¿Qué hacer cuando ves a tu alrededor desmoronarse y tú sigues en pie? Los pilares que antes te levantaban y sujetaban hoy se rompen a cachos. Intentas arreglarlos y en algunos los consigues y otro no sabes que hacer.
Una decisión difícil que te desorienta y entristece. Le das vueltas y vueltas sin saber qué hacer. El tiempo pasa y esos pilares poco a poco se resquebrajan más. La estructura se va derrumbando para dejar escombros.
Lo que antes era un templo resplandeciente y enorme ahora son ruinas. Aquello que inició una nueva era, parecía llegar a su fin. Las manos que antes te apoyaban son las que hoy debes ayudar. ¿Jugará la experiencia a tu favor o solo te sumirá en un ciclo de desesperación?
