Punto de ruptura

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Disclaimer: Los personajes de Harry Potter no son míos, son propiedad de J.K. Rowling. La historia tampoco me pertenece, es de Inadaze22 y fue beteada por Julietta Regneey.

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Capítulo seis: Punto de ruptura

Primera parte: El tiempo se detuvo

—¿Qué hace una chica tan bonita en un lugar como este?

Hermione miró al hombre de ojos oscuros que acababa de sentarse en la silla vacía a su lado. Dejó el vaso de cerveza vacío y pidió otro a la camarera de mirada cautelosa antes de mostrar una sonrisa que hizo que Hermione se sintiera incómoda.

Estaba borracho, apestaba a cerveza y a un extraño olor almizclado que no pudo identificar. Olía a mujer, pero eso no le sorprendió. Él estaba medio sonriendo, con esa mirada vidriosa que ella reconoció como la de un hombre sexualmente satisfecho.

—Ocupándome de mis asuntos. Deberías intentarlo —cortó con frialdad, alejando su silla de la de él.

—Oh, no seas tímida, gatita —le pasó el dedo por la mandíbula—. Te sientes tan suave, tan inocente.

De inmediato, Hermione le apartó la mano de un manotazo.

—Considera esta tu primera y última advertencia. No me toques.

Él la miró lascivamente.

—Eres una gatita luchadora, ¿no? Me gusta eso... Podrías ser buena.

Disgustada, pagó su comida y saltó del taburete, ansiosa por alejarse de él.

No sabía que él la había seguido fuera del Bar & Grill hasta que ella dobló por un callejón que estaba en dirección a su hotel. Era una noche particularmente clara y sin nubes, que había seguido precedida por una impresionante puesta de sol. El callejón por el que caminaba estaba parcialmente iluminado y vacío, salvo por algunos perros vagabundos.

—Aquí, gatita, gatita —dijo una voz amenazadora justo detrás de ella.

Los meses de estar siempre en "Vigilancia Constante" como Moody le enseño, habían regresado con toda su fuerza mientras ella giraba, solo para encontrarse cara a cara con el idiota de la barra. Hermione se relajó un poco ante la presencia del muggle y reconsideró maldecirlo hasta la muerte.

Su varita permaneció en su bolsillo trasero.

—¿Por qué me estás siguiendo? —preguntó Hermione con las manos en las caderas.

Como si no hubiera escuchado su pregunta, el extraño respondió.

—Hueles celestial, a fruta... Duraznos —gimió suavemente como si acabara de morder un durazno perfectamente maduro.

Molesta, ella se volvió, lista para huir, pero él fue mucho más rápido de lo que esperaba.

Antes de que un grito de sorpresa pudiera escapar de sus labios, Hermione fue tirada violentamente hacia atrás por su cabello y empujada contra la pared del edificio. Le había dolido, o eso creía, ya que su adrenalina estaba a toda marcha y no sentía nada, excepto la imperiosa necesidad de escapar.

Luchar o huir... Ella eligió luchar antes de emprender vuelo. Hermione no sabía muy bien cómo pelear, no había estado nunca en una pelea física, si no contaba el abofetear a Malfoy, pero el instinto se había apoderado de ella rápidamente. Luchó, arañó y trató de darle un rodillazo; no le importaba lo que pasara, estaría condenada si caía sin luchar por su vida.

DesgarradaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora