Mis padres me despertaron temprano para ir al catecismo. Antes de irnos pasé a casa de Alexa. Su madre le fue a hablar y en cinco minutos nos fuimos.
Nos despedimos de mi madre. Al bajar de la camioneta Alexa me tomó de la mano. Quise quitarla.
Solo somos amigas, no pasa nada.
—¿Vamos a entrar?— Preguntó Alexa.
—Sí, vamos.
Entramos agarradas de las manos. Me sentía un poco extraña, pero no hice caso. Nos sentamos juntas.
—Hoy no vendrá la catequista, en su lugar estaré yo.
—La catequista es más bonita— susurró Alexa.
No hice caso a su comentario.
El catequista empezó a leer la biblia.
∆∆∆
Alexa y yo estábamos en mi cuarto coloreando algo de la biblia (que mis padres me habían comprado).
—¿Por qué es un pecado que un hombre ame a otro?— Preguntó Alexa.
—Porque Dios hizo a Adán y Eva para estar juntos —respondió mi padre—, cualquier otra relación es un pecado, no es natural.
—¿Pero por qué van al infierno?
—Por no seguir las reglas de Dios.
—¿Como un dictador?
—Más bien... Dios es padre de todo lo que existe. Tiene reglas como cualquier otro padre. Las personas que lo obedezcan irán al cielo y las que no, al infierno.
—¿Qué es el infierno?
—Un lugar donde hay fuego y serás torturado hasta la muerte dependiendo del pecado que cometas. Por eso, hay que obedecer a nuestro señor padre.
—Padre —dije—, ¿no dijiste que es de mala educación entrar sin tocar?
—Lo siento hija, entré para decirles que la comida estaba lista, pero escuché lo que dijo Alexa y no pude evitar responder. Por cierto Alexa, tus padres llamaron, no estarán unos días, puedes quedarte si gustas.
—Gracias señor— dijo Alexa.
—Por favor, no me digas señor, dime Elías, vamos, hay que comer.
Alexa y yo fuimos con mis padres a comer. Al parecer a ellos le agradaban.
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No lo digas (Completa)
Teen FictionMis padres toda la vida me habían inculcado la iglesia como un ejemplo a seguir, pero no creí que podría ser más valioso para ellos Dios que su propia hija, incluso dijeron que ardería en el infierno.
