"Si crees que puedes, o si crees que no puedes, seguramente tienes razón. El único fracaso consiste en no seguir intentando"*
Esa frase me la había aprendido en una clase de literatura, de vaya a saber que libro de los tantos que tuvimos que leer. Pero es que si uno se pone a pensar, la vida se resume en eso. Si uno se rinde ante la primera dificultad, no tendría sentido vivir.
Moa y yo tuvimos varias veces discusiones, peleas y enfrentamientos. Nunca como para querer separarnos. Nunca como para terminar el día, y no hablar.
Si algo teníamos, es que una no podía estar molesta con la otra, y viceversa.
Esta parte no va a tener acción como las otras que conté. Sino más bien, creo que es una reflexión que quiero compartir con ustedes.
Es raro lo que voy a decirles, pero nuestra relación es en exceso perfecta. En seis años que llevábamos juntas como pareja, podría decirse que a pesar de alguna discusiones, fue todo perfecto. Algún que otro roce si, pero nada que afecte nuestra armonía.
A la mente más retorcida le saldrían pensamientos de que alguna tiene una aventura por ahí. Yo he tenido oportunidades de engañarla, y ella por lo que hemos hablado, también.
Pero ahí está también nuestra fortaleza. La confianza en la otra.
Recuerdo una vez después de un show, tendríamos 19 años yo, y 17 Moa, un muchacho bastante bien parecido la acorralo tras los camarines. Y yo podría haber actuado como loca desquiciada. Pero si algo me caracteriza, es por mantenerme serena en momentos estresantes.
Moa me vio llegar, y su cara de desesperación se hizo visible. Solo la mire, y pase de largo.
Pasos más adelante, sentí que alguien me tomaba del brazo. Cuando gire, Moa estaba desencajada, y aunque no sabía que sucedía, la mire tranquila y dije:-"Sea lo que sea que haya pasado ahí, esperemos a llegar al camarin, y ahí hablemos"-
Nunca hubiera humillado a Moa en público. Si algo mis padres me enseñaron, fue que todo se arregla con calma y en privado. De nada sirve armar escándalo, por eso espere a llegar al camarin para hablar.
Cuando llegamos ahí, no contuve la emoción y las lágrimas comenzaron a caer sobre mis mejillas.
Cuando ella trato de explicarme, la interrumpí y dije: -"Si es lo que parece ser, solo no busques excusas. Dime la verdad, y veamos cómo solucionar esto. Para bien o mal"-
-"No mi reina, no es ni cerca lo que crees que pasó. Si me das un minuto, te podré explicar"- dijo ella también al borde de las lágrimas.
La idea de que ella estuviese coqueteando con alguien, y frente mío, me torturaba. Pero como dije, no hice ningún escándalo.
Cuando terminó su relato, las cosas tenían más color. Ese muchacho, era alguien del staff, que se había sumado en esa gira, y que desde el momento que llegó, siempre estuvo cerca de Moa, buscándola, presionandola y generando tensión y momentos incómodos. Pero ese día, ya había superado todo. La había tomado de la cintura por el lado donde ella podría haberse escapado. Una hilera de parlantes estaba por el otro lado. Y por detrás, yo espectante de todo.
Una vez aclarado las cosas con Moa, fuimos con Koba y explicamos el problema. Le pedimos que separara a ese muchacho del grupo, que no lo dejara sin trabajo, pero que no fuese del staff nuestro más. Cómo él, estaba a gusto con nuestra relación y siempre nos apoyo, en parte porque nunca descuidamos nuestra labor con Babymetal, cumplió nuestra petición.
Todo se trata de confiar, y que la otra parte también confíe. Es por eso, que nuestra relación es asi. Si bien, se podría pensar que como compartimos todo el tiempo juntas, y que además de vivir juntas, trabajamos juntas, podríamos llegar a tener algún desliz fuera de nuestra pareja. Pero no. Bueno, creo que se habrán dado cuenta lo bien que terminamos nuestros días a veces, y que no solo es eso, sino todo lo que nos complementa.
Estamos a dos días de las fiestas de navidad. Cómo nuestras familias se juntan entre ellas, decidimos ir también. Iba a ser la primera junto a Mikio. Y era por demás sabido, que la iban a llenar de regalos.
El viaje es cansador, ya que nuestra cabaña está lejos de Hiroshima, la prefectura dónde viven mis padres. Pero como íbamos con Himeka también, alternariamos quien conducía en el viaje.
Luego de que en la fiesta de mi cumpleaños, Moa hablara con Yui, la situación se había distendido bastante. Yui ya no estaba esquiva. Al contrario, como si un peso se hubiera quitado ella.
Himeka vino delante conmigo, y el dúo enano iba con Mikio atrás, jugando y durmiendo de a ratos. Teníamos unas horas de viaje en auto, y como Moa y yo tuvimos ensayo hasta tarde, ya que el 2 de enero tendríamos nuestro primer recital, debíamos practicar todo lo que pudiéramos, el viaje sería cansador. Por eso les pedimos a Hime y Yui que viajarán con nosotras.
Al final, maneje todo el viaje yo. Mientras ella iban charlando y jugando con la bebé, a mí me tocaba ser la responsable. Cómo siempre.
Llegamos cerca de la medianoche, y mis padres aún estaban despiertos, ya que son de esos que hasta no verte acostada en tu cama no se tranquilizan. Tal vez por eso salí tan protectora y cuidadosa, tanto con Moa como con Mikio.
Habían preparado mi antiguo cuarto para que nos alojaramos ahí. Tramposos. No habíamos terminado de llegar que ya se habían llevado a Mikio con ellos.
-"Y nosotras estamos pintadas???"- les recriminé.
-"Tu ya tienes quien te cuide a la noche, no molestes!"- dijo Himeka en alusión a Moa.
Mis padres jamás harían una broma de esas, pero por la sonrisa de mamá, también lo había pensado.
Nos despedimos de todos, y fuimos a mi habitación. Todo estaba igual. Cómo si nunca hubiera dejado ese cuarto.
Ordenando la ropa que habíamos traído, encontré viejas cartas que Moa me enviaba a mi, al empezar nuestro noviazgo.
-"No puedo creer que aún tengas esto!"-
-"Sorprendida, hoyuelitos??"-
-"A decir verdad, no mi reina. Tu eres por demás estructurada y eres de esas que atesoran las cosas aún más simples"-
-"Bueno, no solo yo. Hace unas semanas encontré un cofrecito similar que te regale semanas después de nuestro primer beso, en el que guardaste cada carta y foto que teníamos de esos primeros tiempos"-
-"Y qué haces tú revisando 'mis tesoros', si se puede saber?"-
-"Nada solo ordenaba ropa de Mikio, y ahí estaba. No es como si lo tuvieras en una caja fuerte. Y verlo me trajo muchos recuerdos"-
-"Buenos o malos?"-
-"Hermosos. Cualquier momento contigo es hermoso. Aún los que fueron dolorosos, que son los menos, porque esos nos hicieron crecer y amarnos mas"-
-"Sentiste alguna vez, no querer seguir más nuestro viaje amor?"- me preguntó Moa con cierto miedo a escuchar la respuesta.
Aunque yo sabía la respuesta, me hice la que pensaba.
-"Mmmmm, déjame pensar"- dije con una sonrisa maliciosa, lo que derivó en un coscorron suave por su parte.
-"Eres mala cuando quieres Nakamoto"-
-"Como me gustas, cuando te enojas. Inflas esas mejillas, que me dan ganas de comerlas.
Pero no, nunca quise terminar esto. Eres lo mejor que me paso en la vida. Por ti, llegó Mikio. Por ti, duermo junto a la mujer que amo. Y siempre que tuvimos algún conflicto, lo solucionamos así, hablando y tratando de entendernos mutuamente"- respondí de manera calmada.
-"Contigo las cosas son fáciles amor. Haces que lo complicado, se vuelva normal, que hasta lo más feo, quedé obsoleto al lado de tu enorme amor"-
Ya nos habíamos recostado, y ambas estábamos tapadas con los tres acolchados y abrazadas.
-"Mi vida junto a ti, es como aprender a volar. Una al principio tuvo miedo, pero después, quieres ser siempre parte de ese vuelo. Es algo fascinante y que siempre quiero sentir. Esa adrenalina, sentirme viva como solo tu me haces sentir. Llévame a volar cada día Moa"-
-"Me dejas ser la piloto esta noche?"-
-"Si mi capitán..."-
*Hola! Darío aquí! La frase es real, no es un invento. Y si, me la había dicho una profe de literatura, y es algo que me quedo grabado x siempre.
La incluí en este capítulo, porque me pareció una forma correcta de arrancarlo. Ya que en este, trate de hablar como Suzuka, de la importancia de confiar en la otra persona! Espero les haya gustado!
See You!!
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From Dusk Till Dawn
Fanfiction"Pensar que hace unos años, solo te veía como la niña de mejillas con hoyuelos tiernos. Y hoy te has convertido en todo mi ser..." Dedicada a mis hermanos Criss, Poyo y Kano de la Hermandad Oscura.
