21/03/2015
- ¿Pasaremos todo el día juntos, como antes?
- Así es -la abracé fuerte.
- ¡Genial! ¡Te tengo que mostrar algo! -dijo con una sonrisa de oreja a oreja.
- ¿Qué? -reí mientras la veía hacer un baile raro.
- Conseguí unas hojas raras, tenían datos míos...-fruncí el ceño.
- Paige...-alargue.
- Espera -se levantó y miró debajo de la cama, y sacó una carpeta color crema aparentemente nueva- Lo encontré en una habitación rara, tenia muchas de estas -se me encogió el corazón.
- ¿La robaste, Paige? -pregunté alarmado. Se sentó de nuevo a un lado mio.
- No, sólo entre, busqué mi nombre y la tomé, al fin y al cabo es mía, tiene mis cosas -contestó inocente.
- Paige -bufé- No deberías de tenerlo.
- Pero...
- Sé que tiene tus datos, pero lo tomaste sin permiso.
Aparte, ¿Cómo logró entrar a esa habitación?
Definitivamente no tenían tanta seguridad como pensé.
- Pero es mio -vi que sus ojos cristalizados. Iba a llorar.
- No, Paige, no llores -la tomé de los brazos y la acerque a mi- Lo siento, pero esto está mal.
- Pero es mi...cosa -dijo con la voz agitada.
- Es tu expediente médico.
Ella no dijo nada más, pero dejo que me quedara con la carpeta, iba a llevarla al archivo del hospital cuando me fuera.
No quise ver nada, tenia suficiente con lo que me decía Paige, aunque ella pensara que no tenía un problema.
- ¿Aquí no tienen patio? -le pregunte mientras acariciaba su cabello.
- Si, si lo tenemos, pero no me gusta -dijo bajito.
- ¿Y por qué no? -la separé de mi y acaricié su mejilla.
- Hay demasiadas personas, no me gusta.
- Bueno, podría ir contigo, así no te sentirás tan mal, ¿ah?
- Está bien -dijo alegre.
Guardé la carpeta en mi mochila, me la colgué en el hombro y bajamos.
Hablamos un poco mientras bajábamos por las escaleras.
No me encontré a Elena en ningún momento, y aunque me preocupó un poco, lo deje pasar. Tal vez en este hospital tenía otro paciente al cual cuidar.
- ¿Y aquí te han tratado bien? -dije casualmente, pero sentí como se tensaba- ¿Paige?
- Si, si, si -dijo muy rápido- Me tratan de maravilla -me miró y sonrió, pero no pude notar esa sonrisa en sus ojos.
- ¿Estás segura?
- Completamente -tiró de mi mano para que fuéramos un poco mas rápido.
Decidí no preguntarle nada, podría tener un ataque, y era lo que menos quería.
Pero necesitaba investigar más sobre cómo la estaban cuidando y tratando. Sabía que Elena la quería como a una hija, y ella jamás le haría daño de ningún tipo.
Pero no podía decir lo mismo del grupo de enfermeras t médicos que se alojaban en el hospital.
Cuando llegamos al lugar, pude notar un lugar muy bonito.
Era casi igual al otro, sólo que este tenía techo, lo que lograba que hubiera sombra en vez de sol.
Pero también note que había pocos pacientes, a lo mucho eran diez, y estaban esparcidos por todo el lugar, no necesariamente juntos.
- Quiero regresar a la habitación -me dijo Paige al oído.
- ¿Por qué? Está hermoso.
- Hay muchas personas Spencer -fruncí el ceño, y fue cuando caí en cuenta.
Alusinasiones.
- ¿Y como son esas personas? -pregunté curioso.
- No les puedo ver la cara a algunos, están tapados con ropa negra, algunos están sonriendo, nos están viendo Spencer -se le quebró la voz.
- Tranquila, ellos no pueden hacernos nada, yo estoy aquí -le di una sonrisa reconfortante que al parecer funcionó.
- Pero no dejan de vernos -no quitaba su mirada de mis ojos, sabía que estaba asustada.
- Pues que nos miren, somos hermosos -le sonreí y la abracé por los hombros.
Ambos caminabamos por el pasto, Paige de repente se detenía, pero la hacía sentir mejor y continuaba.
Nos sentamos en un lugar algo apartado de los pacientes, que ni siquiera nos voltearon a ver.
Estaba asustado, no me gustaba para nada la sensación que se formaba en mi pecho cuando Paige me decía que alguien que yo no podía ver nos estaba observando.
Pero no dejaría que ella se diera cuenta. Tenia que hacerla sentir segura, y no asustarla más con mis cosas.
Dejé caer mi mochila en un lugar y me senté junto con Paige.
- ¿Quieres hablar de algo en especifico? No tengo ni idea de que hablarte, creo que te he contado tanto de mi vida que ya no tengo nada más que decir -le di una sonrisa sincera.
- El otro día fui a hacer actividades junto con Elena, aquí también tienen un cuarto de dibujo, y me senté junto a un chico que venia a visitar a una persona especial -fruncí el ceño- No lucia como tú, él era más alto y delgado, muy delgado, podía notar sus huesos, me dijo que me iba a ver seguido, puesto que venia todas las semanas. No me dijo nada más y se fue, pero creo conocerlo, lo vi a lo lejos en el pasillo cuando se iba, me parece haber visto esa silueta en otro lado -se encogió de hombros. Sonreí.
- ¿No habrá sido el señor gato? -le dije tiernamente- Puede que sea él, sin su máscara.
- ¡Claro! ¡Era él! ¡Oh Spencer! ¡Ha vuelto! -reí junto con ella.
- Te dije que ya aparecería.
- Fue él el que me dio la carpeta con mis datos -me enderece- Bueno, a la mitad de la noche me despertó, me dijo que lo siguiera y así lo hice, después entramos a esa habitación y me dijo donde se encontraban mi nombre.
- ¿Fue él? ¿Te dijo algo más? -dije con los ojos puestos en los suyos, no quería que me mintiera.
- Me dijo que tú sabrías que hacer con ellos.
Miré el pasto.
Solo era una alucinación.
Pero siempre que ella imaginaba algo, algo encajaba perfectamente en algo.
Asentí y la miré.
- Veré que hacer con ellos entonces -le sonreí sin separar los labios. Ya no estaba tan contento, estaba preocupado y asustado.
Me sonrió.
- ¿Puedes responder algo?
- Claro
- ¿Te paresco una loca?
Guardé silencio un momento mientras la veía con detenimiento.
- Me pareces hermosa.
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Esquizofrenia.
Teen Fiction"Claro que sí. Volveré por ti" " - Tú, ¿crees en los demonios? - Cómo no voy a creer en ellos, si viven en mi cabeza." "- ¿Le pusiste así por el señor gato? - Le puse así por ti." " -Spencer, creo que estoy enamorada de ti." " - Te amo Paige. - Yo...
