Minutos después la puerta de la habitación fue tocada nuevamente, Yannick con algo de incertidumbre abrió dejando ver a varios betas y alfas que tenían sus maletas, rápidamente los dejó pasar y cuando todo estaba adentro comenzó a ordenar sus ropas y pertenecías al lado de las de su alfa.
Al terminar estaba listo para tomar una corta siesta pero de nuevo sus intenciones fueron interrumpidas por nuevos toques a su puerta-adelante-dijo Yannick para mirar como la puerta se abría dejando ver a una joven sirvienta.
-señora Yannick me presento, soy Catalina y estaré a sus disposición total-dijo la joven mujer para darle una reverencia-y la alfa me a ordenado que lo escolte hasta el comedor para cenar.
-esta bien Catalina, guíame-habló con una sonrisa Yannick para seguir a la omega al piso inferior, caminaron por unos cuantos pasillos y se detuvieron frente a una enorme puerta, Catalina tocó la puerta un par de veces y está se abrió, Yannick temeroso se adentro ganándose la mirada de toda la familia Girard, se adentro más y pudo divisar a Alba que estaba sentada a la cabeza de la gran mesa, a sus costados sólo había sillas vacías, la familia estaba alejada de la alfa pero esta parecía no importarle, el omega tomó una de esas sillas vacías al costado derecho de Alba y un plato le fue entregado.
-Yannick, mañana quiero que estés listo a las 9 del día-habló claramente dejando de comer para mirar al omega que apenas estaba a punto de dar un bocado.
-si Alfa-respondió sumisamente Yannick ante la orden.
-¿que piensas hacer Alba?-preguntó su abuela ganándose la mirada de todos.
-pues lo que todo alfa comprometido hace, como un anillo para la boda, llenar su armario de ropa fina, organizar su mesada y comenzar con los planes de la boda-resumió todo con altanería mirando a su abuela enrojecerse de la ira creciendo en su pecho.
-¡Alba! ¡Matarás a la abuela de coraje!-reprochó su tía levantándose de su lugar para darle una servilleta húmeda y pasarla por el rostro rojo de la anciana.
-les recuerdo que me importan un carajo todos ustedes-hablo mirando a los presentes, Yannick alarmado miró a los familiares, en la mesa solo estaban la abuela, el tío y tía de Alba junto a un par de niños que miraban asustados la escena.
-¡Guarda silencio maldita irrespetuosa!-y el tío de alba se levantó de su silla causando que está se cayera e hiciera un gran ruido-creeme que no tenemos opciones, tu eres la única alfa de esta familia, por que tu avaricioso padre mató a sus hermanos alfas y obligó a dejar la casa a los omegas, ninguno quiere regresar ¡entiéndelo! ¡Es tu culpa!
-¡no hables así de mi padre! ¡Esta casa la construyó y tu aquí estas de mantenido! ¡Vete a trabajar tus parcelas maldito beta campesino!-grito exasperada y se levantó encarando al beta mayor.
-¡¿que me dijiste malparida?!-grito el beta.
-¡que te larges de la casa! ¡LARGATE MALDITO BETA PUEBLERINO Y OPORTUNISTA!-grito tomando el plato que tenía en frente de ella y se lo lanzó al beta, este enfurecido corrio hasta la alfa y lanzó el primer puñetazo, iniciando una pelea.
Todo era un desastre, la abuela estaba llorando y mirando como se golpeaban Alba y su tío, la esposa de este trataba de separarlos, los niños lloraban en un rincón abrazándose, Yannick con pánico salió del comedor y corrió por los pasillos encontrándose con unos betas, rápidamente informó lo que sucedía y estos entraron al comedor separando finalmente al tío y sobrina.
Al estar separados Yannick se acercó a la alfa para mirar los nuevos golpes que poseía, miró de reojo como el tío se retorcía en el suelo, estaba mancillado de su rostro, totalmente cubierto de sangre, eso alarmó a toda la casa y rápidamente muchas sirvientas fueron en auxilio del herido, la tía estaba desconsolada al igual que la abuela, con la mirada busco el omega a los niños y estos seguían en el mismo lugar.
-amo Yannick ¿que hacemos?-le pregunto un trabajador al omega.
-¿por qué me preguntas a mi?-dijo entrando en pánico.
-usted es el prometido de la alfa, es el único mas cuerdo-explicó mirando como el omega pensaba y analizaba la situación.
-lleven a la duquesa una habitación y encierrenla-ordenó mirando como la alfa se resistía al agerre totalmente fuera de control-llamen algun médico o curandero para que atiendan al tío y sobre las mujeres traten de calmarlas y llevarlas a sus respectivas habitaciones.
-¿y los niños?-preguntó el beta.
-de ellos yo me encargo-dijo para darle la espalda y caminar hasta los pequeños que estaban llorando mientras se abrazaban, rápidamente 8 betas se llevaron arastrando a Alba, unas sirvientas a las mujeres y el tío fue llevado a una habitación para poder ser atendido, el comedor cada vez estaba más tranquilo, Yannick tomó a los niños entre sus brazos y los subió a su habitación, los recostó en la amplia cama y comenzó a acariciar sus cabezas, estos continuaban sollozando pero poco a poco se tranquilizaban.
-¿cuáles son sus nombres?-preguntó Yannick mirando a los niños, la niña sorbio un poco de sus mocos, su nariz y mejillas estaba rojas junto con sus ojos inchados.
-m-me llamó Adeline-e-dijo la niña mientras se limpiaba sus lágrimas con la manga de su vestido verde.
-¿que le pasara a mamá?-ahora el niño preguntó, ambos miraron atentos a Yannick esperando una respuesta.
-¿quien es su madre?-preguntó el omega aún confundido mirando aquellos ojos esmeraldas que poseían los niños, ese lindo cabello negro enmarcando aun más su bello tono de piel.
-mamá se llama Alba-dijo el niño, Yannick se quedó en shock, la alfa tenía hijos.
-¿cuál es tu nombre?-ahora pregunto la niña volviendo a la tierra al omega.
-me llamo Yannick-dijo sonriente, los niños abrieron en grande sus ojos y unas sonrisas se dibujaron en sus rostros.
-¡tu eres nuestra nueva mamá!-gritaron al unísono los niños lanzándose a los brazos del omega, confundido los abrazo y continuaron hablando hasta que los pequeños se quedaron dormidos profundamente, con cautela los arropo y salió del lugar para ir en busca de noticias.
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El Harem De La Duqueza Girard
Ficción General-acepto tus condiciones-dijo una joven mujer alfa moribunda, aquel espectro sonrió altenero, ambos estrecharon sus manos cerrando el trato. -recuerda que tu alma ahora me pertenece-hablo la sombra para desaparecer entre la oscuridad del bosque. -¿...
