- ¿Lo llevas todo? - le preguntó su madre.
- Sí, Berni lleva la barbacoa y el carbón, las bebidas Rubén y el resto y Lucas debe de pasar en unos minutos para ayudarme con la comida- dice- los siguientes son los 18- le recuerda.
- No adelantemos acontecimientos, vamos por tus 17.
Tocaron al timbre.
- Me voy mamá- le dio un beso en la mejilla.
- ¿Sabes?- preguntó su madre haciendo volverse a Alba hacia su madre de nuevo- me gustaría que Lucas se quedara a cenar un día, tu padre está de acuerdo. Solo si tú estás de acuerdo claro, y ves que es serio.
Esto último lo dijo con cierto sarcasmo pues era testigo de como a su hija se le iluminaba la cara al oír tocar el timbre como acababa de suceder.
- Se lo diré, seguro que dice que sí, de hecho sus padres ya le habían dicho algo así.
Volvieron a tocar.
- ¡Voy!- gritó- que impaciente es este hombre- murmuró cogiendo las neveras.
Abrió la puerta.
- ¿Qué estabas haciendo? Ya vamos tarde, perderemos el bus y tendremos que esperar otros cuarenta minutos.
- Tampoco sería el fin del mundo, me estaba despidiendo de mi madre, que por cierto- dice pasándole una nevera- ¡si me quedo en casa de alguien a dormir, te avisaré!
- Con tiempo, no cinco minutos antes- le pidió.
- Ya podemos irnos- le dijo cerrando la puerta.
- ¡Corred!- les gritó Marc montando en el bus sin pagar al conductor para que los esperara.
Mientras Lucas y Alba corrían con neveras que les parecían que pesaba el triple que ellos mismos (dato que podría ser cierto).
- ¡Te dije que había que salir antes!
- ¡Te haré caso la próxima vez, no pierdas aire ahora!
Consiguieron llegar y al sentarse sobre las neveras pues el sitio iba demasiado concurrido de gente y no había asientos libres se dieron cuenta de la cantidad de sudor que corría por ellos.
- Menos mal que nos bañaremos ahora- dijo Alba quitándose un poco de la frente.
- Ya estáis bañados- puntualizó Lorena.
- ¿Darío y los otros están allí?- pregunto Lucas.
- La mayoría sí, otros se suben en las siguientes como Blanca.
En las dos semanas desde el encuentro del centro comercial habían quedado más veces.
- Okey, ¿os quedaréis a dormir?- preguntó Alba.
- Sí, en el piso de Darío- dijo Marc.
- ¿Solo vosotros?
- Como nos quedemos todos tendremos que dormir unos encima de otros.
- Sí, ya, es para avisar a mi madre que luego se me olvidará.
- Menos mal, no quería ser la única chica. Sin ánimo de ofender- dijo Lorena hacia su novio.
- ¿Rubén se queda o... ?
- O lo más probable es que se vaya a su bola con Blanca.
- Sí, tienes razón- admitió riendo.
- ¿Te quedas tú?- preguntó Marc a Lucas.
- No sé si quiero tentar a la suerte, también me dejan salir en San Isidro.
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Dulce y Salado
Teen FictionLucas es un chico retraído y bastante inseguro. Su mayor pasión es la poesía, y dedica sus versos favoritos a su musa. Alba es una chica curiosa y espontánea, muy interesada en la mente humana. Por ello es que decide hacer un experimento psicológi...
