Capítulo 16: Guerra del más fuerte.

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Naruto: Torre Central del bosque de la Muerte. 09:38 a.m

Había sido dado de alta hacia día y medio, hoy se completaban los cinco días de la prueba y, por ello, todos los equipos que habíamos logrado llegar nos encontrábamos en esta especie de arena de batalla.

No eran demasiados, tal como la Mitarashi dijo, éramos menos de la mitad. Al parecer, al igual que nosotros, otros equipos también habían decidido eliminar toda la competencia posible para facilitar las próximas instancias.

Hiruzen, el tercer Hokage, se alzó ante nosotros en un palco y comenzó su discurso de felicitaciones para todos nosotros que habíamos aprobado con éxito la segunda instancia del exámen.

-...Sin embargo, como sabrán, no podemos simplemente nombrar Chunnin a todos ustedes, ya que, superaron nuestras expectativas y hay demasiados como para finalizar el exámen aquí.- explicó y varias quejas se escucharon. Con un movimiento de mano, Hiruzen los cayó.- Por ello, se realizará una ronda de preliminares antes de la última instancia del exámen. Las competencias serán ahora mismo, por ello, todos aquellos que sientan que no pueden llevar a cabo una batalla por distintos motivos, está en todo su derecho de retirarse.

Observé con una sonrisa leve, totalmente imperceptible, como la mano de Kabuto-san se alzaban entre la multitud.

- Me retiro, Hokage-sama. Mis niveles de chakra son bajos para un enfrentamiento.- con un asentimiento de parte de los altos mandos, me dedicó una mirada rápida antes de irse, que lo intérprete como un deseo silencioso de buena suerte.

- Ahora que todos están listos, vamos a comenzar. Los nombres de los presentes saldrá en esta pantalla, será totalmente al azar.- con eso, mostró la pantalla detrás de él.- Éste será el examinador de las pruebas, Hayate Gekkō.- un hombre de aspecto enfermizo se presentó mientras tapaba su boca para toser.- Los asesinatos están permitidos, tal como en el bosque ¡Que comiencen las preliminares!

Los nombres en el aparato comenzaron a girar hasta frenar de golpe; Naruto Uzumaki contra Kiba Inuzuka. Verdaderamente iba a disfrutar ésto. Bajé a la arena por las escaleras que decoraban las gradas y examiné al confiado niño perro que estaba enfrente mío.

- ¡Sería mejor que te rindieras ahora, no podrás contra nosotros!- con una sonrisa confiada y el ladrido de su estúpido y pulgoso perro, exclamó. Me mantuve estoico, para nada impresionado de su actitud de tarado.

- ¿Listos?- preguntó con voz queda el examinador.- ¡Tatakai!- con un salto se alejó de nosotros para darnos espacio. Me dedique a ver al chico Inuzuka, que parecía ansioso por la pelea. Se movía nervioso, como si no supiese por dónde comenzar.

Se lanzó con taijutsu, sabía que los Inuzuka se especializaban corta y media distancia, pero esperaba algo un poco más...decente. Su nivel de lucha era el de la academia y eso, siendo la próxima cabecilla de un clan, no hablaba para nada bien del tipo. Lo peor de todo es que él parecía orgulloso de su nivel, aún cuando era vergonzoso verlo.

Esquivé y bloqueé cada golpe con gracia y habilidad, haciéndolo perder la cabeza de a poco.

- ¡Pelea de una vez, maldito!- con dientes apretados se alejó de un salto y volvió al lado de su perro. Se agachó y el animal, el perro, se subió a su espalda.- ¡Mimetismo Animal: Clon de Hombre Bestia!- despúes de una bolita de humo, habían dos Kiba.- ¡Colmillo sobre colmillo!- esquivé el trompo humano que había creado y sin más esperé el siguiente golpe. Tapé ni boca para bostezar por unos segundos y examiné mi alrededor, el Inuzuka seguía girando mientras intentaba volver a mi dirección, se notaba que le costaba el control de esa técnica. Finalmente la deshizo y se lanzaron los dos contra mi en taijutsu.

- Creo que comenzaré a luchar.- dije simplemente con voz aburrida mientras bloqueaba los golpes de ambos. Fundí mis manos en chakra formando mis amados bisturí y lancé el primer ataque. Un corte se dejó ver a lo largo de todo su pecho mientras la sangre pintaba su ropa. Con una bola de humo la transformación se deshizo y el perro cayó malherido al piso.- Ups, pensé que eras tú.- bromeé.

- ¡Akamaru!- gritó mientras tomaba al moribundo cachorro entre sus manos. La herida era profunda y si no era atendido en pocos minutos, moriría. No dejaría que eso pasara, el perro era tedioso como la mierda.- ¡Maldito!- se abalanzó contra mí y antes de que llegara a dar el primer golpe, golpeé su cara con mi puño recargado en chakra. El niño Inuzuka voló contra uno de los muros y género un crater allí, quedando estampado contra la pared.

- Oh, vamos. No moriste aún ¿Verdad? Eso sería aburrido.- caminé con calma hasta el niño y lo tomé de la chaqueta para sacarlo del muro, sin más lo tiré al suelo y esperé a que se levantara. Mientras, pensaba en mi mente que podría ser más doloroso para él, quizás algunas agujas con veneno. Saqué algunos senbon de mi estuche y los balanceé en mis dedos hasta que el malherido niño se puso de pie. Escupió sangre a un costado y se tambaleó un poco.

Con manos temblorosas por el golpe y la rabia sacó dos kunais, sujetándolos con un agarre inverso y corrió de manera desprolija hacia mí. Jugué un poco al tiro al blanco con él, clavando senbon en sus rodillas y hombros, limitando aún más su movilidad. Se los sacó con esfuerzo y los dejó caer.

- Eso no me lastimó para nada, idiota.- se burló. Sonreí con sorna.

- Claro que te está lastimando, están envenenados.- comenté como si nada y disfruté de ver cómo sus ojos se abrían levemente.- No te preocupes, es un veneno fuerte pero de efecto lento, se utiliza para tortura. Aún te queda tiempo.- tranquilice.

Esquivé los golpes débiles y desviados que me enviaba el niño, al parecer los primeros efectos del venenos estaban apareciendo; mareos y jaqueca. Agarró su cabeza brevemente e hizo una mueca de dolor.

Decidí que era tiempo de atacar nuevamente y con mis puños limpios comencé la guerra de taijutsu. El niño ya no podía bloquear los golpes y solo se dedicaba a pararse despúes de cada golpe que recibió, hasta que ya no pudo hacerlo. Su cara estaba completamente lastimada y sus labios comenzaban a ponerse amarillos por culpa del veneno.

- Akamaru...- susurró mientras intentaba llegar a su cachorro que estaba a unos metros de él, acostado en un charco de su propia sangre.

- Ya está muerto, dañé su aorta con el corte. Murió hace tiempo.- sonreí al ver su mueca de dolor, aunque no sabía si era por su mascota o por el dolor físico. Quizás ambos. El Inuzuka gritó cuando la fase dos del veneno comenzó; dolor muscular, era como si te quemaran vivo. Sujetó mi brazo con fuerza, clavando sus uñas en mi piel. Sonreí desquiciado y lamí mis labios.- Podría terminar esto en un segundo, solo tienes que pedirlo.- le susurré cerca de su oído. El Inuzuka me miró con impresión antes de volver a gritar y revolverse, al parecer estaba llegando a su límite.

- ¡Kiba!- una Jounnin saltó de las gradas para ver al niño, al parecer era su maestra. En sus ojos brillaba la preocupación y la ira, me miró con odio.- ¡Maldito! ¡¿Qué le diste?!- tomó entre sus manos la cabeza del agonizante niño y lo colocó en su regazo, sonreí de lado a la desesperada mujer.

- Nada que puedas curar.- contesté sin más y miré al examinador en busca de su decisión.

- ¡Ganador: Uzumaki Naruto!- los gritos de Kiba se hicieron más fuertes y el equipo médico llegó velozmente para llevarse al niño. El perro muerto quedó en la arena y fue retirado poco despúes por el servicio de limpieza. Subí con calma por las escaleras, pasando frente al grupo de novatos. Me miraban con miedo y enojo, quizás eran amigos del niño perro.

Los ojos agua marina no dejaron de verme en ningún momento y le sonreí levemente al Sabaku, que devolvió el gesto con un toque macabro.

- Eso fué demasiado, Naruto.- las palabras duras y enojadas de Kakashi no se hicieron esperar apenas llegué con ellos.

- Matar estaba permitido, además, si lo tratan como corresponde, el niño va a vivir. La Jounnin no podía meterse, no era su asunto.- mi voz sonó calma, pero la interrupción de esa mujer me había hecho enfadar. Podría haber matado al estúpido Inuzuka si ella no hubiese intervenido. Aunque aún dudaba que pudiesen salvarlo, máximo podrían estabilizarlo y él quedaría en coma por un largo tiempo, se necesitaban grandes dotes médicos para curar los estragos que un veneno así dejaba.

Los siguientes enfrentamientos no fueron nada impresionantes y el equipo 7 pasó invicto a las finales.

𝕊𝕖𝕣𝕡𝕚𝕖𝕟𝕥𝕖•Naruto Bad• 🍂Donde viven las historias. Descúbrelo ahora