Cuando los papeles finalmente me dejaron libre, tuve que tomarme unos segundos para poder acostumbrarme a la luz tenue del lugar.
Miré a mi alrededor, examinando la cueva a la que Konan me había traído. Parecía ser medio día y podía sentir la sal en los labios cuando el viento soplaba, seguro estábamos cerca del mar.
La mujer se encontraba parada a unos diez metros de mí, ambos subidos en unas piedras extrañas de más de dos metros. A nuestro alrededor un círculo de las mismas se formaba y en la punta había un barranco del mismo tamaño, dónde no tardó en aparecer un holograma de Pain.
Poco a poco, los lugares fueron llenándose, dejando ver los hologramas de los demás integrantes del grupo, aunque una de las rocas se mantuvo vacía todo el tiempo.
- Los e llamado porque tengo noticias. Él es Naruto Uzumaki, Jinchūriki del Kyūbi, será su nuevo compañero.- tras las palabras de Pain, una risa molesta se dejó escuchar.
Todos los pares de ojos se centraron en un rubio de coleta, que reía totalmente divertido de la situación.
- ¿Estás diciendo que un Jinchūriki vino a nosotros por voluntad propia? Que estupidez.- esta vez, el que habló fue Kisame, un ninja reconocido en el libro bingo, un espadachín de alto calibre.
- Cumpliré con mi parte del trato, eso es todo.- aclaré, mirando a mi alrededor.
Estaba rodeado de ninjas de clase S, personas fuertes que podrían matarme si lo quisieran y la sola idea solo hacia que quisiera sonreír. Lamí mis labios con diversión, esta sería una misión interesante.
- Aún no saldrás a misiones como el resto. Tienes un buen nivel, pero necesitas aprender algunas cosas. Te asignaré un maestro en unos días, ven a la base con Konan.- ordenó la gruesa voz de Pain y solo asentí a sus palabras.
Después de aquello, cada pareja de renegados dió el informe de su misión. Al parecer estaban casando a todos los hermanos de Kurama, pero estaban teniendo problemas.
Al parecer, el dos colas fué más de lo que la pareja de Kakuzu había podido controlar y eso causó la muerte de su compañero. Ahora, por culpa de su vergonzoso fallo, Kumogakure estaba en alerta con su Jinchūriki muy herida, pero viva.
Con unas últimas palabras, y un regaño a Kakuzu, decidieron que mi entrenamiento se postergaría y que Konan, en vez de guiarme a la guarida este mismo día, iría con Kakuzu en busca de un nuevo miembro que llevaban días acechando.
Sin más, me retiré de la cueva para ir al pueblo más cercano, quería dormir un poco y debía mantenerme por los alrededores.
[...]
Observé divertido como la puerta corrediza de mi habitación se abría con confianza, había sentido el escurridizo chakra hace unos cuarenta minutos por el recóndito pueblo.
- ¿Qué hace aquí? Kabuto-san.- pregunté a la mata de cabellos plateados que ingresaba sin permiso a la habitación.
La sonrisa de lado de mi maestro me hizo casi estremecer, el desgraciado me había seguido sin permiso de Líder-sama, estaba seguro.
- Orochimaru-sama me envió, quiere el reporte de tu misión.- se sentó con el futón y nisiquiera me dejó contestar cuando tomó con fuerza mi cuello y besó mis labios con necesidad, dejándome sin aire al instante.
- Solo me fuí cinco días, Kabuto-san.- jadeé contra sus labios al momento de separarnos escasamente.
- Eso es mucho tiempo...- murmuró antes de volvernos a unir, esta vez nuestras lenguas siendo partícipes.
Me pregunté vagamente que demonios hacíamos, la relación y el jugueteó con Kabuto-san había pasado demasiadas barreras.
Me separé derrepente de él, mirándolo con el ceño fruncido.
- No puede aparecerse así como si nada durante una misión tan importante, Kabuto-san. Pone en riesgo todos mis avances y mi vida, ellos pueden matarme cuando quieran.- mi ceño fruncido se enmarcó aún más al recibir como respuesta un apretón en mi cuello.
Su mano se afirmaba a él con fuerza, privandome de aire. Su mirada, totalmente ensombrecida, me observaba con ira. Sus labios volvieron a tomar los míos con fuerza, dejando mordidas en el camino, causando que varias gotas de sangre se mezclen en medio del beso.
Tomé su cabello con fuerza, correspondiendo el desesperado acto y gimiendo en busca de aire al sentir como su mano abandonaba mi cuello para ir a mi cintura, apretando demasiado fuerte el lugar.
Él se separó al sentir como tocaron la puerta, al parecer la cena había llegado. Se perdió por la oscuridad de la ventana y yo solo pude reír al imaginar la paliza que le daría Líder-sama si se enterase de su visita.
[...]
Casi una semana después, Konan apareció frente a mí y me guío a la guarida real de los Akatsuki. Una cueva enorme y habitable que, de cierto modo, me recordaba a las guaridas de Orochimaru-sama.
Allí no se encontraba Pain, pero sí su holograma que me esperaba en una de las habitaciones.
- Naruto, ya decidí quien será tu maestro por el momento.- la gruesa voz del líder me recibió apenas abrí la puerta. Konan se encontraba parada a su lado con confianza, como si ese tipo no pudiese matarla con solo chasquear sus dedos, parecían ser amigos.- Kisame, pasa.
El espadachín ingresó al cuarto y me lanzó una mirada divertida, sedienta de sangre.
- Él será tu instructor hasta que lo crea necesario, no irás a ninguna misión ni participaras en nada del grupo hasta que estés listo.- ordenó Pain nuevamente, dando una pequeña mueca con la cabeza indicando que podíamos salir del cuarto.
Con pasos tranquilos me dirigí a las afueras de la cueva, observando la ancha espalda de Kisame en todo momento, siendo protegida por la Samehada, su fiel espada de piel de tiburón.
- ¿Tienes alguna especialidad? Gaki.- preguntó derrepente al llegar al aire libre, un amplio descampado de pasto seco se dejaba ver.
- Sé Kenjutsu, Ninjutsu y Taijutsu en buen nivel, Kisame-san.- miré encandilado su espada, que ahora estaba siendo descargada sobre su hombro con confianza, era una belleza.
- San ¿Eh?- una sonrisa altanero decoró sus labios y luego sus dientes puntiagudos se dejaron ver al soltar una carcajada.- Bien, veamos que sabes hacer y luego podré ver en qué debes mejorar.

ESTÁS LEYENDO
𝕊𝕖𝕣𝕡𝕚𝕖𝕟𝕥𝕖•Naruto Bad• 🍂
FanfictionOrochimaru ansía más poder y, para ello, necesita un cuerpo perfecto que lo lleve a conseguir su mayor deseo; la inmortalidad. Por eso, cuando nace el hijo del Yondaime Hokage y se entera que es el contenedor del Bijuu más poderoso, decide tomarlo c...