La concentración que emanaba el ruloso en ese momento era de temer. Un sábado por la tarde, Harry se encontraba poniendo un poco de bálsamo en los labios del rubio, como si de una operación a corazón abierto se tratara, un poco de bálsamo sobresaliendo arruinaría la obra maestra del ojiverde.
Se estaba tardando mucho a decir verdad. Niall rodó los ojos divertido y se separó de su amigo, dejándolo anonadado.
— ¡Hey! Estaba a punto de terminar.— Gruñó Harry, poniendo sus manitas en sus caderas.
— Mentira. — respondió dándole la espalda buscando su abrigo, una vez que lo encontró se dirigió al espejo para terminar de ponérselo.— ¿Crees que me veo bien?
Harry lo abrazó por la espalda y con una sonrisa de esas tan encantadoras que poseía.— A veces me pongo celoso de la belleza que posees, Horan. Estás hermoso.— Río abrazándolo.
Quince minutos faltaron para que el timbre de la casa de los Horan sonara, avisando que un apuesto y gran castaño había llegado a por su príncipe de ojos zafiro.
Denisse lo recibió amablemente mientras le ofrecía una taza de té con leche caliente, digno de ser llamado un auténtico té británico.
Niall bajó por las escaleras con su ruloso amigo el cual sostenía su cámara polaroid que su novio Louis le había regalado.-desde entonces no había dejado de sacarle fotografías a todo lo que se le cruzaba por su camino.-
Cuando ambos enamorados se vieron sus corazones empezaron a acelerarse, poniéndose en sincronía como si se tratara de un sólo corazón.
Al despedirse de Denisse y Harry ambos chicos salieron de la casa, donde un gran automóvil negro se encontraba en la acera.
— Le pedí prestado el auto a papá, créeme que me costó mucho convencerlo, lo ama mas que a mí.— río mientras le abría la puerta del copiloto a su lindo rubiecillo.
— No debiste Shawnie, con caminar hubiera sido Perfecto — Niall se acomodó en el asiento copiloto y vio cómo Shawn caminaba hasta el otro lado del auto para subir.
— Imposible, no me permitiría hacerte perder energías.— río, encendiendo el auto, para iniciar con su camino.
— ¿A donde iremos Shawnie? — preguntó el ojiazul mientras se frotaba las manos gracias al fuerte frío que hacía ese día.
— Sería genial caminar por el centro ¿qué te parece? ¡Podríamos ir al Ojo de Londres! — dijo Shawn, emocionado, el ojo de Londres era su lugar favorito en el mundo.
— Yo... Hm.. Sí — Niall le temía a las alturas, tenía miedo de desmayarse en la punta del London Eye.
— ¿Pasa algo?
— Shawnie... me da miedo las alturas — susurró, bajando la mirada.
— Oh, estarás conmigo Ni, no pasará nada. Lo prometo. — Con su mano izquierda, elevó el mentón del su acompañante para que así lo mirase, sin despegar la mirada del camino. — Vamos a estar bien.— Sonrió provocando que el rubio copiara la acción, si, todo estaría bien.
Más tranquilo, Niall se acomodó en el asiento, encendiendo la radio, buscando la emisora perfecta para la ocasión.
Capital FM, nunca lo decepcionaba.
Después de cuarenta minutos y un poco más, Niall podía ver las brillantes luces y pantallas del centro de Londres, y ahí lo vio. Tan brillante y llamativo, London Eye.
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FLICKER || S.M N.H||
FanfictionSi alguien le hubiera dicho que el marrón y el azul hacían la mezcla perfecta, muy probablemente él se abría matado de la risa, más aún al darse cuenta de que las probabilidades de que Shawn Mendes se fijara en él eran casi nulas. Pero aquella maña...
