Katerine Diana Beckett Pov
«Dos días...» No sabía absolutamente nada desde hace dos días. Estaba muy preocupada. Amanda, Lotte, Hannah, Barbara, Chariot, Croix, Sucy, Constanze y Jasmika, no contestaban sus celulares. Le había marcado a todas y ninguna me había dado alguna respuesta.
Después de que la trasmisión en vivo acabara, tomé mis cosas y abandoné mi hogar como mi madre quería.
La única opción que tuve fue ir a la casa de Akko. No deseaba incomodar a mis amigos y tampoco tenía ánimos de conversar en esa fría noche. Simplemente me tiré en la cama del cuarto de huésped y empecé a marcar a todas mis amigas brujas, pero ninguna contestó.
Ayer por la tarde visité la casa de Lotte, al ser la más cercana, pero no estaba.
Me sentía demasiado inquieta y preocupada, no había podido concentrarme en mis exámenes y, sinceramente en esas circunstancias en las que estaba no me importaban. «¡No he recibido ninguna noticia! ¡Ningún maldito mensaje! ¡Y en los medios de comunicación no han publicado nada!»
Las personas habían hecho una serie de preguntas, pero no habían dicho nada de la bruja que había caído en una casa abandonada. Varios querían saber si se encontraba con vida.
«¡¡¡No tiene sentido!!!», me dije con molestia. «¡¿Por qué nadie contesta?! ¡¿Acaso no pensaron que sería la más preocupada?!» Akko era mi novia. «¡Y yo...! Yo... No soy una Cavendish». Pero... era su novia también. Eso lo hacía importante. La amaba con todo mi corazón y pensaba casarme con ella y tener muchos hijos; una gran familia. Sin embargo... ¿Qué haría si en verdad estaba...?
«¡No! ¡Me niego a creerlo! ¡Sobrevivió!» ¡Akko era una luchadora. «¡Está viva! ¡No muerta! ¡Akko, está con vida!», me repetí tratando de convencerme. «¡Ella no me abandonaría!», me dije y lágrimas empezaron a amontonarse en mis ojos. «Ella no me dejaría... La conozco... Estoy segura de que jamás... Jamás...»
«La muerte, no puede predecirse», pensé. «¡No! ¡No está muerta! ¡No lo está!», me contesté. Akko no podía morir. «No... no puede. No puede... dejarme».
—Guau, guau. Tranquila.
«¿Qué?» Levanté la cabeza topándome con... «¿Xandra?» Ella me sonrió ligeramente.
—Volverá.
Agaché la cabeza y agarré las correas de mi maleta con más fuerza.
—¿Aún no te han llamado?
Negué con la cabeza sin querer decir alguna palabra.
—Que extraño... —continuó—. ¡Pero no te preocupes! Ella puede sobrevivir a una caída de más de cincuenta metros. Es una bruja, no una bruja cualquiera.
«Entonces, ¿Por qué no me han comunicado sobre su bienestar? Si ella está bien, ¡¿Por qué no me lo han dicho?! ¡¡¡Deberían!!!»
—¡Hey! ¡Cálmate!
Parpadeé confundida no entiendo el motivo de su grito. Bajé la mirada por intuición percatando de cómo había pateado fuertemente e inconscientemente un bote de basura. Suerte para mi descontrol se encontraba vacío.
—Gracias por acompañarme.
«Aunque no era necesario».
—No tienes por qué agradecerlo. ¿Qué pasó con tu mamá?
—No quiero hablar de eso.
—Katerine, te ves muy mal.
—Es lo mismo que me dijo Vera, cuando me acompañó a, ahora, mi antigua casa —murmuré disgustada.
ESTÁS LEYENDO
Reencarnación (Diakko♥)
RomanceDespués de tener una enfermedad que la llevó a un trágico final temprano en su vida corriente como: Diana Cavendish. Regresa nuevamente a la vida, pero como: Katerine Diana Beckett, una chica con una vida completamente diferente a comparación de la...
