-TERCERA PARTE- Saga CONTROL
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¿Existe el "Y vivieron felices por siempre"?
Daira es ahora un héroe sin hogar. Ha decidido luchar sola contra la pesadilla que la creó para liberar a la humanidad del mal.
...
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El rey cayó sentado bajo el empuje del brazo de Levi que sostenía fuertemente el cuello de su túnica blanca. Sus ojos reflejaban miedo y nerviosismo, intercalando su mirada de Levi a Daira constantemente.
-Esperen, esperen- el viejo se calló cuendo Levi le apuntó a la cabeza.
-Tienes un minuto de vida, cerdo traidor- gruñó
-¿Por qué permitiste que Olcroft tomara las decisiones por ti, ¿qué te dió a cambio?- pregunta Daira pero el rey solo niega varias veces.
-¿Las desiciones?- niega -No, no no, yo...-
-¡Tú eres el rey, ¿cómo es que Olcroft logró convencerte?- insiste Levi alzando la voz. Era realmente intimidante y aterrador, el rey no dejaba de temblar.
-No, no, es que no lo entienden, no puedo decir nada-
-Dejame ayudarte con eso- Daira se acercó y llevó sus manos a la cabeza del anciano pero este se alejó de inmediato. -¡No, no!- grita asustado. -¡Esta bien, les diré, es falso!-
-¿Que es falso?-
-Yo-
-¿Tu?- pregunta Daira.
-Sí-
-¿Qué?-
-Es complicado-
-¡Pues descomplicalo!- advierte Levi
-EHHHH, NO SE COMO- paniquea
En ese momento Daira se dió cuenta de que algo no encajaba. -¿Este es el rey?- le pregunta a Levi.
-¡Sí!- responde el anciano. -Pero no-
-¿Si pero no?-
-Ajá-
-¡ARG ACABAS CON MI PACIENCIA!- Levi pegó el arma a la cien del hombre.
-¡No hay un rey en realidad!- suelta cerrando los ojos y Levi y Daira se miran confundidos. Cuando Levi quita el arma y la baja, el hombre abre los ojos y sonríe como idiota. -Soy un actor-
-¿Un actor?- pregunta Levi.
-Mi nombre es Lancelot Astor, trabajo para el consejo del rey, ellos me dicen qué hacer-
-¿El consejo del rey maneja a un rey falso?- pregunta Levi. -¿Quién te contrató?-
-Yo vivía en la Quinta, mendigando, tuve problemas con el alcohol y algunas sustancias ilegales, hasta que ellos me encontraron, dijeron que me ayudarían-
-¿Te ayudarían a dejar de consumir?- pregunta Daira.
-¡No!, iban a darme más, y todo lo que quisiera- sonríe. -me dieron ropa costosa, las mejores comidas y bebidas, un castillo, mujeres, y todo lo que tenía que hacer, era sentarme en el trono y no decir nada- ríe de forma boba y se levanta para caminar a una mesita y servir tres copas de vino tinto.