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Hinata.

— él baño es hacia allá — le expliqué a Atsuya quien venía desde las gradas mientras yo me dirigía a ellas — no creo que te vayas a perder o...

Vaya, pero miren lo que tenemos aquí. El gatito adoptado — dijo una voz familiar que identifiqué como la molesta voz de Tsukishima — ¿Qué tal la banca?

— ¡Oye, quién te crees para molestar a Hinata? — habló una voz a mis espaldas.

— Tranquilo, Atsuya-kun — dije con una sonrisa — solo es Tsuki, tiene una lengua afilada, ¿A que si? Si su habilidad en la chanca fuera la mitad de buena que sus comentarios ácidos tal vez estaría algo asustado. Afortunadamente los perros que ladran poco muerden.

El rubio parpadeó y segundo y luego sonrió con burla.

— vaya, Hinata, ahora que eres el pequeño protegido de Kuroo logras formar dos oraciones sin trabarte, ¡Bien por ti, felicidades!

Mi sonrisa también se ensanchó. Llevé las manos a las caderas en forma de jarra.

— no es lo único que he aprendido — luego fingí algo de inocencia para agregar un: — pero no te preocupes, Tsuki, creo que en el fondo sigues siendo kohai favorito de Kuroo, ¡Así que no tienes que ponerte celoso! — sacudí mi mano enérgicamente restandole importancia al asulto.

— ¡Ja! Ese idiota... — gruñó — en fin, puede que te vea en la cancha, calienta bancas. O puede que no.

Se dio la vuelta y se alejó hacia un grupo de chicos que asumí debía tratarse del resto de Karasuno.

— ¡Lo intimidaste por completo, Hinata-kun! — dijo Atsuya palmeando mi espalda.

— d-debo ir al baño — me escabullí despacio.

— ¡P-pero si vienes de allá? ¡Espérame!

Tras vaciar, el dolor de estómago desapareció. No sabía a donde se había metido Atsuya pero tampoco me preocupaba mucho en ese momento. Solo esperaba que no se hubiera perdido caminando recto.

— ¿lo viste? ¡Maldición, ese idiota de Hinata, idiota!

Mis pies se detuvieron en una esquina, la voz de Kageyama, enojado como siempre gritaba en uno de los pasillos vacíos, me asomé para ver al pelinegro con el rostro exasperado y a Sugawara a una distancia prudente tratando de calmarlo.

— si... se ve bastante confiado.

— ¡Es idéntico a Kuroo! — gruñó. Pardeé desde mi posición — es tan molesto, esa pose altanera, sus provocaciones... ¿Qué demonios le hizo a Hinata ese... ese...?

— Kageyama-kun — murmuró Sugawara — ¿Qué ocurre? ¿Acaso sientes... algo por Hinata?

— ¡Por supuesto que si! — gritó, pero pareció tomarse un momento para calmarse, mis ojos se abrieron con sorpresa  — por supuesto que si... Hinata es mi mejor amigo.

— ¿Solo eso? ¿Entonces por qué...?

— porque era mi mejor amigo y lo decepcione. No lo escuché, no lo entendí y aún no lo entiendo pero... pero se supone supone que deba entenderlo, solo debía funcionar. Debí decirle que no me importaba si le gustan las chicas, los chicos o lo que sea... — pausó nuevamente y dejo espacar un sollozo — no entiendo de amistades... o relaciones... o interacciones en general p-pero lo que si entiendo es que un día me dijo "yo estaré siempre para recibir tus pases" pero cuando él necesitaba de mi... se encontró solo...

N E K O M ADonde viven las historias. Descúbrelo ahora