✮Elisa✮
Zuri y yo estábamos en su casa esperando a su padre y abuela.
Mi celular empezó a sonar.
-¿Vas a responder cariño?- Preguntó Zuri.
Contesté.
-¿Quién es?
-Hola Eli -dijo mi madre-, ¿estás en tu casa?
-No... Estoy...
Cierto, no le he dicho que terminé con Alexa.
>>No estoy en mi casa, ¿por qué?
-¿Podemos vernos?
-Claro, te mando la ubicación.
-Está bien hija, te vemos en un rato.
-¿Te vemos?
-Ya verás.
Colgó.
-¿Quién era cariño?
-Mi madre, ¿no te importa si viene?
-Claro que no cariño, sirve de que conozco a mi suegra.
-Sí... Sobre eso.
-¿Qué pasa?
-Bueno... No le he dicho a mi madre que terminé con Alexa, así que, decirle que salgo contigo es nuevo para ella.
Sonrió.
-Lo entiendo, está bien.
-Hay una cosa que no entiendo.
-¿Qué cosa?
-Dijo "te vemos en un rato".
-Y... ¿No crees que hable de tu papá?
-No creo.
∆∆∆
Tocaron la puerta. Estaba realmente nerviosa.
Zuri abrió.
¿Estoy soñando?
Mis padres entraron. Mi padre se veía serio y mi madre incómoda.
-¿Gustan sentarse?- Preguntó Zuri.
Mi madre hizo que mi padre se sentara en el sillón y Zuri y yo hicimos lo mismo.
-Elisa -dijo mi padre-, sé que la forma en que me comporté contigo estuvo mal y también sé que no puedo justificarlo con la iglesia, por eso te pido disculpas.
Que alguien me pellizque.
¿Cuándo voy a despertar?
Pasaron unos segundos en que nadie dijo nada. Aclaré mi garganta.
-Desde que era niña me has enseñado la palabra de Dios, así que comprendo que te hayas puesto así y te perdono.
-Gracias, pero eso no justifica que te haya hecho eso, de verdad perdóname.
Sonreí.
-Te perdono.
-Gracias Eli.
-Eli- dijo mi madre.
-¿Sí?
-¿Cómo está Alexa?
-Eso era algo de lo que te quería hablar... Alexa y yo terminamos hace un tiempo, ahora salgo con Zuri.
Mi madre volteó a ver a Zuri y sonrió.
-¿Quién es Zuri?- Preguntó mi padre.
Señalé a Zuri.
>>¿Te hace feliz?
-Sí.
Zuri sonrió.
-Pues... Espero y cuides a mi Eli. Por favor no le hagas daño, es mi niña.
-Tranquilos -dijo Zuri-, yo quiero de verdad a Eli.
∆∆∆
>>Qué mal que tus padres tuvieron que irse, quería que conocieran a mi abuela.
-Tenían cosas que hacer, por cierto, ¿cómo es tu abuela?
-La vas a amar, te lo aseguro.
-En lo que llegan dormiré un rato, estoy un poco cansada, me despiertas cuando lleguen.
-Claro cariño, descansa.
∆∆∆
Me movieron. Me volteé. Siguieron moviéndome.
¿Ya llegaron?
Abrí los ojos.
Una máscara de demonio estaba enfrente de mí. Me caí del sillón.
Empezó a reírse.
No es gracioso, realmente creí que moriría.
-Hola cariño -dijo Zuri-, veo que ya conociste a mi abuela.
¿Abuela?
Se quitó la máscara. Era una señora de unos cincuenta (supongo) cabello color plateado y maquillaje.
-Se asusta muy fácil -dijo su abuela-, debiste ver su cara.
-No te rías, mejor preséntate.
Volteó a verme.
-Teodora, pero odio mi nombre, dime abue Teo.
-Elisa, un placer.
-Zuri, ¿vamos al cine? Hace tiempo que quería ir a ver una de acción.
-Vamos, ¿vienes con nosotras Eli?
-De seguro que no aguanta ni cinco minutos de la película.
-No seas así con ella, vamos Eli.
Asentí.
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No lo digas (Completa)
Ficção AdolescenteMis padres toda la vida me habían inculcado la iglesia como un ejemplo a seguir, pero no creí que podría ser más valioso para ellos Dios que su propia hija, incluso dijeron que ardería en el infierno.
