Orochimaru: Escondite este. 13:41 p.m
- ¿Es todo lo que tienes? Naruto-kun.- la burla adornaba mi voz con sutileza obvia. El ceño del niño se frunció, pero se mantuvo sereno, examinando cada uno de mis movimientos.
Saltó hacia mí por el lado derecho con una potente patada giratoria, que frené fácilmente con mi antebrazo. Su puño derecho quiso golpear mi rostro, pero su muñeca fué frenada por mi mano. Con un empujón, lo mandé a volar contra una de las paredes.
- Lo lamento, Orochimaru-sama.- se disculpó mientras se desprendía de la roca.- Prometo ir enserio ahora.- con eso dicho, sus dos manos se cubrieron de un filoso y denso chakra azul, formando así dos bisturís. Corrió hacia mí por el frente y arremetió con sus armas de energía con velocidad y precisión, atacando directo a los puntos vitales. No había miedo en su rostro, solo decisión.
Sin duda el entrenamiento que Kabuto le había impartido había funcionado en su totalidad. Naruto era rápido, preciso, monótono, audaz, fuerte e inteligente. Sería la perdición de todos los Gennin de la aldea cuando lo presentara para los exámenes.
Sonreí orgulloso cuando uno de sus intentos de puñalada surtió efecto y perforó mi estómago. Sin embargo, salí intacto de mi cuerpo anterior y lo miré con detenimiento. Nisiquiera Kabuto había podido herirme así en sus entrenamientos.
- Es sorprendente, Orochimaru-sama.- alagó, manteniendo una posición de pelea y preparado para cualquier movimiento, por más mínimo que sea. Y así fué, porque solo mi pie se movió ligeramente hacia la derecha cuando él saltó hacia mí en un claro intento de apuñalar mi corazón.
Si no hubiese sido un Sannin, con mi nivel de velocidad al máximo, seguro ahora estaría herido de gravedad o más bien muerto.
- Si sigues así de rudo, comenzaré a pensar que enserio quieres matarme, Naruto-kun.- bromeé, ganándome una leve sonrisa en el niño, casi imperceptible. Pero él no podía engañarme, sé que quiere reír a carcajada suelta, tan desquiciado como yo.
La lucha se prolongó por casi dos horas más, hasta que finalmente decidí que bastaba con un poco más de entrenamiento para que fuese el as definitivo en mi plan.
[...]
- Yo me encargaré personalmente del último entrenamiento que tendrás antes de que nos vayamos.- aclaré, observando fijamente a Naruto que se encontraba parado firme frente a mí.
- Será un honor, Orochimaru-sama.- una leve reverencia hizo enfasis en sus palabras. Sonreí leve, admirando el perfecto sujeto que años de entrenamiento habían creado.
- Como sabes, estás muy por encima de los chicos de tu edad, en todos los sentidos. Tienes un control de chakra excelente, conocimiento médicos, buenas técnicas, todas las naturalezas de chakra y la actitud de un perfecto shinobi.- él asintió con una leve sonrisa, fruto de los cumplidos.- Pero, lo único que te falta para ser perfecto es un arte muy respetada en el mundo ninja... Kenjutsu o lucha de arma blanca.- sus ojos se abrieron leve, casi imperceptible, pero allí estaba.
- Kabuto-san me habló de eso hace poco, supongo que sabía de su decisión.- asentí a sus palabras y extendí un pergamino de sellado hacia él. Con un poco de chakra liberó lo que estaba dentro; una katana un poco más pequeña que él.
- Es una katana especial y será tu primera espada. Es de un metal diferente, que permite correr el chakra por ella. Lo hice especialmente para tu elemento rayo, es de mucha utilidad en combates a corta distancia.- expliqué.
- Arigato gozaimasu, Orochimaru-sama.- desenfundó el arma con leve gracia, movimientos precisos pero con un leve temblor. Sonreí con gracia.
- Has estado estudiando ¿No es así? Naruto-kun.- el niño me miró por unos minutos, más no respondió. Aunque ese silencio fue respuesta suficiente.- Eres bastante ansioso.- bromeé.
- Todo lo que pueda hacerme más fuerte me interesa. Quiero serle útil, Orochimaru-sama.- confesó, dándome una mirada decidida.
- Lo serás, solo debes fortalecerte.- expliqué.- Comencemos con las katas, te enseñaré mi estilo de Kenjutsu para que tengas una base, pero deberás crear el tuyo propio más adelante.
- Hai.
[...]
Y así, durante seis meses, Kenjutsu fue lo único que practicamos. Naruto resultó ser un genio en el arte de la espada, captando cada posición con exactitud y leyendo los movimientos del enemigo en segundos, tenía muy buenos instintos.
El niño ahora contaba con doce años y algunos pocos meses, lo que significaba que ya estaba en edad de ser Gennin. Pero no iba a hacerlo ninja de mi aldea ni mucho menos, si no que enviaría a un espía justo a la puerta de mi enemigo. Jamás lo sospecharían y todo sería perfecto.
El viaje de Naruto estaba programado para dentro de tres días, donde se presentaría un día antes de la elección de grupos para ser incluído.
Usaría un jutsu mental para bloquear todos sus recuerdos de los extraños, pero él podría recordar todo.
[...]Observé la ropa de Naruto, que consistía en un tapado negro hasta los tobillos que dejaba al descubierto su pecho, su pecho era cubierto por vendas, en la cintura llevaba un cinturón púrpura de soga como el mío y unos pantalones ninja azules oscuros con vendas en la mitad del muslo. Además, su porta kunais y zapatos ninja de caña media.
Su cabello rubio iba suelto, cayendo algunos mechones desordenados por su frente.
Y en su espalda descansaba una mochila marrón de viaje.- Nos veremos en unos días. Kabuto estará cerca, mantente en contacto.- ordené.
- Hai, Orochimaru-sama.- con una reverencia a mi aprendiz y a mí, se alejó saltando entre los árboles hacia la aldea de la Hoja.
Esta vez estábamos bastante alejados, quizás dos o tres días de viaje si mantenía un ritmo constante y bastante elevado.Habíamos decidido separarnos para no levantar sospechas. Naruto iría a Konoha, mientras que Kabuto y yo nos dirigíamos a Suna, dónde teníamos un trato con el cuarto Kazekage.
O eso creía la población, porque su Kazekage ya estaba muerto desde hace varios días.
La primera parte del plan se pone en marcha.
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𝕊𝕖𝕣𝕡𝕚𝕖𝕟𝕥𝕖•Naruto Bad• 🍂
FanfictionOrochimaru ansía más poder y, para ello, necesita un cuerpo perfecto que lo lleve a conseguir su mayor deseo; la inmortalidad. Por eso, cuando nace el hijo del Yondaime Hokage y se entera que es el contenedor del Bijuu más poderoso, decide tomarlo c...