La brisa le acariciaba el rostro y podía escuchar los pájaros piar más allá de la débil música de sus auriculares. Abrió los ojos y contempló aquel lago una última vez antes de que le llevasen tan lejos de allí.
Busán nunca había tenido nada que le gustase especialmente, pero las vistas de aquel parque privado al lado de su casa eran un privilegio que pocas personas podían permitirse, y él lo valoraba mucho.
Siempre escapaba a aquel lugar en cuanto se sentía agobiado. Abría la puerta trasera de su jardín y se camuflaba entre los árboles y arbustos que conocía como la palma de su mano hasta llegar a aquel lago donde la desconexión le esperaba. Era un pequeño claro en aquel parque lleno de follaje, no era fácil encontrarlo; pero de tantas veces escapándose de casa y escondiéndose en aquel paraíso había memorizado cada mínimo detalle.
Acarició la verde hierba bajo sus piernas y abrió los ojos para deleitarse con aquel día de junio brillante y delicioso. Si de por sí no podía aguantar a su padre, en verano se volvía un completo suplicio. Sus sermones eran habituales para el pequeño de la casa, pero en verano aquel tiempo soleado le invitaba a perderse lejos del infierno que a veces resultaba ser estar en su casa.
Vio pasar a la tortuga que desde hacía unos años se encontraba habitualmente por aquella zona. Probablemente sería el único ser vivo de Busán al que echaría de menos tras marcharse. A ella y su mejor amigo, los dos únicos seres que habían mostrado un poco de simpatía por él. Se acercó a la orilla para encontrarse con su amiga, que esperaba paciente asomando la cabeza por la superficie del agua, dedicándole una sonrisa. O al menos eso parecía.
La tomó entre sus manos mientras se quitaba los cascos para poder entrar en total contacto con la naturaleza. Ella era la única que le entendía, junto con la música. Dos realidades que le hacían sentir pleno. El pequeño animal le dio unos pequeños mordiscos amistosos para llamar su atención.
- Probablemente no vuelva a verte hasta dentro de mucho tiempo pequeña. - Sonrió tímidamente. -Pero volveré algún día.
Acarició su diminuta cabeza para después volver a meterla en el agua. Su reflejo le sorprendió desde abajo. Ojos rasgados que cuando sonreía desaparecían, nariz chata y ancha que solía frotar adorablemente, o al menos eso es lo que decía su mejor amigo. Labios rosados y regordetes que siempre brillaban y que tenían un par de heridas por su constante manía de morderlos cuando estaba nervioso. Un pendiente que su padre odiaba y un lunar en la clavícula que se asomaba por su amplia camisa blanca.
Jimin apartó la mirada tras unos segundos perdido en su propia imagen. Nunca se había gustado demasiado. Comprobó su teléfono y abrió sus mensajes para encontrarse, como ya anticipaba, con un mensaje de su padre diciendo que dos horas desaparecido ya era más que suficiente y más cuando partían esa misma noche. Resopló y dejó el móvil dado la vuelta con la pantalla contra el suelo ignorando a su padre. Tampoco necesitaba veinte horas para hacer su maleta, no tenía mucho que llevarse, ni objetos ni recuerdos. Aun así no estaba contento con dejar su ciudad, ¿qué se le había perdido a él en Seúl? Además se alejaba de la única persona que alguna vez le había cuidado, Namjoon.
Trató de apartar de su mente todo lo inevitable y se subió a aquel árbol que tantas veces había escalado. Le tomó cinco minutos llegar hasta arriba. No era fácil alcanzar la copa, pero estaba tan acostumbrado a hacerlo que incluso lo había logrado en tres minutos. No se dio mucha prisa tampoco, no quería matarse antes de decirle adiós a su mejor amigo.
Una vez allí arriba apoyándose en las ramas adecuadas, observó toda su ciudad. Era bonita, podía llegar a ser hasta entrañable. Su mente se perdió en un millón de recuerdos según recorría el horizonte con su mirada. Tantas memorias para ahora desaparecer. En verdad tampoco iba a echar de menos nada allí, ni nadie le iba a echar de menos a él.
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LIE TO ME ☆ JIKOOK
FanfictionJimin se muda a Seúl por orden de su padre millonario y tiene que convivir con su vecino molesto y caliente al que le encanta colarse en su piso. ¿Qué pasará cuando Jungkook decida que su próxima presa sea su nuevo y tímido vecino? " TE HE PREGUNTA...