Cap 43

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Zuri había salido del hospital, pero le habían dicho que descansara al menos dos semanas.

-¿Salimos Eli?- Preguntó Zuri.

-No puedes salir, recuerda lo que dijo el doctor.

-Ya me aburrí, vamos por un helado.

-No puedes pararte de la cama, tienes que descansar.

Zuri se cruzó de brazos.

-Eli, hay algo que quiero preguntarte.

-Sí, dime.

-¿Aún sientes algo por Alexa?

Tragué saliva.

¿A qué viene esa pregunta?

-Pues... Me dolió que terminaramos, pero ya no siento lo mismo por ella.

-Ya veo.

Algo se trae.

>>Por cierto, tu papá quiere verte, si no quieres verlo entiendo, no quiero obligarte, solo quería decírtelo. Creo que quiere que vuelvas a su casa.

¿Volver a verlos?
Ya dijo que se sentía mal, pero volver sería extraño.

-No sé qué decir Zuri... Pero creo que sería lo mejor, así ya no tendría que... Depender de Alexa.

-Cariño... -tomó mi mano- es cierto que no me gusta que estés tan cerca de tu ex, pero tampoco voy a prohibirte hablarle, después de todo, ustedes se conocen desde hace mucho... Pero piensa lo que sea mejor para ti.

Sonreí. La vi por unos minutos.

-Alexa es una persona muy importante para mí, ella... Realmente me llegó a gustar, pero eso quedó en el pasado, además... Lo que siento por ti es muy diferente, es... Algo nuevo.

-¡Maldita puta!- Gritó Teo.

Caminé hasta su cuarto. Teo y un perro pequeño estaban jalando un vestido.

>>¡Devuélvemelo!

Jalaron de más y se rompió. El perro empezó a correr por toda la casa. Teo corría detrás.

>>¡Te voy a quitar tus huevos con mis manos! Espera que te atrape y verás.

Eso no es algo que se ve todos los días.

Caminé hasta el cuarto de Zuri. Me senté a un costado de su cama.

-Tu abuela tiene más energías que yo.

-¿Y ahora qué hizo?

-Su perro rompió un vestido y lo está persiguiendo.

-Ya se cansará, en fin... ¿Puedes cerrar la puerta?

Pero dijo que lo iba a castrar.
No entiendo ésta familia.

∆∆∆

Teo cuidaba de Zuri.

Ni porque Zuri acaba de salir del hospital su padre está en casa.

Estaba con los padres de Alexa. Les había dicho que era mi último día.

Ya no quería seguir dependiendo y estar en la sombra de Alexa. Quería hacer algo por mí. Sentirme realmente orgullosa de lo que podía lograr.

Organizaba los papeles y recogía mis cosas.

-Es una lástima que decidas irte, pero sabes que cualquier cosa que necesites te podemos ayudar- dijo la madre de Alexa.

-Ya han hecho mucho por mí, de verdad agradezco que me hayan ayudado.

-Eres casi de la familia, no podíamos dejarte así... Cuando gustes puedes venir a visitarnos.

-Eres bienvenida en nuestra casa- dijo el padre de Alexa.

Sonreí.

No lo digas (Completa)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora