Capítulo 10: Dolor insuperable.

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MARATÓN 1/3

PDV Donaire

En el mundo existen 3 tipos de personas: Los que son buenos pero fingen ser malos, los neutrales y los que son malos pero fingen ser buenos. Los Beast eran de la segunda clase.

Me gusta la idea que todos tienen sobre ellos al verlos caminar por la ciudad. Son despampanantes y hermosos por fuera pero están podridos por dentro, jodidamente podridos.

Me despierto con el rostro de Devil a centímetros del mío. No me gustan las chicas, pero admitiré que dormida tiene cara de una divinidad. Su piel siempre está limpia, sus pestañas largas y frondosas, su nariz y labios pequeños.

Devil Beast es como una muñeca de porcelana, pero apenas abre los ojos, se convierte en otro de los monstruos dentro de esta casa. Ese es el modo de supervivencia con su familia: Únete o muere.

Me levanto con cuidado de no despertarla y salgo mientras tomo ropa limpia, directo al cuarto de visitas. Entro a este y me meto a la ducha de inmediato, no quería que me gritaran por iniciar mis labores tarde.

Me puse mi ropa para comenzar a ordenar apenas salí de la regadera y bajé. Las cocineras me miraron con molestia y yo solo pude responder con una apenada sonrisa. Sé que me odian porque en parte, también cocinan para mi.

Tomé mis guantes de jardinería y salí. El invierno está cerca, el frío cuela mis huesos lentamente ante las pequeñas ventiscas y eso me hace sonreír. Frío significa navidad, navidad es igual a descanso de varios días para mi.

La navidad en la casa Beast solía ser bella, al menos eso me contó la señora. Ellos y los Murk se reunían todos los años a pasar navidad y año nuevo juntos y en la madrugada volvían a sus casas para que los niños abrieran los regalos de "Santa Claus" al despertar.

Pero el 25 de diciembre de hace 11 años, cuando Luzbel Murk fue asesinado por un cártel latinoamericano frente a su escuadrón y al escuadrón Beast, todo cambió. Esa navidad no fue hermosa, pues el 26 de diciembre, todos los escuadrones estaban de luto, en especial el escuadrón Murk.

Ahora solo hacen una pequeña cena entre los 5 y al terminar, todos suben a sus habitaciones a hacer lo que les plazca hasta el día siguiente, cuando bajan, abren sus regalos y vuelven a encerrarse.

Les dije que no son muy hogareños o afectivos...

Estoy terminando de talar uno de los rosales (solo las partes secas, no se asusten) cuando siento a alguien mirarme por la espalda. En un rápido movimiento volteo y lo apunto con las tijeras.

-Maldicion, Donaire. Si no te molesta, quiero mi yugular intacta.- es Demon quien me regaña, quitando las tijeras de la zona peligrosa.

Mi sangre baja de mi cabeza hasta mis pies.

-¡Perdóneme señor! ¡Le juro que no fue intencional! ¡Y-yo no sabía que usted era quien..!

-Ya ya... tranquila.- me mira, sobando su cuello, justo la parte a donde el filo había apuntado. -Necesito hablar contigo.

-Si es porque mi desempeño no es el mejor, lo lamento. Tuve una quemadura hace unos días y no me la traté bien. Sé que una herida no es excusa para hacer mal mis labores, aún es muy doloroso tomar cosas calientes con...-

-Basta.- me calla y yo rápidamente obedezco. -No es sobre eso. Es sobre algo personal.

Eso me pone los pelos de punta. Mierda. Sabe del beso. Sabe de Diablo y yo. Va a acusarme, va a contarle a los señores Beast.

¿Cuánto medirá el ataúd que estrenaré en unos momentos más?

-¿S-si?

-Si. Cuéntame.- sus ojos miran los míos. Son rojizos, igual que los de sus hermanos y padre, pero los de él son más oscuros, apagados, incluso tristes si los miras bien. -¿Cómo superaste la muerte de tus padres?

¿Mis padres?

Eso hace que toda mi alma y sangre vuelva a donde tiene que ir. No sabe de Diablo. No sabe del beso. No me van a matar.

-Oh...- admitiré que me ha tomado por sorpresa porque ni siquiera yo sé la respuesta clara a eso. -Uhm... creo que solo tuve que asimilarlo a mi ritmo.

-¿Cómo asimilas que la persona que más amas en el mundo se desvanece?- susurra, ahora sin mirarme. Ambos caminamos hasta una de las hamacas y nos sentamos en esta.

Encajo mis tijeras en el césped mientras lo miro. Sé que habla de Rose, sé que se refiere a la chica que perdió en el trágico accidente de hace unos años atrás.

-Demon...

-El psiquiatra dice que debería dejarla ir.- habla, ahora mirando los rosales que comenzaban a marchitarse. -Que ella va a seguir conmigo mientras... la tenga en mi corazón y toda esa mierda cursi.

Eso me hace soltar una pequeña risita. Ese es el Demon que todos conocen, serio, sarcástico y alérgico a todo lo que signifique romance. Pero por dentro... solo era un chico que perdió la esperanza de amar.

-Pero no quiero tenerla en el maldito corazón.- habla. -La quiero conmigo, entre mis brazos, besándome, acurrucándose como siempre hacía, diciéndome "Te amo, demonio rojo" una y otra vez hasta que la callase a mordidas en los labios.

A pesar de hablar de algo tan emotivo como esto... no lo escucho llorar. Es cuando volteo y noto que no, no está llorando, sus ojos ni siquiera están vidriosos.

¿Cuántas veces has tenido que guardar tus emociones que ahora eres incapaz de llorar frente a alguien?

¿Llegaste al punto donde llorar ni siquiera te libera? ¿O es que ya se acabaron tus lágrimas?

-La gente que muere...- suspiro. -Deja un... dolor muy profundo en nuestro corazón. Un dolor que jamás se irá, jamás. Un dolor insuperable. Solo tenemos que aprender a vivir con él. Aprender que la gente muere tarde o temprano, al final... lo único que tenemos por seguro es que todos nos vamos a morir.

Del polvo viniste, polvo eres y en polvo te convertirás.

-Duele aceptarlo pero... lo harás.- lo miro y el me mira. -Y cuando lo hagas... la fe y esperanza en tu mundo volverán a brillar.- solo nos miramos unos segundos, parecen eternos.

Entonces, toma mi mano y la aprieta suavemente.

-Gracias.- murmura.

-Demon nunca diría gracias.- le recuerdo suavemente. El suelta una risa leve y niega con la cabeza. -Su reputación de chico frío se destrozaría como hielo picado.

-Lo vale si tu eres la pica.- me responde.

Ahí dejo de respirar.

Tal vez... y solo tal vez... Demon Beast no es alguien malo que finge ser bueno.

 Demon Beast no es alguien malo que finge ser bueno

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Diablo. || Libro #1 "BEAST" TERMINADADonde viven las historias. Descúbrelo ahora