37. Una tarde en el parque

1.5K 145 14
                                        

Narrado por Jo:

Los días que siguen en Nueva York son bastante comunes, Laurie está ocupado en los negocios de su abuelo, Amy yo realizamos actividades en común como comer juntas en el salón del hotel, hemos recorrido más museos, aunque ninguno tan bello e impresionante como el primero al que fuimos sólo Laurie y yo, compartimos almuerzos campestres, y Amy se ha encontrado a un par de "conocidos" con quien ha salido a pasear mientras yo me quedo en mi habitación.

Los días han pasado sin mayor relevancia a excepción de una cosa, Laurie me trae un ramo de rosas todas las noches, y yo las acepto. ¿Debería sentirme culpable por eso? Él me dijo que Amy sabe a donde viene todas las noches y que ella sabe que me trae flores, pero ¿hasta dónde llegará esto? No es que este pasando algo claro, sólo hemos seguido siendo amigos, "amigos como siempre". Nuestro "ritual" han sido esas charlas nocturnas a la luz de las velas, hablando y hablando, absolutamente de nada y a la vez, de todo.

Laurie se niega a salir de mis pensamientos, creo que lo que siento por él se acentúa cada día más, pero tengo que reprimir mis sentimientos.

Hoy iremos a un parque a caminar, salgo de mi habitación y me encuentro con Laurie, sólo Laurie.

-¿Y Amy?-pregunto

-No vendrá con nosotros-dice-esta tarde tiene planes con una amiga

-¿Por qué por una u otra razón terminamos yendo sólo nosotros dos?-pregunto

-¿No quieres estar conmigo?-dice Laurie mientras hace un puchero como si fuera un niño, fingiendo dolor en su rostro.

-¡Por supuesto que sí! Solo tengo curiosidad por saber por qué.

-Amy siempre ha sido muy sociable, tú lo sabes, y prefiere ocupar su tiempo en personas que no verá regresando a Concord.

Al llegar al parque nos limitamos a caminar, mientras platicamos. En cierto momento tomo un diente de león y lo soplo en la cara de Laurie. Él me sonríe y me mira extrañado.

-¿Qué?-pregunto

-Nada-dice-realmente te extrañe todo ese tiempo en Europa

-Yo también te extrañé-digo

"Te extraño mucho más de lo que puedo expresar..." las palabras de mi carta suenan en mi cabeza

-No es divertido estar sin ti-digo

-Lo mismo pensaba cuando tú viniste por primera vez a esta cuidad-dice

-Ven-dice Laurie nos sentemos en la hierba

Sonrio. Hay mucha gente sentada en la hierba un poco más allá de nosotros, supongo que está bien.

-¿Estás leyendo algo actualmente?-me pregunta

Laurie recuesta su espalda contra el suelo, observando el azul cielo.

-No, no he tenido tiempo-digo

Luego lo imito y me acuesto mirando hacia arriba.

-Traje muchos libros entre mis maletas, de hecho, llené de libros mis maletas, pero no he encontrado el momento, estoy tratando de escribir.

-¿Cómo vas con eso?-dice

-Bien, tal vez luego te cuente.

-¿Y tú? ¿Estás leyendo algo actualmente?

-No, yo tampoco.

-¿Y tú música? ¿De verdad piensas dejarla a un lado?

-Tú eres ahora una gran escritora... ¿Piensas que yo debería ser un músico?

-Pienso que deberías hacer lo que realmente ames, no lo que la gente espera que hagas

Laurie resopla y se ríe.

-Te contaré algo que no le he contado a nadie más, promete no contárselo a nadie

-Dime

-He escrito algunas melodías-dice- he estado investigando y hay una escuela de música aquí mismo, incluso podrías acompañarme a verla. Aún quiero ser un gran compositor.

Sonrio aunque sé que Laurie no puede verme. Teddy, mi dulce y soñador Teddy. No los ha abandonado, sólo ha hecho crecer sus sueños.

-¿Te estás burlando mentalmente de mí?-dice Laurie sacándome de mis pensamientos

-Jamás-digo

Giro mi cabeza a un lado y él me está mirando, ambos sonreimos.

-Me alegro tanto por ti Laurie, y claro que me encantaría acompañarte

-Me daba vergüenza decir esto en voz alta, creí que si alguien me escuchaba decirlo pensaría que es ridículo. Creí que te reirías en mi cara, me llamarías tonto o que fuera realista como todos los demás me dicen.

-Laurie me conoces, sabes que nunca haría algo así. Te aseguro que siempre habrá alguien que nunca pensará que los sueños son ridículos

-¿Quién sería?-pregunta Laurie

-Yo-respondo

-Gracias-dice mientras pone su mano sobre mi brazo

Nos quedamos en silencio mirando el cielo, pasan los minutos y comenzamos a darle formas a las nubes, adivinando sus patrones. Y de repente, gotas de agua comienzan a caer del cielo. Los dos simplemente ignoramos eso y continuamos con lo nuestro. Hasta que la lluvia comienza a aumentar y decidimos que esta vez no queremos terminar empapados.

Jo & Laurie [Terminada]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora