capítulo 31

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Una colorada pensativa se encontraba en el balcón  de su departamento revisaba distraidamente su celular pero en realidad pensaba en todo lo vivido en estos días. Mucho tiempo había pensado como sería encontrar a su madre, creció pensando en que le diría al verla, peor la emoción y la sorpresa fueron tan grandes cuando sucedió sucedió no lo pudo manejar. Todo  había sucedido de una manera tan rara y especial, sin buscarlo siquiera porque lo que la llevó hasta su madre había sido el destino eso es seguro, pero fue gracias a su novia que le regalo las entradas a la muestra que se habían encontrado a Milagros ese día. Pensar en eso le saco una sonrisa porque su Floppy estaba en todo lo bueno y lindo que le sucedía, eso había sido así desde que nacieron, pero también la sostuvo en los momentos malos. Su amor iba creciendo aún más si fuese posible, con el correr de los días.
Estaba sumergida en esos lindo pensamientos cuando su celular sonó aunciando que recibió el mensaje que espero durante años, pero que despues de tantos tiempo esperando creyó que nunca llegaría, pero finalmente llegó por fin llegó; era su madre diciéndole un montón de cosas lindas, se notaba el miedo aún en la escritura de Milagros pero también se podía notar cariño y sinceridad, porque aunque no la recordaba decía que no la había olvidado, que su corazón no había olvidado su amor de madre e hija. Milagros le pidió para verse y la colorada acepto.
Concretaron reunirse en un par de días, solas en esta oportunidad, en un bonito y discreto café, un lugar neutral para ambas donde almozarian y conversarian, había mucho por contar, por preguntar.
Ese día llego y la colorada fue la primera en llegar y sentarse a esperar a Milagros, estaba nerviosa por el encuentro  ella sabía lo que había sucedido con Milagros por lo que había contado el Dr. Castro y no planeaba preguntar por eso, solo si su madre deseaba agregar algo más, pensaba contarle cosas del pasado de ellas juntas y luego su vida hasta hoy, obviamente decirle cuanto la extraño pero ya sin reproches solo con la felicidad de haberla encontrado.
Milagros llegó justo en el horario acordado y cuando estaba llegando a la mesa donde su hija la esperaba, noto que habla con alguien por teléfono, y le decia: "Pichi estoy muy nerviosa y si lo hago mal y si se arrepiente de conocerme, pasaron muchos años y si ya no me quiere como su hija"...me gustaría que estés acá mi amor, me das fuerza, con vos a mi lado no tengo miedo, si lose siempre me decis que soy lo más lindo de este mundo, pero vos lo sos, te amo mi Floppy"...
Milagros carraspeo su vecino para que Jaz notara su presencia, al hacerlo la colorada se despidió de su novia y se levantó para saludar a Milagros, le extendió la mano, ya que no sabía como saludarla y fue la propia Milagros quien tomó su mano pero la estiro levemente para poder darle un abrazo. Un abrazo que se sintió tan cálido y familiar para ella, que fue la confirmación de que todo era cierto, que ella era su pequeña a quien no recordaba pero que sentía que amaba y a quien la hacía sentir por fin completa.
A Jazmín la tomo por sorpresa ese abrazo, pero la hizo sentir bien, tanto que todos esos nervios recientes se fueron.
El almuerzo fue muy ameno y la charla fluida, hablaron del trabajo de Milagros  la colorada le contó como llegó a la muestra y que Flor su novia le había comprado las entradas, Milagros quiso saber de ellas, como era su relación desde cuando estaban juntas. También hablaron de cuando se fue, por lo menos la colorada le dijo que lógicamente sufrió su ausencia que Teresa la acompaño mientras pudo pero que luego ya lejos se alejaron un poco  que su padre hizo lo mejor que pudo con eso, pero que despues cambió y que conocer a Eugenia le ayudó, que era una buena persona y siempre la trato como una hija.
Milagros estaba encantada con su hija, aunque aún no la llamaba así y Jazmín se contuvo varias veces de decirle mamá, se le salía sin pensarlo.
Parecía que no había pasado el tiempo ambas se sentía  cómodas estando juntas y el tiempo volaba, tanto que debían despedirse, pero acordaron volver a verse pronto  ninguna de las dos quería irse pero tenían que seguir sus vidas.
Jaz regresa a su departamento, donde una nerviosa lorocha la esperaba para saber como le había ido, al entrar corre al encuentro de su novia quien sin decir nada la abraza, Flor le devuelve el abrazo y co  miedo le pregunta como había ido. La colorada le dice que fue increíble que hablaron de muchas cosas y que esta muy feliz, que en un par de días quedaron para verse de nuevo pero esta vez Milagros llevaría a su hermano, al pequeño Lucas.

Siempre contigo -Flozmin-Donde viven las historias. Descúbrelo ahora