-acepto tus condiciones-dijo una joven mujer alfa moribunda, aquel espectro sonrió altenero, ambos estrecharon sus manos cerrando el trato.
-recuerda que tu alma ahora me pertenece-hablo la sombra para desaparecer entre la oscuridad del bosque.
-¿...
-adiós lindo joven noble~-dijo el hombre despidiéndose de Román coquetamente. -adiós belleza-respondió guiñandole al hombre mientras se subía al carruaje, Yannick miró con extrañes a Román que simplemente le guiño un ojo-soy irresistible.
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-llegamos alba-informó Román entrando al despacho, la alfa solo miró como este se acercaba y deslizó un papel. -¿que es?-preguntó volviendo su atención a los documentos entre sus manos. -la nota de las cosas de tu prometido-dijo con obviedad-por cierto acaba de llegar una carta del palacio-la extendió y alba de inmediato se la arrebato, Román sorprendió miró como la mujer rapidamente destrozaba el sobre, abrió la carta. -¡SI! ¡SIIIII!-grito eufórica alba levantándose de su silla riendo llena de alegría. -¿que tienes?. -estas ante la nueva consejera principal del rey Gregorio-declaró tocando se el pecho llena de orgullo-ahora inclinate ante mi. -jajaja que graciosa-dijo limpiando se lágrimas falsas y tomando el papel para leerlo por el mismo-¡REMOLACHAS!-exclamó abriendo sus ojos perplejo, Alba tomó el papel y leyó.
Pd. Tú nueva residencia está a tu disposición, es la residencia Rosa, cuentas desde ahora con 100 siervos, 50 habitaciones, 3 mayordomos, 2 carruajes y una institutriz para tus retoños.
Firma el rey Gregorio Miller.
-Román dile a la servidumbre que comienzen a empacar las cosas de mis hijos y las mías-ordenó con una sonrisa. -¿por qué? -ahora la residencia más lujosa del reino es mía-dijo sonriendo y casi saltando de la emoción-en un mes nos mudaremos, por lo mientras que vayan empacando y llevándose cosas. -¡SEÑORA ALBA!-interrumpió una de las criadas de Yannick, la mujer estaba alterada y la alfa de inmediato se acercó a la mujer-mi amo Yannick a entrado en celo, ingirió la flor, pero no lo a calmado. -es obvio por que esta en su primer periodo de celo-dijo Román mirando a la mujer. -prepara el té, subiré para atenderlo-le ordenó a la criada y está de inmediato salió de la oficina-y tu encargate de los documentos hasta que regrese. -si señora-dijo con un saludo militar, la alfa solo suspiro girando sus ojos y salió del lugar, rápidamente subió las escaleras y encontró a sus hijos llorando y la otra criada golpeando la puerta, alba se acercó y los niños inmediatamente corrieron encontrándose. -¡madre mi mami se siente mal y el tío se metió a la fuerza y no sacó golpendonos!-grito llorando y con una mejilla roja desconsolada Adeline aferrándose a los pantalones de su madre alfa. -¡ROMÁN TRAE A LOS GUARDIAS!-grito Alba, de inmediato se abrió paso y con furia desenfrenada apartó a la criada que forcejeaba con la puerta, de una patada la cerradura cedió dejándole el paso libre, entró a la habitación y miró como en el lecho Yannick luchaba por no ser tomado mientras que aquel aún mal herido hombre le desgarraba las prendas. -nos vamos a divertir bombón de azúcar~dejate consentir - le susurro el mayor al joven omega que aún con lágrimas en sus ojos se resistía. La alfa simplemente explotó y veloz se acercó a la cama y de un tirón en la pierna sacó a su tío de la cama dejándolo caer duramente en el suelo, ahí comenzaron unos bestiales impactos contra el cuerpo del mayor fueron dados por la más joven. Román entró a la habitación junto a 5 hombres, separaron a la alfa y se llevaron nuevamente al moribundo tío, los infantes entraron a la habitación y se lanzaron a su nueva mamá, que lloraba desconsolado tratando de cubrirse su pecho con las desgarrada prendas. -mami... - dijo Milo comenzando a subirse a la cama con dificultad, adeline lo imitó. -mami te duele -preguntaron con dulzura al unísono los niños, Yannick fingiendo su mejor sonrisa les extendió los brazos y acurrucó a los niños en su pecho casi desnudo. -no me duele nada mis niños~ -dijo tratando de ignorar aquel nudo en la garganta. -a mi me duele mi mejilla-hablo con un puchero Adeline enseñando su área roja. -¡oh por dios! Ay mi niña-respondió y beso el área dañada de la niña. -a mi me duele mi dedito-y le extendio la mano milo mostrando un enrojecido dedo anular, Yannick también beso la zona afectada. -niños por favor vayan a dormir un poco a sus habitaciones-ordeno alba mirando a sus hijos acurrucados como si de bebes se tratara en el pecho de Yannick. -no-negaron al mismo tiempo los niños. Con un suspiro la alfa se sentó en la orilla de la cama mirando a sus hijos quienes se aferraban al omega-su mamá ahora está en etapa de celo, es su primer celo y ella debe estar conmigo. -¿y por qué debería?-dijo Milo de manera rebelde. -por qué soy su pareja. -¿que es un celo?-ahora adeline preguntó curiosa. -el celo es cuando un omega quiere tener bebés, así que llama a su pareja con sus feromonas y juntos comienzan a hacer bebés durante 3 días-los niños aún más interesados miraron a alba y luego el vientre del omega, la mirada les brillo al saber que tendrían a un hermano más-pero este celo será diferente. Las sonrisas se le cayeron a los niños como a Yannick que inconscientemente se imaginaba un bebé entre sus brazos. -¿por que?-preguntaron los mellizos -por qué mamá tomará un té que evitará tener bebés-dijo con una sonrisa tratando de alijerar la noticia. Los niños soltaron el llanto aferrándose a Yannick. -¡no! Quiero un hermanito-dijo entre llantos Milo aferrándose al vientre del omega. -mami no dejes que madre mate al bebé, no bebas el té-rogó Adeline abrazándose igualmente al vientre, ambos protegiendo esa área con sus cuerpos. Yannick aún más conmovido solto un par de lágrimas mirando como los pequeños se aferraban a la idea de tener un bebé, Alba sin opciones llamo a las sirvientas y nanas de los niños, las mujeres apartaron a los niños del omega, y cuando estaban a punto de salir de la habitación entró a una de las sirvientas personales de Yannick con una humeante taza, Adeline no perdió tiempo y se lanzó a la bandeja para tirar el té, cosa que logró con éxito. -¡ADELINE!-grito alba furiosa-¡ESTAS CASTIGADA UNA SEMANA SIN SALIR DE TU HABITACIÓN!-ordenó furiosa por la desobediencia de la niña que lloro aún más y fue retirada de la habitación finalmente. -m-me disculpo señora-dijo la sirvienta levantando los pedazos de la taza. -solo largate-dijo alba sosteniendo su cabeza adolorida, la mujer obedeció abandonando la habitación y está se sentó en la cama rascándose el cuero cabelludo-desnudate y abre las piernas-ordeno levantándose y soltando el dorsel verde de la cama.