Después de eventos desafortunados, Elizabeth Swan y Isaac Lahey, van a Forks tratando de alejarse del mundo sobrenatural. Sin embargo, no esperaban encontraste con un grupo de chicos de ojos dorados, quienes pondrían su mundo de cabeza mucho más de...
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Habían pasado meses, casi un año desde que la guerra en Beacon Hills había terminado. La manada McCall seguía la camioneta negra en la que iba Scott, Chris Argent y el chico al que rescató; Alec.
Le contaba lo que había pasado desde que fue convertido. Sobre los amigos que lo ayudaban. El chico de tan solo 16 años escuchaba todo con atención y veía por la ventana como cada vez se adentraban más al bosque. Era de noche, parecía no haber nada al rededor a kilómetros. La camioneta se detuvo, junto a los tres coches que venían tras ella.
—¿En dónde estamos? —cuestionó el chico mirando por la ventana antes de bajar de la camioneta.
—En Forks, Washington —respondió el alfa. Derek, Lydia, Malia, Stiles y Liam caminaban detrás de ellos. Argent solo los acompañó y dió vuelta para regresar a Beacon Hills.
Alec observaba todo con curiosidad y temor. Sentía que lo observaban y presentía que eran los cazadores que lo cazaban.
Los demás también sentían curiosidad. Los únicos que habían ido al lugar donde ahora se dirigían eran Scott y Liam, este último porque mantenía una relación con Claire Smith.
A metros de llegar a su destino, dos personas los interceptaron en el camino.
—Creímos que llegarían mañana —Theo Raken los observó con su típica sonrisa burlona, siendo Bree Tanner quien la borrara al darle una mala mirada. Sabía que solo se burlaba de ellos.
Claire apareció saliendo de un portal, Liam observó a su novia con una sonrisa para después acercarse y darle un beso.
—Ellos son Theo, Bree y Claire —los presenta Scott a Alec, Claire y Bree le sonríen y saludan a los demás.
—¿Qué es lo que son? —el chico no pudo evitar preguntar, pues su olor era diferente a alguno que haya olido antes.
—Espera un poco —le respondió el alfa.
—Bueno, yo me voy —dice Liam y antes de que Scott pudiera decir algo, el beta ya había desaparecido en un portal junto a Claire, sorprendiendo a Alec, pues era el único que no los conocía.
—¿Nos guían? —pregunta Scott a Theo y Bree—. Liam sabía el camino.
—Es todo derecho Scott —le responde Bree—. Ya sabes cómo se ve de noche —ella le guiña un ojo y se va a velocidad sobrehumana. Scott le da una mirada a Theo pero este solo se encoge de hombros.
—Ella manda —Stiles soltó una risa por lo que dijo la quimera y lo mucho que se ve cambiado, él se había integrado a la manada Swan en cuanto su novia regresó a Forks—. Vista sobrenatural, Scott —hizo brillar sus ojos y fue lo último que dijo antes de ir tras su novia.
Scott entendió lo que dijo, aunque los demás solo vieron el lugar por donde se fue la quimera con confusión.
—Vamos, no podemos estar mucho tiempo afuera —Scott los guió, sus ojos cambiaron al característico rojo escarlata mientras los demás lo seguían con bastante curiosidad.