Capítulo 16: El incidente

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Una pequeña rubia de 13 años miraba el viejo televisor de su sala mientras llenaba su boca de Ruffles. Estaba concentrada viendo Madagascar por cable, sin notar el caos que se desataba en la cocina.

Ambos mayores caminaban nerviosos, alterados, con miedo. El plazo se había cumplido y no habían conseguido todo el dinero, los matarían. Y lo peor, los matarían y luego secuestrarían a su pequeño ángel para hacerle mil morbosidades.

-Maximus.- la mujer le dice, nerviosa. -Maximus, debemos salir de aquí. Podemos irnos a la frontera con mis padres para que cuiden a Donaire mientras nos prestan dinero.

-¿Estás loca? Tus padres me detestan. Lo último que quiero es tenerlos cerca en estos momentos.- el hombre talla su rostro. -Podemos ir con mi hermana al sur.

-¿Lola? ¿La que tiene 7 hijos y es prostituta? No gracias, Donaire no vivirá en un ambiente así.- niega rápidamente.

Ambos voltean y ven a la pequeña con su pijama algo vieja, sonriendo feliz. Aún teniendo 13 años, actuaba como Una bebé en varias ocasiones. Ese era uno de los motivos por los que la llaman "ángel".

-Entonces empaca las cosas, luego veremos qué hacer. Solo debemos desalojar la casa.- Danya ordena.

Con eso ambos corren a la habitación y empacan 2 maletas, luego yendo a la de su hija y empacando todo lo que pudieron, salieron en su búsqueda.

-Donaire.- la llaman, ganando su atención. -Ven un momento.

La chica se levanta confundida y se acerca a ambos. -¿Qué pasa?

-Debemos salir de viaje justo ahora.- explica su padre. -Empacamos todo lo necesario, debemos irnos ya, apaga todo, mientras subiremos las cosas a la camioneta.

-Si papá.- habla, corriendo ahora por toda la casa para apagar cualquier rastro de luz. Apaga la cocina, los baños, televisores, lámparas, todo queda en completa oscuridad y eso la asusta.

Nunca había visto su casa tan oscura y tenebrosa como esa noche.

Se dispuso a salir por la puerta principal pero sus padres entraron corriendo, cerrando con seguro mientras dan vueltas en círculos. -Mamá... papá... ¿qué es lo que está pasando?

Escucha un auto derrapar frente a la casa y eso le pone los pelos de punta. Alguien viene.

Su madre se arrodilla y la toma de los hombros, mirándola. -Corre Donaire... corre y no te detengas, no vuelvas a casa, te lo suplico.- susurra.

El hombre se acerca y abraza a su hija con toda la fuerza que puede. Despidiéndose.

-Te amamos, pequeño ángel.- le susurra al oído, escuchando pasos en el pórtico. -Ahora corre.

La pequeña niega con la cabeza, soltando un sollozo. -N-no voy a dejarlos solos.

-Donaire.- la mujer le suplica.

Luego, 3 fuertes golpes resuenan en contraste a la suave lluvia que había comenzado a caer en el exterior. Estaba afuera. Está aquí.

-¡Corre!- le gritan ambos antes de que se escuche un disparo al aire.

Eso es suficiente para que salga corriendo con el corazón en la mano por la puerta trasera que da directo a un pequeño bosque sin mirar atrás. Su familia odiaba las ciudades grandes, por eso vivían a las afueras del pequeño pueblo de Golden.

Pero ahora, odiaba las afueras. Si vivieran en la ciudad, podrían haber llamado a la policía y evitado esto pero ahí está:

Corre como si nunca hubiera corrido en su vida. La lluvia comienza a empeorar a cada paso que da hasta que es casi imposible ver qué es lo que hay frente a ella. No logra ver ni siquiera una pequeña luz.

Aún así sigue corriendo en línea recta (o eso quiere creer). Corre tanto que sus pies comienzan a quemar, sus músculos están tensos y bastante doloridos, al igual que su temperatura está aumentando.

No sabría decirles con exactitud cuánto tiempo corrió o cuántos kilómetros avanzó, lo que si puedo decirles es que una tormenta nunca había sido tan aterradora para una niña de 13 años.

-Mamá... papá...- solloza, abrazándose a si misma, deteniendo su ritmo. -Mamá... papá... ¡Mamá! ¡Papá!- grita, dando vueltas en su lugar.

Todo era oscuridad. Todo era lluvia. Todo era truenos y relámpagos en el cielo. Todo era caos y ella no tenía a nadie que la ayudara.

Caminó lentamente entre lágrimas hasta donde sus pies la guiaron, dando con una de las carreteras que llevaban directo a una de las grandes ciudades cerca de Golden.

Ahí se desplomó. Llorando, ardiendo en fiebre, temblando como una maraca. Se dejó caer de senton en la acera, apoyando su rostro en sus brazos.

¿Iba a morir? ¿Moriría en una carretera por hipotermia? ¿Dónde estaban sus padres? ¿De qué se supone que huían?

Lo último que pudo ver antes de caer en la inconsciencia fue un auto acercándose con las luces encendidas, junto a una mujer que bajó elegantemente de éste.

-Tranquila... estás a salvo ahora.- escuchó su voz, pero no tenia fuerzas para responder así que simplemente se dejó caer en los brazos de la oscuridad.

Pero por algún motivo, no temió por su vida. Sintió que todo estaría bien... si ella hubiera sabido todo lo que le esperaba...

-¡No!- grita despertándose con lágrimas en los ojos. -¡Mamá! ¡Papá!- grita asustada. Sentía que estaba bajo la lluvia. No veía nada, solo oscuridad. -¡Mamá! ¡Papá!

Fue entonces que en su campo de visión entraron un par de ojos color flama, que la hicieron reaccionar. Estaba desnuda. Oh Dios, desnuda y Diablo frente a ella, arrodillado entre sus piernas con un gesto de total preocupación plasmado.

-Oye...- le acaricia la mejilla. -Estás a salvo... a salvo...- se acerca y la abraza, sintiendo cómo esta comienza a llorar de nuevo.

-Quiero a mi mamá.- solloza con fuerza. -Quiero a mi papá...

-Lo se. Lo sé...- murmura, acariciando su cabello con delicadeza, con miedo a hacerle daño. -Tranquila... estás a salvo conmigo.

Así duraron casi 30 minutos. Solo ambos, abrazados, tranquilizándose mutuamente completamente al descubierto. Su cuerpo suplicaba calor y él sabía brindárselo.

-Por favor no me dejes.- susurra la rubia, cambiando la posición para quedar ella sobre su pecho, con los ojos cerrados.

-Nunca lo haría.- le susurra de vuelta, besando su cabeza.

-Diablo...

-Mm.

-Te amo.- dice antes de caer profundamente dormida una vez más, sin poder escuchar la respuesta de su príncipe de ojos rojos.

- dice antes de caer profundamente dormida una vez más, sin poder escuchar la respuesta de su príncipe de ojos rojos

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Diablo. || Libro #1 "BEAST" TERMINADADonde viven las historias. Descúbrelo ahora