6. Pijama

1.8K 296 56
                                        

Yoongi empezó a sudar, pese al frío, en cuanto se vio plantado frente a la casa de Seokjin. Ahora que había descubierto sus sentimientos —y había visto incluso aquellas fantasías— se preguntaba qué era exactamente lo que Seokjin quería de él. ¿Era seguro pasar la noche en su casa?

Negó con la cabeza varias veces al imaginar la posibilidad de que Seokjin fuera a confesársele ahí mismo.

—Yoongi —lo llamó una vez desbloqueada la puerta—. Adelante. Perdona el desastre que hay dentro.

Yoongi, aún sumido en sus pensamientos, observó lo bien que le quedaba a Seokjin esa sonrisa. Tiene tantas pretendientes en el trabajo, y seguramente también fuera. Entonces, ¿por qué él?

Ahora que había aceptado la veracidad de sus poderes —y con ello la de los sentimientos de Seokjin— necesitaba averiguar el porqué. Y tenía la suerte de poder saberlo.

—Permiso —dijo al salir de su ensoñación y ver que Seokjin lo esperaba para entrar.

Una vez dentro, se quitó la bufanda. Recorrió el lugar con la vista. ¿Cómo podía llamar a esto un desastre? La decoración era perfecta, la iluminación de ambiente y, para colmo, había plantas.

Yoongi se hizo bolita en el sofá. Algo debajo de la mesita llamó su atención, y justo cuando iba a comprobar si era lo que creía, Seokjin apareció con algo entre manos.

—¡Oh! Yo me encargo de eso —dijo con voz algo temblorosa de vergüenza, recogiendo a toda prisa unos cómics y algo de basura—. Me divertí mucho anoche bebiendo y leyendo —explicó mientras los llevaba a un lugar más discreto.

—A mí también me gustan esos —dijo Yoongi casi en un susurro.

—¿En serio? —preguntó sentándose a su lado en el sofá.

—Esos libros... Cuando hay ediciones limitadas de portadas a color incluso compro dos. Ragna Crimson... es muy emocionante.

—¡Sí! Guerra, acción y psicología juntas son simplemente... maravillosas. Y la personalidad de Crimson, en el mejor sentido posible, es...

—¡Muy genial! —dijeron los dos al mismo tiempo.

Seokjin se echó a reír, genuinamente sorprendido.

—Así que también te gusta Ragna...

Yoongi, en su lugar, también se quedó asombrado. ¿Quién diría que alguien tan corriente como él compartiría gustos con alguien como Seokjin?

—Puedes usar el baño primero —ofreció Seokjin—. Toma, aquí hay una muda de ropa.

Yoongi no se había dado cuenta de que Seokjin tenía una muda preparada hasta que él dejó los cómics a un lado para tener las manos libres y extendérsela.

—Esto se siente demasiado suave —no pudo evitar decir en cuanto tocó las prendas.

—Lo son —confirmó Seokjin.

'¿De verdad puedo ser recompensado de esta manera?' Al recordar lo que quería averiguar, Yoongi vio su oportunidad: sus manos seguían rozándose al sujetar el pijama al mismo tiempo, así que acercó las suyas un poco más para no perder el contacto. '...Compré este pijama pensando en que le quedaría muy bien a Yoongi, pero verlo realmente usándolo será como un festín para mis o...'

Se apartó de golpe, negándose a seguir escuchando. Junto a esos pensamientos habían llegado imágenes de él mismo con ese pijama puesto.

¡Definitivamente no iba a usar esa cosa!

Mago [Jinsu]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora