Lo confirmó al día siguiente. Firmó los papeles, devolvió los formularios, y salió de recursos humanos con la misma sensación rara y no sabe todavía si eso es bueno o malo o simplemente real.
Taehyung fue el primero en enterarse porque Taehyung siempre se enteraba de todo por los canales equivocados. Apareció en su puesto con cara de quien acaba de descubrir algo importante.
—Lo sabía —dijo, señalando el aire con el dedo—. Lo sabía desde hace semanas.
—¿Qué sabías exactamente? —preguntó Yoongi.
Taehyung abrió la boca, la cerró, y optó por una reverencia solemne que no explicaba nada. Nadie lo contradijo porque el ambiente era demasiado bueno para arruinarlo con precisión y porque Taehyung, cuando se sentía importante, trabajaba mejor el resto del día.
Wendy se acercó más tarde, cuando el pasillo estaba vacío. No hizo preguntas sobre si estaba seguro ni le dio consejos que no había pedido. Le dio un abrazo breve y genuino, le dijo que la oficina iba a extrañarlo y que ella también. En ese orden y con esa sencillez, que era exactamente como Wendy hacía las cosas importantes.
—Antes sonabas como alguien que estaba bien pero esperando que le creyeran —dijo, con la vista en los papeles que tenía en la mano, sin mirarlo directamente, que también era una manera suya de decir las cosas difíciles—. Ya no suenas así.
Yoongi tardó un momento.
—Ahora lo entiendo—dijo.
Wendy sonrió y no preguntó qué quería decir con eso, porque en el fondo sabía la respuesta.
Jimin lo encontró en la copiadora y mezcló el orgullo con el drama de manera equilibrada, que era su modo habitual de procesar cualquier emoción que lo superara.
—¡Nos abandonas! ¡Eres lo peor! ¡Estoy tan orgulloso! —Las tres frases salieron seguidas, sin pausa, como si fueran parte de la misma oración. Luego lo abrazó con más fuerza de la necesaria y se separó fingiendo que no tenía los ojos brillantes—. No llores, Jimin —se dijo a sí mismo en voz alta.
—No estabas llorando —dijo Yoongi.
—Exacto. Para nada.
Seokjin no hizo ningún discurso. No se levantó de su escritorio cuando se cruzaron los ojos, no dijo nada en voz alta que pudiera escuchar el resto de la oficina. Solo asintió levemente, con una expresión que no era de despedida sino de algo más parecido a un punto y seguido, y eso fue suficiente porque entre ellos las cosas importantes raramente necesitaban más.
Esa tarde, mientras Yoongi ordenaba archivos, Seokjin se sentó al borde de su escritorio sin anunciarse. Se quedó ahí un momento mirando cómo Yoongi acomodaba carpetas antes de hablar.
—Te voy a extrañar mucho —dijo, sin preámbulo.
Yoongi siguió ordenando papeles.
—Yo también te voy a extrañar.— No lo dijo mirándolo. Lo dijo de frente a la carpeta que tenía en las manos.
Seokjin se quedó en silencio. Yoongi escuchó que dejaba de moverse, que el borde del escritorio crujía levemente, que había algo en el aire que no era exactamente tensión sino su opuesto.
—Es la primera vez que me lo dices directamente —dijo Seokjin.
—¿Sí?
—Sí.
Yoongi dejó la carpeta. Se encogió un poco, como hacía cuando le daba vergüenza algo que no quería que le diera vergüenza, que era un gesto que Seokjin conocía bien y que siempre encontraba en el momento menos esperado. Y Seokjin se rio con esa risa suya que era genuina y que no calculaba el momento ni el volumen ni nada, y Yoongi pensó que iba a extrañar esa risa más que cualquier otra cosa de esta oficina.
ESTÁS LEYENDO
Mago [Jinsu]
Fanfiction"Cuenta la leyenda que; si llegas a los 30 años siendo virgen, te conviertes en mago" Adaptación de Cherry Magic Yoonjin Seokjin; top Yoongi; bottom 7K - 10/10/2022 8K - 22/03/2023 Inicio: 09/01/21
![Mago [Jinsu]](https://img.wattpad.com/cover/254409687-64-k523700.jpg)