*Narradora PO.V*
Tenías receso en tu trabajo, por lo que... tuviste que salir fuera del hospital ya que la cafetería del hospital estaba en mantenimiento y limpieza en su mayor parte, y tú decidiste ir sola ya que otros doctores y enfermeras o fueron a otros lugares o estaban en sus turnos o llevaron sus propias comidas en ese día pero tú no.
Tus guardias estaban un poco lejos de ti mientras discutían y fumaban un cigarro cada uno y mientras caminabas a tu cafetería, una camioneta negra se estacionó a tu lado y sin dejar de caminar, te pusiste en alerta para caminar más rápido, y más cuando viste que 2 tipos vestidos de negro se desmontaron de ésta y empezaron a perseguirte y tú te echaste a correr. Por suerte tus 2 guardias te vieron y sacaron sus armas, empezando a disparar a los 2 que te perseguían pero había un tercer guardia enemigo que te atrapó en sus brazos y te arrancó la mascarilla quirúrgica azul que llevabas.
-¡Suél¡Hmmp!- Te llevó por la fuerza al auto y te tapó con un paño y cloroformo hasta que te quedaste dormida. Tus 2 guardias estaban muertos y los otros tipos entraron rápido a la camioneta y mientras el vehículo estaba en movimiento, te amordazaron y ataron de pies y manos a la espalda. Por suerte llegaron rápido a su destino.
-Que raro, Jake no responde- Era uno de tus guardias al que tu padre intentaba marcar ya que no habías llegado -Ni Erick tampoco- Dijo intentando marcar al número del segundo guardia -Señor Evenson, tampoco encontré el celular de su hija en nuestro GPS- Tu padre estaba desconcertado por la situación. No eras así, y menos siendo la jefa del equipo de salud de la mafia Evenson, de repente tu madre había cruzado por ahí -¿Qué sucede querido? ¿No ha llegado (t/n)?- Tu padre niega con la cabeza -¿No te avisó por casualidad si iba a salir a algún lado o algo parecido?- Tu madre niega desconcertada con la situación.
-Señores Evenson- Dijo William, el sustituto del encargado del equipo de Informática llamando la atención de sus señores -Miren, he estado divagando en el correo de su hija y una persona anónima le ha estado enviando éstos mensajes- Los señores se acercan, ansiosos por la situación y se quedan estupefactos al ver la cantidad de correos anónimos de coqueteo a su hija -¿Qué diablos? ¿Tú sabías algo de esto, querido? - Tu padre volvió a negar -No, ella nunca me dijo que alguien le estaba coqueteando- De pronto pensó en el líder del equipo de armas -¡Mike!- El mencionado apareció por la puerta y tu padre le agarró por el cuello hasta empujarlo contra la pared -¿Qué sucede señor?- Pregunta el pobre chico con miedo.
-¿¡Cómo que qué coño sucede?! ¡¿TE ATREVES A JUGAR CONMIGO PEDAZO DE ANIMAL?!- Gritó tu padre enfadado mientras el tipo intentaba quitárselo en vano de encima, y tu padre estaba más que dispuesto a golpearlo allí mismo -¿De qué habla señor? ¡sólo estaba orientando a mi equipo con las armas nuevas que llegaron!- William entonces intentó averiguar de quién provenían esos correos electrónicos -Querido cálmate, deja que él se explique- Tu madre pasó una mano por su hombro y tu padre sólo suspiró y soltó a Mike -Verás... mi hija lleva horas sin aparecer, su teléfono desapareció del GPS y mis guardias no toman las llamadas- Mike estaba sorprendido por lo que había escuchado por parte de tu padre -Y estamos intentando localizarla y entonces tu hermano encontró muchos correos electrónicos curiosos de "amor" o acoso , si me entero de que has sido tú, date por muerto- Mike estaba paralizado por la situación, la noticia le cayó como un balde de agua fría totalmente inesperado y en invierno, en Rusia. No sabía de tus correos electrónicos, ni de que tenías otro pretendiente ya que debido a sus trabajos no podían hablar mucho y él no quería estar demasiado cerca tuyo para que tu padre no lo aniquilase.
-No he sido yo- Dijo buscando su celular y mostrándoselo a su hermano menor- Hermano, sabes que no he sido yo, y sé que puedes demostrarlo- Su hermano tomó su teléfono y verificó si la dirección de correo anónima y la de su hermano concordaban, pero el resultado era negativo en definitiva.
-No es mi hermano pero cuando intento rastrear la IP me bloquea el acceso, ¿creen que se trate de algún enemigo?- Tu madre se encontraba consternada -Querido, ¿qué sucede? ¿Crees que si sea Dankworth?- El sólo que tu padre escuchase ese nombre le hizo empezar a entender todo. Su enemigo sabía que no podía atacarlo directamente a él o a su esposa, así que decidió hacerlo a través de su única hija -Dankworth hijo de puta- Murmuró con rabia, volviendo a ponerse rojo.
*Mientras que en la residencia Dankworth*
No veías nada, todo estaba oscuro. No había nadie en la sala. Te intentaste mover pero estabas atada en una silla y amordazada. Entraste en pánico. Recordabas cómo terminaban las personas que tu padre traficaba anteriormente cuando estaban atados en los primeros momentos de su secuestro.
Muertas o prostituidas...mayormente la primera...
De pronto escuchaste a alguien en las afueras de la habitación e intentaste gritar pero fue todo en vano como ya dije.
-¡Hmmp!- Abrieron la puerta y encendieron la luz y te quedaste un poco aturdida, tuviste que parpadear un par de veces para acostumbrarte y viste al mismo paciente que alguna vez viste en el hospital cuyo nombre no recordabas y a un hombre con traje elegante de mirada fría y palideciste de miedo al reconocer que era el enemigo principal de tu padre.
-¿Con que es ella?-. Dice el señor Dankworth.
-Así es, la misma hija de Edward Evenson- Dice el chico -Pude conseguir su correo fácilmente al revisar el área de registrados de la página del hospital después de tanto examinar uno a uno- Si no estuvieras amordazada tu barbilla llegaría al piso al escuchar la declaración de que él era el chico que te acosaba por correo electrónico.
-Bueno, ella nos dirá lo que sabe de las cuentas de su padre- Dice acercándose a ti el aterrador Señor Dankworth y te quita la mordaza -Vaya vaya, tu padre nunca imaginó que tendríamos a la pequeña de la familia Evenson aquí- Tú no decías nada por miedo a que te hiciera algo ya que nunca te imaginaste estando tú en éstas situaciones -Escucha bien, nos dirás todo lo que sabes de las cuentas de tu padre- Pareció meter su mano en un bolsillo -O de lo contrario, sufrirás mucho mucho pequeña- Dijo sacando un revólver y apuntando a tu cabeza. Empezaste a llorar sin que se escuchasen tus sollozos -Yo... señor Dankworth no estoy tan segura de absolutamente todas las cuentas- Frunció el ceño y puso su dedo en el gatillo listo para apretar, ahí fue dónde entraste en verdadero pánico -¡Porfavor no me mate! ¡Se lo ruego!- Axel quiso intervenir pero el Señor Dankworth le hizo señas para que se quedase en dónde está -Mira, perra- Dijo tomándote del pelo con fuerza sin dejar de apuntar a tu frente -Si no colaboras, tu vida se va al carajo- Decidiste decirle entonces una serie de claves y correos que los guiarían a páginas falsas mientras rogabas internamente porque te creyesen y no te disparase allí mismo.
Pero no pasó nada. El Señor Dankworth te soltó y bajó su arma para guardarla en su bolsillo -¿Ves pequeña? Era todo lo que tenías que hacer- Luego miró a Axel quién sólo permaneció en silencio ante ésta situación -Encárgate de ella y que no huya, es toda tuya como la querías- Dijo para luego anotar cada número y cada clave que le dijiste para luego dejarlos a ustedes solos en esa habitación con una sonrisa maliciosa. Tú tenías un ataque de pánico, y Axel se acercó a ti.
-Espera ¿Qué me harás?- Dijiste temblando de miedo -Shh tranquila, si sigues actuando bien todo irá más cómodo- No confiabas en él, para nada y ya tenías provisto que en cualquier momento descubrirían que los datos que diste son falsos y que podría ser este tu último lugar en la tierra al que hayas visitado -¿Por qué precisamente a mi me hacen esto?- Las lágrimas corrían por tu rostro y Axel las secó -Él tiene una fuerte rivalidad por tu padre, pero no encontraba un modo de atacarle a él o a tu madre sin ser visto, así que me obligó a rastrear todas tus cuentas a cambio de tenerte viva para mi, lo que al fin logré- Dijo sonriendo bajo su mascarilla. Tú sólo querías volver a casa lo más pronto posible sin un balazo. Ahora sí eras consciente del lío grandísimo en el que te metiste.
-Déjame ir por favor- Rogaste temblorosa.
-No puedo hacer eso, él dijo que ya eres mía, aparte, tengo cada dato de ti, así que no-.
*Fin*
ESTÁS LEYENDO
Frases y Cosas de un Chico Yandere[EDITANDO]
Fanfiction[EN EDICIÓN] Últimamente es un tema bastante interesante para mí el de los chicos Yanderes y como tengo tiempo libre, pues veré cómo me va con esto. Voy a utilizar a mis Oc's hombres o bien, tal vez haga One Shot de otros personajes... Ad: Puede hab...
![Frases y Cosas de un Chico Yandere[EDITANDO]](https://img.wattpad.com/cover/217379236-64-k3394.jpg)