All Time Low sonaba a todo volumen en su habitación mientras intentaba controlar cada sentimiento de desesperación que se estaba apoderando lentamente de él.
Todo empezó esa misma mañana cuando Luke le tendió un papel doblado en un pequeño cuadrito y le dijo “Para tu amigo, el señor misterioso.” Y se había ido como si nada.
Se podía ir a la mierda.
¿Qué iba a hacer ahora? No tenía ni la más mínima idea. Sinceramente, estaba entrando a un colapso nervioso del cual no creía poder salir.
Guts empezó a sonar de fondo y fue como una alarma: Tomó su cuaderno de química, empezando a escribir en la última página las primeras líneas de una carta. La letra de aquella canción penetraba en su cerebro con rapidez y hacia que la morena muñeca se moviera con agilidad sobre el papel, sin ningún descanso y cuando por fin terminó (después de darle Re-Play a la canción una vez más) se detuvo a leerla y cuando terminó de hacerlo, dobló el papel guardándolo bajo su almohada. No le entregaría eso a Hemmings, no en sus cinco sentidos.
Estaba tan cansado y abatido de todo lo que había pasado, completamente inestable y bastante desesperado. Tanto, que una migraña se empezaba a apoderar de su organismo mientras una fatiga general en todo su cuerpo lo obligó a tumbarse en la cama. Totalmente intranquilo y con increíbles e inexplicables ganas de llorar, tomó su teléfono celular de la mesa de noche que estaba al lado derecho y abrió la conversación con la única persona que podía darle un momento de tranquilidad, Ashton:
“Estas jodido, Hood.”
“Eso lo sé Ashton.
Pero no sé qué hacer, sinceramente.”
“Solo dile que eres tú y ya.”
“Estas loco.”
“Tú estás loco, pretendes que todas las cosas pasen por arte de magia y no es así. Luke no es idiota, tú lo subestimas. Desde el principio te dije que fueras y hablaras con él, que de una vez le confesaras todo y llegaran a un acuerdo, pero a ti te encanta complicarte la vida, ¿No es así?”
“Sabes que no puedo hacerlo, no podría aceptar su rechazo.”
“¿Y cómo sabes que va a rechazarte? Sabe que eres tú, ¿No? Si quisiera rechazarte no te hubiera mandado esa nota, “señor misterioso”.”
“No sé, Ashton.”
“Ya deja de creerte poeta y ve a decirle las cosas, tus sentimientos.”
“No puedo.”
“Y yo no puedo creer que seas tan cobarde. Nunca has tenido los pantalones para ir por lo que quieres.”
“Eso no es verdad.”
“¿Qué no es verdad, Calum? Siempre piensas en lo que pueda salir mal y nunca juegas, nunca apuestas, te quedas en tu zona de confort esperando a que todo te caiga del cielo, a que las cosas lleguen como en las películas de Disney, pero eso no pasa. Te lo digo por experiencia propia.”
Por un momento todos sus sentimientos de angustia se disiparon y la curiosidad lo abordó de manera inmediata:
“¿Experiencia propia?”
Ashton no respondió, pero si había visto el mensaje.
Pasaron cinco minutos.
Luego veinte.
Treinta.
Cuarenta y cinco.
E Irwin por fin respondió.
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Cake One Shots
De Todo"(...) Un robo de libertad, un forzar de voluntad donde no valen las razones; una sospecha celosa causada por el querer, una rabia deseosa que no sabe qué es la cosa que desea tanto ver." Esparsas diciendo qué cosa es amor, Jorge Manrique. _____ 201...
