07/02/2015
- Elena - la llamé desde la puerta de su oficina.
- Spencer, entra -entré y me senté en una silla.
- Vine a ver a Paige, pero, de nuevo, no está en su habitación, ¿está bien? -dije asustado.
- Ella está perfecta, dentro de lo que se puede decir.
- Entonces, ¿en donde la encuentro?
- En la sala de recreación -asentí- Pero antes de que te vayas, necesito decirte algo -fruncí el ceño- Son buenas noticias, tranquilo.
- Dime Elena.
- Paige esta mejorando -sonrió.
- ¿De verdad? -dije alegre.
- Tuvo un ataque esta semana, pero, a diferencia de otras veces, no tuve que ponerle ningún medicamento para que se calmara, se fue calmando poco a poco. No es mucho, pero es un avance.
- Eso es genial -sonreí y reí de la emoción.
- Y no adivinaras lo que hizo para calmarse -sonrió.
- ¿Qué? ¿Qué hizo?
- Empezó a decir, 'Calmate, Spencer cree en ti, Spencer te quiere' -Elena me veía enternecida.
- ¿En serio dijo eso? -asintió. Bajé la cabeza y sonreí, me sentía muy bien en ese momento.
- Ve a verla ya.
- Eso haré -me levanté de mi asiento y salí corriendo hacia la sala de recreación.
Llegué en pocos minutos.
Vi a Paige ahí sentada en una silla, dibujando algo, y entré.
- Hola Paige -la saludé sonriente.
- Hola Spencer -me saludo de la misma manera- ¿Quieres dibujar conmigo?
Estábamos solos en la sala de recreación.
- Claro que sí, pero, ¿por qué estamos solos?
- Tuve un ataque hace unos días, para ser más exactos tres, y Elena me dijo que tenía que permanecer alejada de los demás pacientes por un tiempo.
- Pero ya estas bien, eso es lo que importa.-le sonreí.
Ya no se me hacia raro que me dijera que tenia ataques, o que tenia amigos que sólo ella podía ver.
Me había acostumbrado a ella de una forma buena.
- ¿Qué vas a dibujar? -me preguntó mientras yo tomaba un cuaderno y buscaba una hoja limpia.
- ¿Te parece si te dibujo a ti, Paige? -tomé un lápiz.
- ¿En serio? -asentí- Genial, seré lo que siempre quise ser.
Se acomodo en la silla y miró hacia un lado. Yo empecé a hacer las primeras líneas.
- ¿Qué quisiste ser siempre?
- Una modelo.
- ¿Y por qué nunca lo fuiste?
- Haces demasiadas preguntas Spencer.
- Sólo quiero saber más sobre ti. -borré una línea que no había quedado tan bien.
- Nadie me quería como modelo, por qué creían que yo estaba loca -empezó a reír.
- No te muevas Pai -dije concentrado en el dibujo.
- Lo siento.-volvió a quedarse quieta.
Yo solo veía a Paige y hacia líneas intentando que quedara lo más realista que pudiera.
Me encantaba dibujar, había tenido clases desde pequeño, no decía que eran algo impresionante, pero eran buenos.
No se comparaban con otras personas, eso era obvio, pero era lo único de lo que me sentía realmente orgulloso.
- Pero, ¿por qué querías ser modelo?
- No quería ser modelo en el sentido de desfilar con ropa cara, si no, en el sentido de ser linda para alguien, para que me dibujara.
- Tú eres muy linda Paige, no es necesario que alguien se fije en ti para saberlo.
Ella sólo sonrió y se quedó quieta.
Y lo que había dicho en ese momento era cierto, ella era linda.
No, no perfecta, por que hasta la persona más perfecta, es imperfecta. Y eso era lo que nos hacia ser lo que somos, ser imperfectos, siendo diferentes, siendo nosotros mismos.
- Creo que ya terminé. -dejé el lápiz en la mesa y volteé el dibujo para que Paige pudiera verlo.
- Spencer, es…hermoso -dijo viendo la hoja fascinada. Tomó el cuaderno sin dejar de mirarlo.- Tienes un gran don -sonreí.
- Gracias.
- Dibujaré algo, necesito que no veas. -tomó una hoja blanca, unos colores, y empezó a dibujar, mientras yo la veía.
En esas semanas pude conocer más a Paige.
Ahora sabía que cuando estaba contenta no dejaba de hablar.
Cuando estaba triste su mirada se perdía.
Cuando tenía un ataque se hacía daño a sí misma, pero no a los demás.
Cuando hablaba con sus amigos se quedaba inmóvil.
Y cuando estaba afectada por este lugar, era más indefensa que nada.
- ¿Terminaste? -pregunté impaciente.
- Tranquilo, la perfección tarda.
Sonreí.
Cuando se concentraba fruncía el ceño y no quitaba la mirada de lo que fuera que estuviese haciendo.
Otra cosa era que ella pensaba que la perfección existía, literalmente.
Ella en sí me decía que ella tenía una pequeña amiga que no veía muy seguido, y se llamaba perfecta.
Me había contado de muchos de sus amigos, y me los quería presentar, pero siempre que no podía ya que sólo ella los podía ver.
Los más importantes para ella eran Li y el señor gato.
- Terminé -dijo después de un rato.
- Muestrame.
Paige le dio vuelta a la hoja y pude ver su dibujo.
Eramos ella y yo, representados en monitos de palito, sonriendo y tomándonos de las manos.
Quería reír, pero no por burlarme de su dibujo, quería reír por que era muy tierno.
- Es increíble Paige.
- No soy una gran artista como tú, pero lo hice con mucho sentimiento. -fui y me senté a su lado.
- Lo que más me importa son los sentimientos. En el primer dibujo que hiciste de nosotros, estábamos tú y yo, tomados de la mano, pero con Li y el señor gato, ¿por qué?
- Li me dijo esa vez que los tenia que poner, ya que ellos me cuidan, y no te conocíamos, así que los puse ahí para que si tú me hacías algo, ellos pudieran cuidarme.
- ¿Y por qué hoy no?
- Li me dijo mientras dibujaba que tú no me harías daño nunca aunque quisieras, así que no los dibuje.
- Es cierto Paige, jamás te haría daño -sonreí.
- ¿Por qué?
- Por que, en tan pocas semanas, te has vuelto algo vital en mi vida, alguien muy importante y especial para mi. Y eres más importante que muchas personas que conozco desde hace años.
- Bueno, tú eres la primera persona importante en mi vida desde que llegue aquí. Te quiero mucho Spencer, te quiero mucho. -la abracé.
- Te quiero mucho Paige, te quiero mucho.
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Esquizofrenia.
Teen Fiction"Claro que sí. Volveré por ti" " - Tú, ¿crees en los demonios? - Cómo no voy a creer en ellos, si viven en mi cabeza." "- ¿Le pusiste así por el señor gato? - Le puse así por ti." " -Spencer, creo que estoy enamorada de ti." " - Te amo Paige. - Yo...
