La abuela solía decir que tu nombre dejará una huella en la historia de muchas personas, que te identifica y te da un sentido de identidad desde tu nacimiento hasta tu último aliento.
El mío es Donaire, Donaire Warfire, gracioso si buscamos el s...
No me tomen esto a mal, porque no es malo. Desde esa noche en navidad, Diablo y yo lo hemos hecho tantas veces en tantos lugares que he perdido la cuenta.
Mis manos ya se acostumbraron a su cuerpo y las suyas al mío. Mi organismo reclama su tacto todas las noches y el, ni corto ni perezoso, cumple mi capricho.
-Descansa antes de ir a desayunar.- le digo dulcemente, saliendo de su habitación mientras acomodo mi pijama.
Acabamos de tener un mañanero, si, a las 6 am. Suelto una risa nerviosa, corriendo a mi cuarto para meterme a mi baño.
Me ducho un largo rato, feliz y emocionada. Estoy en mi paraíso personal. Diablo y yo juntos, los malos tratos están acabando, todo es perfecto.
O eso creo por un instante hasta que un fuerte grito por toda la casa despierta a los habitantes de esta. Tengo que terminar de ducharme rápidamente y ponerme mi uniforme antes de salir.
Corro escaleras abajo, viendo a la familia Beast reunida. Entonces, los ojos de Demontre se encuentran con los míos, encendiéndose en cólera. -Tú.
Yo me quedo paralizada del miedo, jamás me había mirado de esa manera hasta ahora. ¿Me va a golpear? Porque eso parece.
Cierro los ojos esperando el impacto,pero este nunca llega. Abro suavemente los ojos y veo una escena que nunca creí presenciar.
-No vuelvas a alzar una mano a una mujer, Demontre Beast.- la señora Faith dice, apretándole fuertemente la muñeca. -Jamás.
El hombre gruñe y asiente, bajando su agresividad. Aún así no deja de mirarme, completamente iracundo. -Eres una zorra.
-¿Disculpe?- susurro, soltando un jadeo de la impresión.
-¿Con cuál de mis hijos te has estado acostando?- casi escupe.
Yo pierdo color. Pierdo sangre, pierdo presión, pierdo todo. Mi cuerpo tiembla pero no puedo decirlo. Debo mentir.
-C-con ninguno señor.- susurro, bajando la mirada.
-Mírame a los ojos cuando me hables, muchacha malcriada.- me toma de la barbilla y me obliga a mirarlo. Océano y fuego chocan. -¡¿Con cuál?!
-Le juro que con ninguno.- atino a decir con la voz quebrada, mirándole inundada en pavor.
-Demontre, ¿porque crees que Donaire se acostó con alguno de los chicos?- su esposa pregunta.
-Porque la mujer de limpieza encontró esto en un cesto del pasillo del tercer piso.- me suelta bruscamente y camina al sofá, tomando una caja.
"Pruebas de embarazo".
-Y son positivas.- escupe, viendo como su esposa abre la caja y saca 3 pruebas, todas me supongo con el mismo resultado. -Y solo una persona duerme en el tercer piso. Y tomando en cuenta que no hay chicos jóvenes trabajando en esta temporada y que no puede pisar el exterior de nuestra casa...- me vuelve a mirar. -Es alguno de los dos.
Diablo me mira rápidamente, pidiendo respuestas. Pero obviamente yo no puedo dárselas porque ni siquiera las sé.
-Pero vas a pagar muy caro esto, Donaire. Decidas o no quedarte con el bebé, vas a irte a la casa de la isla y nunca más volverás a ver a mi familia.
Eso termina por quebrarme. Y como poca dignidad que tengo, me arrodillo ante él sollozando. -¡Señor le juro que no es mía! ¡Le juro que no estoy embarazada! ¡Por favor no me aleje de esta casa!- lloro con desesperación.
Diablo está mirando. Puedo ver que sus manos tiemblan de impotencia y sus ojos se cristalizan. Puedo ver la furia llenando cada milímetro de su iris, puedo ver como su mandíbula se tensa con tanta fuerza que parece querer quebrarla.
-Son mías.
Esa voz hace que todo se detenga un segundo, haciendo a todos los Beast voltear hasta la responsable. La miran con los ojos desorbitados, alterados, anonadados. Y no los culpo, si no estuviera intentando controlar mi cuerpo, también lo haría.
-Estoy embarazada... y el bebé es de Luzbel.- Devil confiesa. Esas palabras son como dejar caer una bomba atómica en la habitación, pues Diablo es el primero en reaccionar.
-¡¿Luzbel Murk?! ¡¿El imbecil Murk?!- la toma por los hombros. -¡¿En qué mierda pensabas?!- le grita molesto, soltándola. -¡¿Perdiste el juicio?!
-Estoy enamorada de él, Diablo. Deja de pensar como un niño de 6 años al que le quitaron su juguete favorito.- le dice aún calmada. -Ayer estuve ausente porque fui a la ecografía, tengo 6 semanas de gravidez y nacerá en otoño, por inicios de septiembre.
La señora Beast se le acerca a la chica y la abraza con fuerza, sobando su espalda. -¿Porqué no lo dijiste antes, amor..?- susurra.
-Tenía miedo.- explica, bajando la mirada. -Incluso pensé en... terminar el embarazo, ya saben.- murmura. -Mi plan era tener al bebé fuera del país, mentir con que iría a una misión y darlo en adopción...
Faith tapa su boca, con su mano temblorosa a todo lo que su cuerpo le permitía.
-¿Él ya lo sabe?- pregunta Demontre. -¿Se lo has dicho ya?
-No.- susurra. -No planeo decírselo. El y yo ya no estamos juntos...
-Es el padre de esa criatura que llevas en el vientre.- le dice seco. -Y se lo vas a decir o yo mismo lo llamo para decirle tu plan.
-De acuerdo.- susurra aún cabizbaja. -Le diré hoy en la tarde~
Entonces todo queda en silencio. Demon es el que se arrodilla a mi lado y me ayuda a ponerme de pie, preocupado. -¿Estás bien?
-Son demasiadas emociones fuertes por hoy, Dem.- le susurro de vuelta. -Estoy agotada y ni siquiera he hecho mis deberes.
-Con lo que acaba de pasar, no van a querer ver a ningún sirviente cerca. Ve y descansa, si te necesitan te lo diré.- sonríe y me suelta con cuidado, fijándose en que no me vuelva a desequilibrar.
Diablo me mira caminar y rápidamente se acerca, ayudándome a subir los escalones hasta mi habitación. Me deja recostada en la cama con cuidado y besa mis labios. -¿Estás bien?
-Creo... solo lloré demasiado en poco tiempo.- sonrío, tomando suavemente su mano. -Vas a ser tío.
-De un Murk.- dice con asco. -Sigo sin ver que le vio al idiota ese.
-Si ella es feliz~ déjala disfrutar. No necesita reclamos sino apoyo emocional. Va a traer una nueva vida al mundo.- le explico, jugando con sus dedos.
Quien diría que un "positivo" desata tantas emociones negativas en esta familia pero son los Beast, nada es lo que debería ser.
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