Capítulo 32.

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Las semanas habían pasado de manera rápida pero a la vez tortuosa para el grupo en general, cada uno retomo un trabajo más serio, las relaciones y la confianza iban creciendo, si bien eran más responsables seguían comunicándose aunque no con frecuencia. Sin embargo, hoy no era uno de esos días, el papá de Jungkook había insistido fervientemente que llevara a sus amigos y novio a su casa, le comento que su madre ya estaba más relajada y aunque fue complicado para ella quería entenderlo y seguir normal, con su bonita relación. 

Por lo mismo ahora estaban tocando la puerta de la casa de campo de sus padres, sus amigos estaban atrás molestando cada uno y observando la casa con delicadeza desde fuera. Se notaba grande, a decir verdad. Su fachada tipo rocas, bastante elegante, al rededor césped muy bien cortado, paredes blancas, puertas cafés y todo tipo de cosas bonitas al rededor, como una silla mecedora y esas cosas. 

Pero su novio era otro cuento... Su relación era un lazo bastante fuerte a sus alturas, pero ahora no tenía al atrevido paciente que conoció hace meses, tenía a un Jimin que parecía un gatito escondido detrás de él y tomando su mano con fuerza. Sí, estaba asustado, nervioso y ansioso. Lo comprendía, entendía a la perfección que pensaba que su madre le diría algo feo o no los aceptaría, lo que él no conocía es que llevaba algunos días hablando con su madre y ella preguntaba por él, como sí nada, esa era la señal de que estaban y estarían bien, sólo era cuestión de que el mismo Jimin lo comprobara. 

– Amor, no creo que sea buena idea, tú mamá puede molestarse ... – las palabras al pelirrosa se le quedaron en la punta de la lengua cuando la puerta fue abierta y la señora Jeon vestida bastante bonita sin llegar a estar desaliñada, un estilo tropical, relajado, les abría la puerta con una sonrisa en el rostro. 

– Está bien, ya verás – le susurro jalándolo a su costado, no le gustaba tenerlo detrás, eran iguales fuera donde fuera. 

– ¡Mis niños! ¡pasen, pasen, por favor! – invitó con fervor la señora Jeon. 

– Mamá, te he extrañado – el primero en saludar fue Namjoon, seguido de SeokJin quien sonreía con bastante confianza. 

Después siguieron Hoseok y su novia, Yoongi y Tal quienes con algo de pena saludaron e ingresaron. Jimin pensaba en qué quería tener la confianza así, o por lo menos esa seguridad sin que las cosas malas a las que se acostumbró retumbaran en su mente. Él sabia que su suegra quería cosas distintas y sería fuerte, porque él interrumpió esos planes. 

– ¡Mi bebé por fin está aquí! Tardaste más de lo esperado – abrazó con euforia la señora Jeon a el doctor quien la recibió sin soltar el agarre de su mano. 

– Ya sabes mamá, el trabajo y todo nos tenían agobiados – pauso mirando a su bonito novio que estaba perdido en sus pensamientos con el ceño fruncido y sin percatarse del mambo frente a él. Jungkook con cuidado con su otra mano puso su dedo indice entre las cejas del más bajo y lo movió con ternura, haciéndole sacar de sus oscuras ensoñaciones – Minnie, deja de hacer eso, te vas a poner viejito – jugó. 

Jimin se incorporó incomodo y alerta ante cualquier palabra o tentativa ofensiva, pero fue totalmente lo contrario. Su cuerpo se quedo estático mientras recibía un abrazo de la señora Jeon, – Bienvenido, Jimin. Siéntete como en casa– 

– Hola... Gracias – estaba en trance, si bien ese día no fue grosera, tampoco esperaba un buen recibimiento y se sentía frágil. No lo malinterpreten, él quería a sus padres, pero si ellos tal vez fueran un poco más comprensivos y dejarán de mirarlo como "el hijo gay", tal vez tendrían más cercanía. Sus padres sólo lo distinguían por ello, jamás por sus buenas notas, por ser cuidadoso y amable, responsable, sólo era eso para ellos, no tenía más características que no fuera "gay". Pero ahora no importaba, estaba bastante contento con lo que estaba construyendo. 

The Doctor. [Kookmin]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora