Capítulo 33: La Coordenada

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El día llegó

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El día llegó.
Por más que todos quisieran evitarlo, el día llegó.

Daira trataba de vivir cada momento antes de partir.
Mientras preparaba su traje, e invocaba su poder en cada mano, desde su puño hasta su antebrazo.

Pensaba en todo lo que había aprendido desde la primera vez que despertó gracias a sus amigos.
Pensó en la persona en la que se había convertido gracias a ellos.

Miró al frente, los demás se colocaban el equipo de maniobras, se aseguraban que los tanques de gas estuvieran llenos, y regargaban las cuchillas para todos.

Kenny parecía estar emocionado. Mientras recargaba sus pistolas, sonreía y apuntaba a las paredes para asegurarse de que todo estuviera bien.

Además movía sus piernas, brazos y cuello, para calentar los músculos.
Su sed de sangre iba a ser saciada y él lo sabía.

Erwin y Hanji, quienes ya estaban listos, repasaban el plan que cada equipo llevaría a cabo, cuando se separaran.

Mikasa miraba por la ventana, acomodándose la chaqueta del uniforme.
Su rostro casi reflejado en el cristal, mostraba una seriedad amarga.
Daría hasta su vida para recuperar a Eren, sano y salvo.

Armin, Sasha, Jean y Connie, ajustaban sus equipos, con una mirada notablemente nerviosa, aunque Jean en especial quería disimularlo.

Daira se acercó a ellos.
-Les toca la misión más importante de todas- les sonríe.
-Siento que no hay mejores soldados para el trabajo que ustedes-

Los más jóvenes se miraron entre sí y sonrieron.

-No la defraudarémos, capitana- promete Armin con sus ojos llenos se esperanza y seguridad.

-Sé muy bien que no...

-Lo dice en el periodico- la voz de Ameline, la diseñadora, llamó la atención de Daira, que se giró para ver qué pasaba.
-"Las soldados que vigilaban en las murallas parecen simplemente desaparecer cada noche"- citó.

-Es Pixis, lo está logrando- acegura Hanji mirando a los demás.

-¡Es hora!- anunció Erwin abriendo la puerta para comenzar a partir.
-Los caballos del equipo que va a Sina, están en la muralla norte- señala.
-Los del equipo que va a la capilla Reiss, en la muralla sur-

-Entendido- dijeron la mayoría de los soldados.

El equipo uno fué el primero en bajar, pero Daira se demoró para ser la última.

Se giró a ver a Levi y él a ella.

Habían tenido tiempo suficiente anoche para despedirse, aún así, se dieron una última mirada.

Luego de unos segundos, Daira se giró y se fué.

Levi sintió un vacío inmediato. Deseaba en lo más profundo de su corazón que nada malo le pasara.

G U E R R A | LevixreaderHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora