CAPÍTULO 2 - 비행기

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Jimin estuvo llorando todo el camino desconsoladamente acompañado de las constantes reproches de su padre por ser tan sensible. "Una nena" según él. Aquellas palabras hacían daño en lo más profundo de su corazón, pues su padre se había limitado durante toda su vida a hundirlo con comentarios negativos y convencerle que ser delicado o afeminado a veces, era totalmente incorrecto.

Aún se acordaba aquel día que le ocurrió maquillarse un poco unos años atrás y su padre le borró el pintalabios a base de tortazos. Le había hecho más daño psicológico que físico pero qué más daba, el gran señor Park nunca se preocupaba por las cosas de su hijo menor.

Solo atendía a que Jimin mantuviese un buen promedio académico. Se creía que pasaba sus tardes en las bibliotecas cuando en verdad se las pasaba en la academia bailando, desconociendo que su hijo era bailarín y que era lo que más feliz le hacía en la vida. Jimin lo había mantenido en secreto durante más de diez años desde que escucho como su padre y un amigo del trabajo se burlaban de unos bailarines que actuaban en televisión.

El rubio tenía suerte de ser un alumno inteligente con gran capacidad para memorizar pues de esa manera había conseguido obtener sobresalientes en todas sus materias los últimos años. Aunque ahora ya no las necesitaba realmente, dado que su padre pagaría para que acudiese a la universidad más prestigiosa de todo Seúl.

Llegó al aeropuerto y aun no podía creer que estuviese por marcharse. Ni siquiera tenía nada a lo que aferrarse, podría haber visto ese momento como una gran oportunidad para poder empezar desde cero pero su estado anímico tan bajo no le ayudaba a tener expectativas acerca de nada. Y menos sin conocer a absolutamente nadie.

Si al menos se llevase bien con su hermano podría encontrar algún apoyo en la capital, pero ni eso. Yoongi se había quedado en Busan por un mes más encerrado en su cuarto como hacía todos los malditos días. Pero aun con esas, siempre era el favorito de su padre, por más que el se esforzará por obtener matrículas de honor su hermano mayor siempre iba a estar por encima de él en todo ante los ojos de su padre.

Ni siquiera tenían una buena relación, nunca había hablado con él ni trataba de interesarse en su vida. El mayor incluso mantenía una relación mucho más cercana con Namjoon que con él. Era realmente frustrante que alguien como tu hermano te mirase con tal indiferencia como lo hacía el suyo. Pero se había acostumbrado a ello. Se había cansado de intentar saber quién era su hermano cuando siempre le cerraba las puertas cada vez que intentaba a acercarse a él.

Ya era de noche cuando facturaron sus maletas en los puestos de las diferentes aerolíneas. No había mucha gente ya que las horas más concurridas solían ser por la mañana, lo que tranquilizaba a Jimin. No le gustaban los lugares repletos de gente. Él era mas de su jardín, su música, sus cascos y su mundo. Le encantaba soñar despierto mientras la melodía ayudaba a su imaginación. Por eso a lo mejor era tan desastre, siempre vivía en su mundo, se chocaba a menudo y se le olvidaban las cosas constantemente. "Un torpe adorable" según Nam, aunque para él "torpe a secas".

Mientras iban hacia su puerta de embarque y él seguía inmerso en su otra realidad, su padre, quien iba por delante de él guiándole, se chocó con un chico vestido entero de negro y con el pelo del mismo color.

Su progenitor pasó de largo murmurando algo en voz baja mientras Jimin se disculpaba por él y hacía una reverencia al desconocido pidiendo perdón sin poder mantener contacto visual directo.

Corrió hasta alcanzar a su padre y le miró por detrás con desaprobación, el ego le volvía tan arrogante que a veces hasta olvidaba lo que era la educación.

Tras dejar atrás el control de seguridad llegaron a las puertas de embarque, que aún permanecían cerradas por al menos media hora. Pero su padre y la irritante manía de llegar a todos los lugares con demasiada antelación les mantenía en primer lugar en la cola. Ni siquiera entendía porque no se sentaban a esperar en vez de estar de pie. Tenían asiento en clase preferente en su propio jet privado de primera clase y pase rápido para evitar las largas esperas. Su padre le desesperaba completamente.

LIE TO ME ☆ JIKOOKDonde viven las historias. Descúbrelo ahora