La luz del pasillo se colaba por la rendija de la puerta, dibujando una línea tenue sobre la cama. Yoongi estaba recostado sobre la espalda, la respiración entrecortada, sintiendo el peso de Seokjin a su lado, sintiendo sobre todo sus manos, que aún temblaban un poco mientras recorrían su piel con una lentitud que parecía querer memorizar cada centímetro.
—¿Seguro? —preguntó Seokjin otra vez, apoyado sobre un codo, mirándolo desde arriba. Su otra mano descansaba sobre el estómago de Yoongi, trazando círculos perezosos.
—Si vuelves a preguntarlo —dijo Yoongi, y su voz sonó más ronca de lo habitual—, te juro que te devuelvo al sofá.
Seokjin se rio, bajo, y la risa le vibró en el pecho. —Eso no sería muy bonito.
—Tampoco es muy bonito que dudes de mí.
Seokjin dejó de reír. Su expresión se suavizó, y la mano en el estómago de Yoongi subió hasta acariciarle la mejilla con el dorso de los dedos. Fue un gesto tan tierno que a Yoongi le dolió un poco el pecho.
—No dudo de ti —dijo Seokjin—. Solo quiero asegurarme de que esto es lo que quieres. Que no es por compromiso, o porque te sientes presionado, o porque...
—Seokjin.
Él calló.
Yoongi lo miró. La penumbra del cuarto no le permitía verle todos los detalles, pero veía suficiente. Veía la preocupación genuina en sus ojos, la forma en que su boca había trazado una línea casi triste. Veía, sobre todo, al hombre que había esperado sin esperar nada a cambio, que lo había querido incluso cuando creía que no sería correspondido.
—Te amo—dijo Yoongi.
Las palabras se le escaparon sin pensarlas, pero una vez dichas supo que eran ciertas. Más ciertas que cualquier otra cosa que hubiera dicho en los últimos meses.
Seokjin parpadeó. Su mano, la que aún acariciaba su mejilla, se detuvo.
—¿Qué?
—Que te amo—repitió Yoongi, más despacio—. Por si no había quedado claro. Y quiero esto. Contigo. Ahora.
El silencio que siguió fue de los que pesan, pero no por la tensión. Por todo lo contrario. Porque en ese silencio cabían todas las palabras que no hacía falta decir.
Seokjin se inclinó y lo besó nuevamente. Fue un beso distinto a los del sofá. Más lento. Más hondo. Como si estuviera sellando algo. Yoongi cerró los ojos y se dejó llevar, sintiendo el calor de su boca, el peso de su cuerpo cuando se recostó a su lado para abrazarlo mejor.
Fue entonces cuando lo escuchó.
'Dios, lo amo tanto. Tanto que duele'.
Los pensamientos de Seokjin llegaron nítidos, claros, como si los estuviera susurrando directamente en su oído. Yoongi abrió los ojos, sobresaltado.
—¿Pasa algo? —preguntó Seokjin, separándose apenas.
—No —mintió Yoongi—. Sigue.
'Qué bonito es. Hasta cuando se preocupa por nada. Esa arruga entre las cejas, quiero besarla hasta que desaparezca'.
Yoongi contuvo una sonrisa. Cerró los ojos de nuevo y se concentró. Por primera vez, en lugar de querer huir de los pensamientos ajenos, quiso recibirlos. Quiso escuchar todo lo que Seokjin no le decía con palabras.
'Sus manos. Tiene las manos bonitas. Quiero entrelazar mis dedos con los suyos y no soltarlos nunca.'
Seokjin le tomó la mano. Sus dedos se enredaron con los suyos, justo como en el pensamiento.
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Mago [Jinsu]
Fanfiction"Cuenta la leyenda que; si llegas a los 30 años siendo virgen, te conviertes en mago" Adaptación de Cherry Magic Yoonjin Seokjin; top Yoongi; bottom 7K - 10/10/2022 8K - 22/03/2023 Inicio: 09/01/21
![Mago [Jinsu]](https://img.wattpad.com/cover/254409687-64-k523700.jpg)