Capítulo 3

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Regresar a la escuela no estaba en mis planes, ciertamente estar involucrada en el mundo sobrenatural me hace pensar que hay una alta probabilidad de morir en algún momento, sin embargo, aquí me encuentro, observando mi reflejo en el espejo antes ...

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Regresar a la escuela no estaba en mis planes, ciertamente estar involucrada en el mundo sobrenatural me hace pensar que hay una alta probabilidad de morir en algún momento, sin embargo, aquí me encuentro, observando mi reflejo en el espejo antes de ir al instituto.

El fin de semana pasó realmente rápido, y no es para menos, Isaac y yo comenzamos a entrenar y a ayudarle a papá para hacerle unas mejoras a la casa. Ocupamos nuestro tiempo, por lo que eso fue lo que hizo que sintiesemos que pasó rápido.

―Lizzie, tenemos que irnos para recoger nuestro horario ―me dice entrando a mi habitación.

Volteo a verlo unos segundos, después miro mi atuendo una vez más en el espejo antes de agarrar mi bolso de encima de la cama y caminar hacia él.

―¿Me veo bien?

―Eres hija de Afrodita, siempre te ves hermosa ―le doy una sonrisa.

―Ya lo sé, solo me gusta escucharlo ―pone los ojos en blanco y sonríe.

―¿Nos vamos en el auto?

―Audi, Lizzie ―suelto un suspiro.

Isaac y yo estuvimos guardando dinero hasta que logramos reunir lo suficiente para poder comprar una moto y un auto, aunque fue en gran parte ayuda de Ares y Afrodita.

Alzo mi ceja para que me responda sobre si nos vamos a ir en el auto, a lo que él me muestra las llaves.

Nos subimos y emprendemos marcha al instituto, al cual no tardamos tanto tiempo en llegar.

Pocos estudiantes se hallaban en el estacionamiento, sin embargo, todas las miradas de quienes estaban ahí se posaron en el auto en cuanto entramos.

Estábamos a punto de bajar cuando un Jeep y un Volvo Plateado se estaciona a unos metros lejos de nosotros.

Isaac y yo nos miramos en cuanto sentimos que había más auras a parte de las humanas.

―Vampiros ―dice Isaac por nuestra conexión.

Observemos si son inofensivos o no ―él asiente a mis palabras.

Vamos―estiro mi brazo hacia el asiento trasero para agarrar mi bolso. De él saco un par de gafas oscuras y le tiendo unas a Isaac.

―¿Es necesario? ―inquiere, aún cuando ya se las está poniendo.

―Por supuesto ―respondo.

Dicen que las personas tienen un criterio de ti en los primeros tres segundos que te ven por primera vez, por lo que dar una buena primera impresión, es importante.

―¿Crees que el señor Argent esté bien? ―hago una mueca ante su pregunta.

Bajamos del auto, llamando la atención de todos los estudiantes que estaban en el estacionamiento. Incluyendo a los vampiros.

Semidiosa Swan «E.C & J.H» Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora