? – el rubio estaba emocionado, ayudar a su chico en el trabajo, y poder entender varias cosas lo emocionaba. Ahora sabía de primeros auxilios y agendar muchas cosas que podrían servir en su puesto de trabajo algún día. 

Las citas pasaron hasta medio día, sin algún mínimo descanso, salía uno y entraba otro, aunque algunos les miraban confundidos de ser dos personas en el mismo lugar como médicos generales, sin embargo, Jeon estaba de pie mientras Jimin estaba tras la pantalla y le decía qué anotar y dónde, pero antes de empezar le presentaba a las personas con un corto – Bienvenido, primero que todo no se preocupe, el de allí es mi aprendiz Jimin, sí le incomoda que estemos ambos puede decirlo y él se retirará, ¿okey? – a lo que los pacientes respondían con un corto – No hay problema –, pero no hacían falta las chicas hormonales que decían que si les podían chequear a solas, o intentaban entablar conversación con él rubio, e inmediatamente recibían reprendas de sus madres diciendo que no le hiciera caso. 

Jimin reía en esos casos, le recordaba muy bien su comienzo y lo nervioso que estaba cuando conoció y vio por primera vez a su guapo doctor.
Les entendía, pero agradecía que las madres les reprendieran y aún si no lo hicieran, sabía que Jeon era muy profesional, estaba a sus pies y no haría cosas estúpidas. Y él simplemente desde que entró a esa oficina no tenía ojos para nadie más.

Llego la esperada hora del almuerzo para ambos, caminaron a la cafetería, esta vez no tenían sus manos juntas, puesto que el profesionalismo estaba en juego. 

The Doctor. [Kookmin]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora