¿Por qué no llega Mateo?
Después de unos segundos Mateo llegó corriendo. Se sentó junto a nosotros.
-¿Y ahora tú qué tienes?- Preguntó Jeffrey.
Alexa le dio agua. La tomó.
-Gracias -dijo Mateo respirando con dificultad-... Resulta que mi carro a medio camino dejó de funcionar y tuve que venirme corriendo.
-Sí que tienes mala suerte.
-Cállate Jeffrey, ni me lo recuerdes.
-¿Lo dejaste en medio de la carretera?- Preguntó Alexa.
-No, lo dejé en el taller mecánico de mi tío, que por fortuna quedaba cerca.
-Creo que viniste corriendo en vano.
-¿Por qué?
-Al parecer el profesor no vendrá.
Alexa le mostró su celular. Jeffrey empezó a reírse.
Alexa le dio palmadas en la espalda a Mateo.
>>¿Por qué no vamos a comer? Yo invito.
-Yo voy- dijo Jeffrey.
-Eli -dijo Mateo-, ¿quieres ir conmigo al museo?
Alexa dejó de sonreír.
-Vamos todos- dijo Jeffrey.
∆∆∆
Primero pasamos a comer (Alexa solo pagó lo de Jeffrey y lo mío) y al final cuando íbamos al museo: Alexa tuvo que irse porque sus padres le hablaron (negocios, creo) y Jeffrey tuvo que cuidar de su hermana recién nacida porque sus padres tenían que salir.
Jeffrey hizo un berrinche a sus padres (que todos oímos), pero al final no le quedó de otra que cuidar a su hermana.
-¿Alexa se enojó conmigo?- Preguntó Mateo.
-No tengo idea, ¿por qué?
-Por nada, olvídalo.
Continuamos viendo las pinturas.
En toda la tarde no dijimos nada, solo nos dedicamos a observar.
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No lo digas (Completa)
Novela JuvenilMis padres toda la vida me habían inculcado la iglesia como un ejemplo a seguir, pero no creí que podría ser más valioso para ellos Dios que su propia hija, incluso dijeron que ardería en el infierno.
