31. Arropar

1.2K 203 22
                                        

Para dormir tuvieron que usar ropa de Yoongi, y pelearon para que este se quedara en su propia cama, ya que la estaba cediendo él mismo. Al final, Seokjin y Jimin terminaron usando el futón.

No era como su propia cama, pero Seokjin realmente había estado cómodo en los días que lo había usado. Bueno, exceptuando esta noche, porque un inquieto Jimin a su lado no paraba de removerse y soltaba pequeños ronquidos que, pese a todo, eran un verdadero dolor de cabeza y le impedían dormir.

Se masajeó la frente antes de sentarse sobre el futón por quinta vez en lo que iba de madrugada. Esta vez dirigió la vista hacia Yoongi y, al darse cuenta de que la cobija no lo cubría del todo, se levantó y se acercó para arroparlo bien.

Yoongi estaba profundamente dormido, pero las voces en su cabeza con el tono de Seokjin lo despertaron. Cuando se removió un poco, notó que Seokjin huía hacia la cocina. Aún medio dormido lo llamó, pero fue ignorado.

Fue entonces cuando procesó lo que había escuchado: '¿Realmente envidias a Jimin?' 'Ah, Yoongi, eres un tonto; no deberías pensar así de ti.' 'Tú eres la persona más especial que conozco.'

Un pitido horrible y molesto irrumpió en la habitación. Yoongi despertó sobresaltado, miró a todos lados y se dio cuenta de que era la alarma del teléfono de Jimin. La apagó lo más rápido que pudo, porque era un verdadero martirio. Respiró cansado y notó que Seokjin no estaba en el futón. Fue a la cocina, revisó en la mini sala y en el baño, pero no lo encontró.

De regreso en su cuarto vio las prendas que le había prestado para la noche anterior, dobladas en una esquina junto a la cama. Entonces entendió que ya se había ido.

En el trabajo no podía concentrarse. Que se fuera sin decir nada no era muy Seokjin de su parte, y eso no le salía de la cabeza. Tomó el teléfono y revisó los mensajes: le había escrito un "buenos días" a Seokjin, el mensaje había sido leído, pero no hubo respuesta.

Suspiró y dejó el teléfono a un lado mientras se pasaba las manos por el cabello, como si de ese modo pudiera obtener alguna respuesta. Entonces recordó lo ocurrido en la madrugada. ¿No había sido un sueño? Seokjin lucía triste. ¿Estaba mal por su culpa?

Pegó un brinco al escuchar sonar el teléfono. Por suerte, era un mensaje del chico en quien estaba pensando.

[Kim Seokjin: ¿A qué hora sales? Hay que volver juntos a casa.]

Yoongi sonrió frente al teléfono mientras tecleaba una respuesta. Tal vez solo le había estado dando demasiadas vueltas al asunto y Seokjin de verdad había tenido que llegar temprano al trabajo, sin estar evitándolo en absoluto.

—¡Eso estuvo delicioso! —el día terminó rápido y ya caminan hacia el ascensor para ir a casa.

—¿Se compara con lo de la otra vez? —preguntó un animado Seokjin.

—¡Claro que no! Para mí fue el mejor desayuno de todos. Además fue la primera vez que alguien que no sea un familiar me cuidó durante un resfriado. Aunque debo admitir que... —Yoongi dejó de hablar al notar que Seokjin no le estaba prestando atención.

—¿Ah? Ah, sí —asintió Seokjin con un tono apagado, lo que solo aumentó la preocupación de Yoongi. ¿Siquiera estaba escuchando?

Aun así agachó la cabeza y entró al ascensor. Sabe que algo anda mal, pero la sonrisa que le dedica Seokjin luce tan sincera... ¿o acaso sabía fingirla perfectamente? Quería ayudar, pero lamentablemente no sabía cómo.

Mago [Jinsu]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora