-Quiero una buena explicación, imbécil-. Digo severamente apretando los dientes.
-Ya te la di-. Responde sin moverse. Está neutro. Y eso me jode. Significa que le importa una mierda esta situación.
-¿Por qué no me dijiste que la fiesta iba a ser a tres casas de la mía? ¡Mi madre está a pasos de distancia!-. Grito.
-Porque no hubieras venido. Además, ¿Qué importa? ¿Acaso tu madre puso un chip en tu trasero para seguirte?-. Pregunta en el mismo tono que yo.
-¡¿Encima tú te haces el enojado?!-. Esto es increíble.
-¡Jamás se puede estar bien contigo! ¡Jamás! Siempre que "estoy mal" "tengo problemas", explicas tus actitudes de mierda con todo eso. Siempre todo pasa alrededor tuyo. Tuve ganas de salir contigo, ¿Cuál es el problema ahora? Tu madre, la cual no te ha llamado desde que viniste conmigo, está a tres casas ¿Qué crees? ¿Qué cuando entres allí la vas a encontrar perreando en el centro de la sala? Déjate de joder Emily, eres imposible-. Estalla.
En mi vida estallé sólo una vez. Estallar demuestra que eres una persona con paciencia, o eso creo. Te tragas todo, aguantas todo, hasta que un día ¡Boom! Estallas. Estallé con la persona equivocada. El problema de tragarse todo es que luego te desquitas con el que menos lo merece.
Liam es la segunda persona que me remarca que siempre estoy pensando en mis problemas y que los pongo delante de todo. La primera persona fue Sam. En realidad, me llamó rencorosa. Pero lo hizo justamente porque pensaba en mis problemas pasados.
-Vuelve a hacer que olvide todo por un rato-. Es lo único que digo clavando mi mirada celeste en sus ojos negros. Me mira frunciendo el ceño y luego ríe irónicamente.
-Me terminarás matando-.
-En todo caso es la droga lo que lo hará. Las adicciones son peligrosas-. Contesto con una pequeña sonrisa dibujada en el rostro.
-Ese es el problema-. Se acerca a mi hasta rozar sus labios con los míos.-Terminaré muerto por tu culpa. Tú eres mi nueva droga favorita y aunque me hagas pasar momentos de mierda no puedo dejarte-. Se separa y baja del auto.
Eso no lo esperaba.
Liam abre mi puerta luego de dar la vuelta al auto y sonríe.
-¿Vas a bajar?-. Pregunta.
-¡Claro!-. Mientras vamos a la casa donde es la fiesta desvío la vista a mi hogar, que se ve perfectamente, y veo un auto estacionado en la entrada. Dentro, las luces están prendidas. Miro la casa de al lado y me doy cuenta de que Alba está despierta.
¿Por qué Sam y Alba no me hablan? ¿Por qué no me han llamado? Al menos, no sé, ¿Un mensaje? Cuando prendí el teléfono recuerdo que tenía mensajes y llamas de ellas, ¿Pero ya se han rendido? Desapareció, mejor dejémosla. Que decepción.
Un tirón en mi brazo me saca de mis pensamientos y miro a Liam.
-¿Entramos?-. Sin dejarme contestar entra a la casa. Está con la puerta abierta.
-¡Cam!-. Saluda Liam a un chico. Un chico extremadamente apuesto debo admitir. A pesar de que esté algo oscuro se nota que es guapo. Luego de un abrazo amistoso que me extraña de parte de Liam comienzan a hablar en un tono más bajo. De vez en cuando, "Cam", desvía la vista hacia mí.
La vista de ese lindo chico no es la única que recibo. Miro a mí alrededor y me encuentro otras.
-Tal vez te cambien de ropa allí-.
Las mujeres llevan ropa de cuero, vestidos ajustados, de todo un poco. Los hombres igual. Sólo tienen una cosa todos ellos en común: Están vestidos de negro, como me gustaría estar a mí.
-Ven conmigo-. Me giro y me encuentro al amigo de Liam. Lo miro con desconfianza.
-Confía en el-. Se mete Liam como si hubiera leído mi mente.-Te va a hacer un favor-. Seguro me dará algo nuevo para usar.
-Bien-. El chico me sonríe y toma mi mano. Comenzamos a caminar entre la gente dejando a Liam atrás. ¿Por qué él no viene? Subimos las escaleras y llegamos a un pasillo con cuatro puertas, dos de cada lado, y una puerta al final. Es exactamente igual a mi casa, la diferencia es que esta casa es de dos pisos. Entramos a una puerta de la derecha. Me doy cuenta que es la habitación del chico.
-Siéntate-. Me dice apuntando a la cama. Me siento sin dudarlo, ya sé que hacer si intenta algo. Él, toma una silla y la da vuelta sentándose con las dos piernas a casa lado.
-Me llamo Cameron, Cameron Woods-. Se presenta. Con la luz de la habitación estudio al pedazo de chico que tengo adelante. Tiene cabello negro y corto. Sus ojos celestes son los más bonitos que he visto en mi existencia, son grandes y te atraviesan con una simple mirada. Bajo la mirada a sus labios y el dibuja una sonrisa, se dio cuenta de cómo lo estoy observando.
-Emily Watson-. Digo neutra.
-Quiero hablar contigo más de lo que quiero salir, pero Liam me pateará el trasero si no bajamos pronto-.
-No debería, él nos permitió venir aquí-. Acabo de pensar en voz alta, estoy segura. Cameron ríe y se para.
-Tienes razón-. Su sonrisa es hermosa. ¡Dios! Este chico me tiene embobada.-Por si Liam no te lo dijo, tendrás que cambiarte de ropa. Pasa al baño, ahí te espera algo especialmente elegido por mí-. Muy dentro de mí esperaba que diga "Por Liam". Debo dejar de soñar.
-Bueno-. Me levanto y entro al baño encontrarme colgado en una percha algo muy interesante...
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Gritos Silenciosos (2° Temporada)
Teen FictionDos años. Exactamente dos años. La vida de Emily ha cambiado para bien, por fin tiene un respiro. ¿Pero qué pasaría si volviera él para alejarla del sostén de su vida? ¿Quién la ayudaría a olvidar todo por un rato? ¿Quién y qué? Tú mismo lo dijis...
