Aún recuerdo aquella tarde…
Götze evocó el recuerdo en su mente de los primeros entrenamientos de ese año con la selección Alemana. Todos aquellos acercamientos entre Reus y Götze, habían sido para este último, solo un juego.
Había cosas que los mayores sabían y que rumoreaban, pero eran cosas que jamás salían en palabras, solo había un convivio sano.
Bueno, hasta aquel día que Marco me siguió, no era algo raro, ya me había pasado, así que no me sorprendió. Sin embargo, esta vez Marco ya no estaba jugando.
Reus lo alcanzo, lo jalo del brazo y acorralo a Götze contra el muro de uno de los pasillos solitarios, cerca de los vestidores. Al principio el castaño bromeaba, pero al ver que su amigo no reía, se preocupó.
-Me canse…
-Es lógico, estamos haciendo ejercicio.
-No me refiero a eso Mario.- Marco tomo ventaja de su altura.- Todo el día he estado coqueteándote y tú pareces no notarlo…
Yo no habría imaginado muy bien a lo que se refería. Trate de no tomarlo en serio y solo volví a reír.
-¿De qué hablas?
-¡Basta Mario!- Con aquel grito, no pude evitar verlo a los ojos. Fue cuando me di cuenta que lo que decía no era broma, comencé a ponerme nervioso.
-¿Cómo? Marco, no entiendo lo que…- algo dentro de mi temía por lo que Marco fuera a responder. Sabía que él era claro.-Pensé que todo era juego.
-Pues sí, en un principio así era…- Podía sentirse la desesperación de Marco en su voz. Trate de hacerlo sentir bien.
-Es decir, somos mejores amigos y tengo que recordarte que tenemos novias y…
-¿Escuchas eso?
-¿Escuchar qué?
La verdad jamás trate de guardar silencio.
-Mario, cállate…- Marco se acercó, fue tanto su aproximación que mi nariz tocaba la suya. Admitiré que eso, me hizo sentir incomodo.- Alguien viene…
-Vamos a vestidores…- Fue lo primero que vi, pero si no hubiera sugerido eso, nunca me hubiera enterado de los secretos de todos podíamos tener y que eso, está bien.
-¿Crees que vengan aquí?- susurre – además, ¿por qué nos ocultamos?
-Cuando lo veas sabrás porque…- Seguíamos hablando en susurros o lo más bajo posible.- ven, por allá.
Nos metimos a la oficina de Joachim Löw, cerramos las persianas. No sabía que es lo que Marco esperaba que viera.
-¿Te aseguraste que no hubiera nadie?- Se escuchó una voz que entraba a los vestidores.
-¿Ese no es Lukas?- Dije tratando de no elevar la voz.
-Supongo que si- Me respondió Marco en lo bajo, pero de manera muy cortante.- Ahí debe estar Bastian
-¿Bastian? ¿Por qué?- Sin querer había dejado de cuidar el volumen de mi voz.
-Cállate…- Me hizo una seña para que no siguiera hablando. Discretamente me asome por las persianas, tratando de ser cuidadoso para que no me vieran y los localice con la vista.
No sabía que pasaba hasta que seguí escuchando la escena y viendo un poco.
-Sí, no hay nadie…- Contesto Bastian.
-Ya teníamos tiempo sin estar a solas…
-¡¿Pero qué ca…?!- Comente, ellos se movieron cerca de la ventana, dejándome ver a la perfección lo que a continuación iba a pasar.
-En verdad te extrañaba- Dijo Lukas, se acercó a Bastian y acaricio la mejilla.
-Cállate…- Bastian le sonrió, como cuando suele tener una travesura. Y de pronto, lo beso… ¿realmente los estaba viendo besarse?
-Marco… ¿ellos…?- Estaba muy sorprendido de verlos y más porque los besos que se estaban dando comenzaban a subir de tono. Las manos de Bastian se colaban por debajo de la playera de Lukas… de repente me pregunte desde cuando pasaba eso y quienes más harían algo así…
Retrocedí ante la idea que Marco era eso lo que me pedía y choque con él, haciendo un poco de ruido.
-¿Escuchaste eso?- Pregunto Lukas, que se separó de Bastian en cuanto escucho las plumas caerse del escritorio de nuestro entrenador. Marco me tomo y me puso la mano en la boca.
No nos movimos, esperando a lo que ellas digieran.
-No…- Bastian no se escuchaba sobresaltado como Lukas. Apostaría que ni siquiera había dejado que Lukas se separara mucho de él.
-Lo escuche por allá… por la oficina…- Justo donde nosotros estábamos. Nuestro instinto fue agacharnos y abrazarnos.
-No era nada… vamos a las duchas mejor…
Para nuestra suerte, Lukas le hizo caso y se fueron. Solo esperamos un poco más para poder salir tratando de hacer nuestra retirada lo más discreta posible y estando en el pasillo caminamos rápido, pero sin llegar a correr.
-Oye Marco, ¿qué… - Me daba tanta vergüenza pero ahora que había visto a Bastian y Lukas tenía tantas dudas de todos y dudas de nosotros…- ¿Qué pasara con lo de… noso…tros?
-¡Nada!- Volteo molesto –Solo olvida lo que dije, ahora veo que fue un error… solo olvídalo.
No pude hacer nada, ¿qué le podía decir? Él ya había tomado esa decisión. Marco se adelantó bastante, lo seguía tratando de alcanzarlo y en el camino, choco con Miroslav pero el mayor se veía preocupado que no le dio importancia, solo lo pase y cuando por fin alcance a mi amigo estaba hablando con Erik, uno nuevo en la plantilla del club del Dortmund y recién seleccionado, tanto como yo.
Nos quedaríamos una semana en Berlín, entrenado casi todos los días en las instalaciones, no sabía si hablar con alguien y si era así, ¿con quién? Justo ahora deseaba que mi mejor amigo Marco Reus… pero él era mi problema…
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El inicio de un "Adiós"
RomanceInspirado en el fichaje de Mario Götze y las dos últimas semanas que paso antes de irse al Bayern. También en la reacción que tuvo Marco Reus al enterarse que su mejor amigo se iba del club BVB. Advertencias y aclaraciones: Algunos capítulos puede (...