Comienzo de la adicción

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Ya han metido al chico en la camioneta y los hermanos también están despiertos, nos encontramos en la alberca, hemos decidido relajarnos por un momento, tenemos dos horas probablemente antes de que los padres le llamen al niño por teléfono para saber cómo está y que comiencen las alertas de desaparición.
Nos hemos quedado todos en ropa interior ya que, claramente no tenemos trajes de baño pero está bien, con que nos podamos meter en la alberca la ropa es lo de menos.
-No puedo creerlo, después de casi 8 meses me siento relajado sin tener que meterme mierda.-Dice James, uno de mis compañeros que está pacíficamente flotando con los brazos y piernas abiertas.

-Antes tenía una vida parecida.-Interrumpe Greg.-Mis padres tienen una casa como esta, toda mi infancia me la pasé así...ahora, después de convertirme en un imbécil puedo volver a disfrutar de esto.

Steve y yo lo miramos con tristeza mientras estamos en el jacuzzi.
Los hermanos están sentados en los camastros, con actitud nerviosa, mirando a todos lados como si de repente del cielo fuesen a caer agentes de la CIA para arrestarnos.

No me gusta esa actitud, me están poniendo nerviosa.

-¡Ustedes dos!.-Grita Steve llamando su atención con un susto.-Quitense la ropa y metanse, les aseguro que no habrá otra oportunidad de estas, es ahora o nunca.

Ambos se miran y se levantan con miedo, se susurran cosas. Al parecer la chica tiene pena de desnudarse, normal, sólo llevan una semana aquí.
El chico se quita la camisa, el pantalón y los zapatos, le dice una última cosa y se avienta de bomba a la alberca.

-¡Eso! ¡Sí! ¡Vamos!
Gritan todos los demás por haberse animado.
La chica simplemente se limita a doblar su pantalón de la parte de los pies, se quita los zapatos y se sienta a la orilla de la alberca metiendo sólo sus pies.

-Son...un poco, vamos ¿raros?-Comento a Steve que se estira para sacar de su pantalón un cigarro y un encendedor.

-Si bueno, es normal que no se acomoden aquí, llevaban dos meses en "Robo minucioso", no trataban con personas, deben sentirse como basuras.

Es verdad, supongo que es un gran cambio para ellos, por algo los debieron  haber puesto en aquél equipo pero también por algo los debieron haber echado. A parte, los chicos estos se ve que tiene cara inocente, deben ser unos 2 años menor que yo, aunque bueno, yo ahora gracias a las drogas me veo 10 años mayor estoy segura. Se ven limpios, creo.

Cuando yo empecé en este equipo venía de hacer varios secuestros, asesinatos y robos, por una parte fue muy fácil para mí adaptarme a su forma de llevar acabo las cosas, eso no quita que me sintiera una mierda, no por lo que hacía, claro esta. Si no por todo lo que viví atrás, Richard, mi padre, mi escape, la niña a la que no pude matar, joder....

-Arr, ¿estás bien?.-Steve me regresa al presente. No me había dado cuenta que comenzaba a temblar como si muriera de frío y me siento con una opresión en el pecho, eso sólo significa una cosa.

-No.-Lo miro.-Necesito....necesito, la bolsa.

Steve me mira receloso y niega con la cabeza.
-¿Recuerdas lo que hablamos? Podrías....

-¡NO!.-Grito tan fuerte que todos se vuelven a mí.-Damela ya, por favor.
Steve rueda los ojos y se estira a su chamarra para sacar la pequeña bolsa de cocaína.

Yo ya estoy fuera del agua sintiéndo una necesidad grande e ignorando a mis compañeros que me siguen mirando. En cuanto él vuelve con la bolsa se la quito y me alejo hacia la mesa con sombrilla que está un poco distanciada de las otras. Todos han dejado de mirarme, excepto Steve, que desde el jacuzzi observa cada movimiento, deseando en su mirada que no vuelva a hacerlo.
Busco en mi pantalón un pequeño pedazo de periódico que siempre llevo conmigo, lo enrollo, saco la droga, hago una línea recta y con la habilidad que he creado la inhalo rápido y sin dejar rastro en el cristal.
Ahora me siento más tranquila y relajada, no pienso en nada más que en la satisfacción que da esta mierda.
Me quedo sentada en la banca, recargada en el respaldo de la silla. No quiero ni regresar ni estar cerca de Steve, sé que está muy molesto, pero no tenemos ningún tipo de trato aún como para que ya me empiece a regañar por querer drogarme de nuevo, incluso él mismo me ofreció esta bolsita si todo salía bien haciendo el trabajo y sin duda yo lo veo como un rotundo éxito.

Ya hemos llegado al refugio después de 4 horas de camino, déjamos al chico y su ojo morado con nuestro jefe, ya que al bajarlo para que lo metieran en otra camioneta este le escupió antes de subir con forcejeos y se ganó un puñetazo acompañado de mil insultos. Joder, esperemos aguante hasta donde lo tengan que llevar y esperemos que su padre pague lo que debe de una vez.

Entré a la ducha en cuanto llegamos, el efecto de la droga se había pasado ya y volvía a mi realidad, necesito relajarme de otra manera y creo que sólo puede hacerlo el agua caliente. Steve ni siquiera intentó hablar cuando llegamos, fué directo a la cama. Mejor así, pelear cuando estoy bajo esos efectos no terminaría bien ni de broma,  a parte de que no sabemos nada de él "acuerdo" al que llegaremos, nos vendrá bien pasar la noche alejados para aclarar todas las ideas y mañana tener algo más seguro.
Tenemos tiempo para ponerlo en práctica, normalmente cuando realizamos un trabajo y lo hacemos bien nos dejan una semana sin misión, así que hay tiempo de sobra....espero.

¡¡STEVE!! ¡¡STEVE!!
Corro bajo la tormenta, la lluvia es penetrante y no veo nada, salvo algunos rayos que iluminan por un momento.
Lo veo, está siendo arrastrado por algo colina abajo.
Corro lo más rápido que puedo, el lodo se hace más, más y de repente media pierna está enterrada, las lágrimas caen por mis mejillas y ya no sé si es la lluvia que me pega en la cara como cascada o es mi llanto, no puedo ver nada. Escucho sus gritos a lo lejos, no puedo perderlo, no me lo perdonaría.

Reuno todas las fuerzas que puedo, el estrés y la impotencia me invaden. Los gritos de Steve ya no se oyen, lo he perdido, lo he perdido para siempre.....

-¡Arr! ¡Arlette!.-Siento una sacudida y logro abrir mis ojos.-Despierta, ¿estás bien?.
El corazón me sigue bombeando, mi respiración agitada y tengo la cara mojada, pero me relajo al ver los ojos verdes y penetrantes de Steve, no le ha pasado nada, lo tengo en frente y es real.
Me ayuda a incorporarme sin dejar de mirarme preocupado.
-Tranquila, tuviste una pesadilla, todo fué un sueño.

Sin pensarlo lo abrazo por el cuello con una mano y con la otra me limpió las lágrimas. Era todo tan real, podía sentir la lluvia, el barro y oír sus gritos desesperados sin que yo pudiese alcanzarlo....

EN TINTA NEGRA.Where stories live. Discover now