CAPITULO 25

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Después de dos meses estaba arreglándome, para ir a ver a mis papás y luego a trabajar, recibo una llamada de la clínica la macarena

Buenos días, la señora Victoria – si con ella – la estamos llamando de la clínica, para informarle, que el señor Ember Santorys, le dio un infarto, no pudimos salvamos y acaba de fallecer. – solté el celular, me derribe en el suelo y pegue un grito.

Noria estaba lavando el baño y salió ¡Victoria! Que paso – no le respondo – toma el celular – hola, hola ya no había nadie.

Yo no paraba de temblar ¿Por qué? Papá ¿Por qué? Cuando Noria me escucho. me abrazo y lloro conmigo.

Vamos Victoria –tenemos que ir a ver a su mamá la necesita

Noria llamo a Suchy – señora Suchy

¡Victoria! No soy Noria, la necesito, el papá acaba de fallecer y esta descontrolada y debemos ir a la clínica – bueno, bueno ya voy para a ya.

Suchy llego con Scott, nos llevó a la clínica.

Buenas, soy Victoria Santorys la hija del señor Ember Santorys - si señora necesitamos que nos firme, para que se lo puedan llevar a la morgue – y mi madre – ella la tenemos sedada se descontrolo y se desmayo

Volteo abrazo a Suchy con fuerza – llora todo lo que quiera – tu mamá te va a necesitar fuerte

Ven Vicky – préstame el celular

Llama a Gustavo

Hola, hola Gustavo te llama Suchy para informarte que el papá de Victoria falleció y como vera no tiene fuerza para hablar

¿Qué? ¿Cómo? Le dio un infarto, llego sin signo vitales a la clínica

Ok, Gracias –ya mismo busco vuelo.

Suchy llamo a los niños, ya que yo no podía conmigo misma, cuando mamá despertó estaba más calmada, la abrace para consolarla – se fue, se fue hija se fue – si mamá lo voy a extrañar – yo también mi amor, me dice mi mamá

Mamá préstame el celular, tomé el celular y empecé a llamar a todos familiares de papá y de mamá para comunicarle la noticia.

Trasladamos a papá a la funeraria, allí empezaron a llegar los familiares y amigos.

"mamá" llegaron mis hijos y nos abramos con fuerza – te lo dije mamá mi abuelo estaba triste, el día que nos íbamos, ya no nos iba volver a ver más – al escuchar a mi hija no soporte sus palabras y me derrumbe en el suelo y ellos me abrazaron con fuerza, me sentaron en una silla, mamá estaba recostada en la silla lloraba sin consuelo. Los niños la abrazaban

Llego Gustavo y los niños lo abrazaron papá, lloraban se murió el abuelo. –si hijos, lo miré y nos cruzamos las miradas, pero no me moví.

Se acercó a mi "Victoria" me abrazo y me derretí en el llanto - ya ya me acariciaba mi espalda – mi papá – mi papá – si Vicky, veras él está en un mejor lugar y desde haya te está viendo, debe demostrarle que eres fuerte – me soltó y fue abrazo a mi mamá ya consoló y se sentó hablar con ella, la está alentando, no alcanzaba a escuchar lo que le decía

Llego el funeral de mi padre, después de la misa nos dirigimos al cementerio, antes de que hablara la familia les dio las despedidas, yo me acerque y le lance una rosa

Señor Ember Santorys –hoy quiero decirte  Gracias, que, aunque no eras mi padre de sangre, fuiste mucho más para mi papá, te ganaste mi confianza, mi fidelidad, mi amor  de hija, te adore papá, porque esos eres mi papá. Todo y muchos más –te amo- y te amare, -te llevare en mi corazón –Gracias papá –por todo el tiempo que me dedicaste a mí, sentí un mareo y me desplome.

Cuando desperté estaba sentada en una banca, ya había tapado la tumba y mis hijos me abrazaban

Después de tres días, mis hijos volvieron a Nueva York – Gustavo regreso también a Vetusta y a mi madre me la traje a vivir conmigo a la casa, ya que la soledad y la ausencia de papá la estaba deprimiendo.

¡hola! Hija, ¡hola! Mamita, como te sientes, agacha la mirada, y ya sé que no está bien, -bueno- Noria no prepares nada, las tres vamos a salir a cenar –hija no quiero salir – mamá me prometiste que ibas soltar un poco este sentimiento, para mí no ha sido fácil tampoco, pero mira la vida sigue y nos toca, papá no está y lo que menos quiere es verte así, quieres que él se esté atormentando - ¡no! Victoria – entonces dejémoslo  que descanse – por favor – el domingo lo vamos a visitar. -¿listo? Si.

Salimos a cenar – luego volvimos a descansar – el domingo fuimos al cementerio las tres, le llevamos flores y le limpiamos la lápida, mamá y yo lloramos tanto, la falta de papá, hablamos con él, aunque sabíamos que no nos escuchaba.  

LA DAMA DE WINCHESTERDonde viven las historias. Descúbrelo ahora