UN DÍA
MARSHALL
Un día, no era cualquier día, era mi cumpleaños, el primer cumpleaños después de la muerte de Lance. Estaba recostado aún, a pesar de que el sol ya comenzaba a salir, recordaba que, en cada cumpleaños, al despertarme, Lance ya estaba ahí con un hermoso ramo de flores, justo cuando me iba a poner a llorar, tocaron la puerta de la habitación, tome una bocanada de aire y me levanté pensando que tal vez era el pequeño Mazklan, pero no, era una de las empleadas.
—Señor, le llaman en la puerta— enarque una ceja y me apresure, en cuanto llegue, era el florista con un hermoso ramo.
—Hace unos meses me entere de la muerte de su esposo, era de cada año pedirme un ramo para su cumpleaños, hace dos años me dijo que ni muerto iba a dejar de mandarle flores, me ayudo a recuperar unas tierras embargadas y a pesar de todo el dinero que era, no me cobro ni un peso, sin en cambio, su único pedido fue que si algún día él moría antes que usted, cada año le trajera su preciado ramo de flores y si se mudaba, que se las enviara hasta el fin del mundo si era necesario— cuando tome el ramo y agradecí al hombre, me rompí a llorar.
Todo era igual, las mismas flores, la tarjeta, aunque no fuera con su puño y letra, pero la misma frase.
"Aquí y en china, te amo"
Lance
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UN DÍA
MAZKLAN
Un día, me encontraba dándole un masaje a Milán en sus pies, mientras él me hablaba acerca de la nueva cafetería que iba a abrir cerca de la oficina.
—Mazklan— salí de mi cúmulo de pensamientos cuando me hablo directamente.
—¿Si amor? —enarco una ceja, solté un suspiro —Perdón amor, estaba pensando en una solución para el caso de Alexandro— cuando miré que enarcaba una ceja, supe que no le había contado —Olvidé contártelo, me pidió ayuda, se va a divorciar, al parecer se enteró que su hijo no es de él realmente—
El solo asintió y segundos después del silencio hablo.
—Me pregunto cómo se enteró, creía que yo era el único que lo sabía— enarque una ceja y me acerque dejando de masajear sus pies.
—¿Cómo? —segundos después de verme acercándome hacia él, comenzó a reírse.
—Bien dijo Aris, los Gates son unos chismosos— aun así, abrió sus piernas y me pose en medio de ellas, tratando de no dejar caer mi peso, había un bebé creciendo en su interior, no quería lastimarlo. —Mía salió embarazada en preparatoria, cuando yo me enteré era lógico que sufriera, Alexandro era mi "pareja", en una ocasión escuche a Mía discutir con el profesor de gimnasia, ahí fue cuando descubrí que ella le había colgado el hijo a Alexandro, pero en ese entonces ya no valía la pena luchar por esa relación, así que simplemente lo deje pasar—
—Vaya— fue lo único que dije —bueno— agregue —Al final de cuentas, creo que el tiempo que ha pasado desde que lo conozco, ha cambiado, le voy a ayudar por una noble causa— dije mientras besaba sus mejillas.
—Sí... ha cambiado, solo no te arrepientas de tus decisiones amor— me tomo de las mejillas y me acerco a sus labios para besarme.
—¿Sabes algo acaso? — susurré entre besos.
—Yo solo sé, que no se nada— rio después y profundizo el beso para salvarse de mis preguntas.
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UN DÍA
MARSHALL
Un día me encontraba en el asiento del piloto mientras fumaba y esperaba a que el pelirrojo natural regresara, lo cual sucedió minutos después.
—Listo querido— el pelirrojo me sonrió.
Guarde la colilla de mi cigarro en una cajetilla especial para colillas y baje del auto, para después abrir la puerta trasera y sacar a los perros que había tenido que pedir prestado a Mazklan.
Pase caminando enfrente de la cafetería y en un auto muy pasado de moda me pare un poco y di la orden a Lucifer y Miguel.
—Rasquen— uno de ellos comenzó a rascar la puerta del auto y el otro debajo de él, entonces comencé con mi actuación.
—Hey Lucifer, Miguel, ¿Qué creen que hacen? Vamos avancen— una señora que estaba cerca de ahí me miraba extraño, mientras yo estaba tratando de llamar la atención de algunos transeúntes por el comportamiento de los perros.
—¿Gusta ayuda? me entiendo un poco con los perros —dijo un hombre que al parecer estaba corriendo, pero se detuvo al verme "apurado" con los perros.
—Algo extraño pasa, se comportan así solo cuando hay peligro, pero no sé qué habrá de peligroso en este auto— el hombre asintió.
—Será mejor llamar a la policía, solo para estar seguros— asentí y minutos después la policía ya estaba ahí.
—Lucifer, Miguel, aquí— los perros corrieron a mi lado dejando a cargo a la policía, justo cuando estaban abriendo el auto llego esa estúpida mujer corriendo.
—¿Qué le hacen a mi auto? —
—Señora, vamos a revisar el auto, por favor acompáñeme, le hare unas preguntas— dijo un oficial de policías.
—No tengo nada, no hay nada de malo en mi auto— antes de que el policía contestara, uno de los oficiales saco de debajo de los asientos un paquete "sospechoso"
—Tenemos un paquete sospechoso, procederemos a revisar—cuando lo rasgaron, enseguida supieron de qué se trataba.
—Eso no es mío— dijo alterada.
—Va a tener que acompañarnos a la delegación— la mujer comenzó a refutar, en cuanto la ingresaron a la patrulla, por la ventanilla me deje ver y deje una sonrisa en mi rostro.
—Maldito, tu...— antes de que pudiera hablar más, se le llevaron, yo simplemente me fui de ahí de nuevo a mi auto.
—Que buenos cachorros, se merecen un gran trozo de carne— los perros aullaron y se sentaron para que fuéramos por su recompensa.
—Los guardaespaldas de Mazklan hacían un gran trabajo alejándola de su casa, pero tú, uff, te ganaste el premio alejando a esa mujer de su vida— sonreí y encendí el auto.
—Ya me conoces, soy capaz de todo por mis hijos y el bien de mi familia, ja ¿Madre? Mazklan solo tiene dos padres y esos los conoce más que bien—
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UN DÍA
ARIS
Un día, Mazklan y Milán tuvieron que salir con urgencia a arreglar un problema junto a papá Marshall, como se iban a ir por tres días si todo salía bien, me vine a casa de mi hermano y me quede al cuidado de mi sobrino Mazlan, su niñera Keila tenía un fuerte resfriado.
Era casi media noche cuando Mazlan recién se estaba durmiendo.
—No debí darte ese chocolate— le susurré con un sueño terrible mirando como él solo rodaba y rodaba en su cuna.
Busque la caja de música que Mazklan le mando a hacer para que se durmiera, pues esa caja era infalible pero no aparecía, recordé que la última vez la vi en el auto de sus guardaespaldas, así que tome a Mazlan y camine al pasillo de las habitaciones de los guardaespaldas, justo cuando iba a abrir la puerta de Mason, recordé que la guardia de hoy para Mazlan le tocaba a Alexandro, así que avance dos habitaciones más.
Solo necesitaba las estúpidas llaves de la camioneta.
Toque la puerta, pero al no responder me adentre, justamente cuando contestaba un "¿Quién?" lo vi, por su cuerpo escurría agua, se notaba que recién se había quitado la toalla pues a pesar de estar desnudo, ambos reaccionamos rápidamente y él se cubrió su miembro mientras yo me giraba y daba un "Lo siento" con paso apresurado, dirigiéndome a mi habitación con un Mazlan en mis brazos, un Mazlan ahora dormido.
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MAZKLAN +18
Romance+18 LGBT BoyxBoy Grece era por quien estaba dispuesto a morir, Grece, era una de mis razones para cometer muchas y grandes estupideces, Grece fue el motivo de muchas cosas, sin embargo, no lo fue de mi felicidad. Gracias a un castigo colocado por m...
