CAPÍTULO DOCE.

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Tenia preguntas,miles y miles de preguntas.

Pero el no sabia darme respuestas.

Para colmo,Martina estaba malhumorada, no me quería hablar ni para pedirme la sal.

La única vez que me habló en tres días,fue un desastre.

Martina se sentó junto a Lodovica en la cena. Me aproxime para sentarme junto a Tini,cuando ésta,dándose la mano contra la frente,se paró,me miró,y dijo:

—¡Oh,claro,lo siento! ¡Lamento haberme sentado en tu lugar! ¿Por que ahora tú eres su mejor amigo,verdad? ¡Perdón,perdón ya me voy!

—Tini...—dijo Lodovica.

—No tengo hambre.—dijo ésta,fría. Bajo las escaleras.

Pero no me rendí. Si no era ahora,no seria nunca.

—¡Martina! —llamé. Bajé,consiente de que nos espiarían. Qué irónico.

—No te molestes. —dijo,sin voltearse — He sido su amiga por ocho años,pero te prefiere a ti,y lo comprendo. —Sentí el tono en su voz.

—¡ah,por Dios!. ¡Estas celosa!—salté.

—¿por qué lo estaría?.—dijo.Bajo la voz.
Estaba muy,muy celosa.

Dios,tenia que decírselo. Pero no podía,las palabras YO TE AMO son las mas difíciles del mundo.

Me hubiese gustado que hubiese una forma de hacerlo sin usar palabras..

—Porque.....,yo.,

—¿Sí?—se volteó. Sus ojos brillaban—¿tu qué?

Ah,Dios  ¡¿Por que tenia que ser tan,tan difícil!?

YO TE AMO.

—Yo...

TE AMO.

—¿Qué te pasa? Mira,si tienes un problema conmigo,dilo,¿quieres?  Solo dilo,es fácil. Martina,te odio . Sabes,no te culpo. Yo también me odio.

—¡No te odio! —dije— solo..me pones algo...nervioso, eso  es todo. Tú y Lodovica tienen una gran amistad. Lo que menos quiero es interferir.—¿Nervioso? ¡Me pones estúpido,esa es la verdad!

Me miró entrecerrando los ojos.

Me acerqué

Y Ruggero bajó.

Mierda.

—Miren,si su confesión amorosa ya acabó,la cena está lista. Así que besense y vámonos.

—Nosotros no estamos saliendo. —grito ella,furiosa.—¡Y no tengo hambre!

Cerro su puerta.

—¿Lo arruine,verdad?—dijo él.

—Si.Mucho.

—¿Se lo ibas a decir enserio? ¿Le ibas a decir que te gusta?

—Iba a hacerlo hasta que llegaste.

—Dios,me siento mal. —dijo,y volvió a subir. — ¡CHICOS,SE LO IBA A DECIR,PERO LO ARRUINE! ¡HAY QUE HACER UN PLAN!

***

Todos sabían que Martina me gustaba,menos,claro,ella.

Pero yo sabia que le gustaba, y era lo único que me daba energía,era como estar conectado a una gran fuente de adrenalina y vértigo.

No se si las podrían llamar »Mariposas« pero era extraño estar con ella,aunque me ignorase completamente.

Todos se decidieron a juntarnos.

El domingo, todos —incluida mi familia — anunciaron que «saldrian». Creí que ella ya no querría acercarse a mi,pero lo tomo natural. Me dio de nuevo ese vértigo al quedarnos solos.

Se lo iba a decir.
Tenia que hacerlo.

Cenamos normalmente,y ella se metió en la sala de entrenamiento. Y esperé,quedándome en la cocina.

La oí cantar y fui a la sala.

—Me haces entender,sin usar palabras,lo que debo hacer,y no debo ser....—, canto, con una fascinante voz afinada.

Oh,oh. Era tan linda.

Cantas muy bien. —aparecí de pronto. Se asustó.

—¿A todo el mundo le gusta espiarme? —se quejó.

Hizo un mal movimiento con la pierna,cayó y gritó. No pierdo tiempo,corro a su lado.

—¿Estás bien? —dije.—¿Tu pierna?

—Estoy bien, no me toques. —se molestó. No me importó,mi mano siguió en sus estómago.— Ay,basta,encerio,quita tu mano de ahí.

La quité con cuidado. Siguió en el piso.

—¿Alguna vez has tenido una pesadilla? —preguntó de pronto.

Claramente había tenido pesadillas, durante toda mi vida,sobre miles y miles de temas

—Sí,si. Casi ...siempre.

—¿puedo saber sobre que?.

—Pues... No sé,sobre mi familia,sobre mi....

—Ahm.

—¿Tú?

—Todo el tiempo. —dijo con voz entrecortada —Y se repiten, una y otra vez.

Se incorporó hasta sentarse. Me senté a su lado.

—Es todo el tiempo igual,pero ya no me asusta. No... Me acostumbre a ellas,pero se que son pesadillas,porque si acuchillan a las personas que tres importan no puede ser un sueño, ¿verdad? Bien,¿cual fue tu peor pesadilla?

—Supogo que...

Ah,sólo dilo.

—Perder...

—¿Perder que, Yoyi? —dijo suave. Oh,Dios,dijo Yoyi. Me dijo Yoyi.

Perder la oportunidad de enamorarme. —OK,no era lo que tenia planeado,pero....era parecido.

—Ah. Sí,eso también es feo. — Su voz,tan indiferente, tembló.

—¿Por qué eres tan cerrada siempre? —me miró—Yo...lo siento.

—Por que tengo miedo...de que si amo,le hagan daño.....a ...esas...personas.

—¿Me das un ejemplo? ¿De una persona? —¿que mierda había dicho?.

—Tú.

oh,por Dios.

THE SPY | Terminada.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora