SI TUVIERA UN ARMA
El aire se sentía tenso. Frío, a pesar de que las llamas de la chimenea estaban encendidas.
Miré fijamente a Jimin, con ojos inquisitivos. Él me dio una sonrisa entre tímida y nerviosa. No reparé en la presencia de otro hombre, Jin, si mal no recordaba. Estaba sentado recto, con sus anchos hombros erguidos y del lado izquierdo de Namjoon. Parecía que el tiempo no había pasado en su rostro.
Vi que posó una de sus manos en el muslo de Namjoon y lo apretó. El toque hizo reaccionar a Namjoon, quien tan solo me observaba.
Escuché como carraspeó, respiró profundo y se levantó del sofá, ante la atenta mirada de todos para acercarse hasta mí, con su mano estirada, a modo de saludo.
Alcé la ceja, escéptico
—Jungkook... Bienvenido. Yo...— Al parecer, las palabras costaban en salir. —Esperaba que pudiéramos hablar.
Bajé mi vista hacia su mano tendida, y la redirigí a su rostro, de nerviosa expresión. Suspiré.
—No puedo decir que es un gusto verte. —Dije, sinceramente, pero devolviéndole el saludo. Fue rápido y corto. Lo solté como si su tacto quemara, y me dirigí hasta el sofá, ocupando el lugar en el que él estaba sentado anteriormente, al lado de Jimin, quien me miraba atentamente. Namjoon quedó parado en el mismo lugar que estaba antes, sin espacio para sentarse. Quería que así se sintiera. Que supiera que no había lugar para él en Theodore Roosevelt. —¿Hay algo de lo que hablar entre nosotros dos? La última vez que nos vimos dejaste en claro tus pensamientos sobre mi persona.
Namjoon tragó sonoramente y suspiró.
—Justamente quiero hablarte sobre la última vez. —Me miró intensamente. —Quiero pedirte disculpas por lo que hice.
Ahora, eso sí fue sorpresivo. Alcé mi ceja izquierda, instándolo a seguir hablando.
—Yo... me comporté como un estúpido. No busco justificar mis acciones, porque sé que te herí profundamente con hechos y palabras, pero hace cuatro años... —Suspiró. — Digamos que había perdido el rumbo. Para serte sincero, ni siquiera estaba interesado en Jimin. Tan solo estaba tan frustrado con el mundo, con las personas y conmigo mismo que... No lo sé... cuando te vi. —Pausó. —Cuando te vi fue extraño. Emanabas ingenuidad, pureza... inocencia. Te detesté al instante.
Reí secamente.
—El sentimiento fue mutuo. Estabas coqueteando con el amor de mi vida. — Jimin me dio un leve codazo juguetón y lo miré. En su cara había orgullo. Namjoon rio.
—Lo sé... Pero Jimin nunca me vio como te observaba a ti. Te envidiaba y resentía, Jungkook. Porque eras todo lo que yo había dejado de ser. Luego de esa noche en la discoteca... sentí mucha vergüenza de lo que hice. Hasta hace poco tiempo, Jimin me había ignorado y bloqueado de todas las redes, imposibilitándome cualquier contacto. Estaba algo desesperado, por así decirlo —Llevó una mano a su cabeza y despeinó sus cabellos. —Cuando Yoongi me dijo que te habías ido a otro país, tomé verdadera consciencia de lo que había provocado. Necesitaba arreglarlo.
—¿Te encontraste con Namjoon? —Preguntó Jimin. Yoongi se hacía el distraído, evitando mirar a cualquiera.
—Mas bien, vino a buscarme. — Respondió Namjoon. —Digamos que la paliza que me dio acomodó mis ideas. —Todos miramos a Yoongi, quien estaba cabizbajo.
—¿Peleaste con Namjoon? —Le pregunté con una sonrisa. —¿Por mí?
—Se lo merecía. —Respondió escuetamente, con las mejillas rojas de vergüenza ante su exposición. —Todos reímos.
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Wandering Child - Kookmin
FanfictionNunca me crucé con una persona que me haga decir: es él. Es con quien mi vida cambiará. Es el que hará que me entregue felizmente a la montaña rusa de lo que significa el amor. Hasta que él llegó. La primera vez que lo ví, estaba atravesando el ha...
