Narra T / n
"¿¡Quién fue el maldito demonio que lo arrebato de mi lado!?"
Urokodaki estaba igual o peor que yo, a él también le llegó una carta, ni siquiera me atreví a preguntarle nada de mi boca salían palabras, no controlaba cuales, solo salían.
-H-hiroshi ...- estaba enojada, impotente, triste en ese momento solo quería un abrazo. Urokodaki estaba peor, no tenía lagrimas, solo miraba al suelo, percibía tristeza, e ira, pero mucha mucha tristeza. Lo abrace, para consolarnos uno al otro. Yo perdí lo más parecido a un padre, en los pocos años que estuve con el me crio como su propia hija, pero Urokodaki perdió a su hermano, su mejor amigo y lo conoce desde hace tanto. Es injusto.
Estoy realmente agradecida de que Sabito no se despertara en ese momento, no me gusta llorar, y mucho menos que alguien me vea llorar, no suelo llorar casi nunca, antes lloraba por casi todo. Pero Hiroshi-sama me enseño que las lagrimas no ayudaran en nada, pero claro, no puedo evitarlo en estas situaciones. Cuando lloro es uno de los únicos momentos en los cuáles me siento vulnerable.
Al poco tiempo no lloraba, pero tenía tanta furia acumulada que sintió que mataría a cualquiera que se me cruce, salí corriendo al bosque con mi espada en mano, no le di ni tiempo a reaccionar a Urokodaki. Le dije que volvería en tres días, lo que me tomaba ir a la casa de mi maestro y volver.
No pare de correr en dos horas, ya casi era de noche, tal vez llegaría antes de lo previsto. Me encontré con tres demonios en el camino, los cuales mate con odio, en un abrir y cerrar de ojos. Llegué en un día a mi hogar, todo estaba como cuando me fui, mi habitación con tan solo un futon, el silencio, el olor a glicinas. Entre al cuarto de Hiroshi, y me llené de nostalgia al ver un haori que al parecer quería darme cuando volviera, era un degradado de blanco a un rojo sangre. Era muy similar al que llevaba puesto, solo que este estaba hecho con otra tela. . .Mis ojos se humedecen al reconocer que es la misma tela del yukata de mi madre, ¿Acaso él lo tomo aquella noche que me encontró? Lo recogí y lo intercambie por mi antiguo haori, nadie notaría la diferencia, pero yo sentía que llevaba a Hiroshi y a mi familia conmigo.
Esparcí glicinas por todo el lugar, y me recosté en mi futon a dormir, el otro día solamente me dedique a caminar por el lugar, recordando leves momentos del pasado, ya en el segundo día iba de regreso. Antes de irme mire la casa por unos segundos, pasará un tiempo para que vuelva a verla.
Cuando llegué me percaté de que Sabito ya estaba despierto, Urokodaki realmente se veía algo preocupado pero al verte suspiro aliviado, no hizo preguntas después de todo entendió que tal vez quería estar sola. Entre a la casa para comer junto con Urokodaki y Sabito, luego de hacer una leve reverencia.
-Oh, Sabito cómo te encuentras?- dije mirando al mencionado, parecía estar en mi humor de siempre, pero en realidad solo trataba de olvidar lo que ocurrido-
-Bien.-dijo neutral, "Que seco"
-Gracias por la comida, les ayudare a limpiar y me iré a entrenar-dije un poco más animada, pasé el resto del tiempo entrenando hasta que unos cuantos días después llegaron los herreros con las espadas. ¡Ya llegaron! ¡Ya llegaron! aunque por la mascara no se viera absolutamente nada después de algún tiempo podría tener una razón genuina para sonreír.
Llegué corriendo a recibir a los herreros en junto con Sabito y Urokodaki, entraron todos a la casa. Luego de una breve charla nos dieron las espadas. Hay demasiadas personas con mascaras en la habitación.
-Aquí tienen, estan listas para su uso- dijo el herrero enmascarado extendiéndola. No esperé ni un segundo y la saque de su funda, repentinamente tomo un color carmesí, un rojo vivo, un rojo sangre... El herrero se veía bastante emocionado, nunca vio una espada de ese color, si bien si hay de color rojo como la espada que empuñan los usuarios del aliento de llamas, mi espada era mas brillante parecía que sangre fresca estuviera sobre esta, mientras Urokodaki miraba con curiosidad al igual que Sabito. La espada de este último se volvió de un color azul, característico de su aliento.
Los herreros se retiraron y yo estaba preparada para irme, tenía todo lo necesario y le di las gracias a Urokodaki, me despedí de Sabito el cual solo asintió con la cabeza, pero los cuervos interrumpieron.
-¡CAW, T/N Y SABITO DIRIJIRSE AL OESTE,CAW, PRIMERA MISIÓN CAW!- yo asentí con emoción, ya es la hora de aniquilar algunos demonios. Sabito solo se quedo callado y se despidió de su maestro. Nunca pelee en equipo, esto será divertido. Caminando a la salida Urokodaki me detiene.
-Sabito puedes adelantarte, Urokodaki debe decirme algo- él asintió, yo rápidamente me fui con Urokodaki, quien sospechosamente espero a que Sabito estuviera bastante lejos como para no escuchar. Luego comenzó a hablar:
-Escucha T/n, necesito que me prometas algo, si?-lo miraba muy atenta- Se que no tiene mucho sentido, pero necesito que protejas a Sabito, lo quiero como a un hijo, y me temo que por la muerte de Giyuu esta cegado por la tristeza en este momento, eres fuerte, por favor protege a Sabito. -Me quede confundida mirándolo, es una extraña petición, creo que se refiere a que evite que muera por que esta distraído en sus pensamientos.-
-Urokodaki-sama juró con mi vida que protegeré a Sabito, y el que se atreva a hacerle daño deberá pasar primero por mi cadáver- lo mire con determinación y el suspiro complacido.-Pero no debe subestimar a su alumno logró acabar con la mayoría de los demonios en la prueba final- Me retire finalmente y nos dirigimos a donde los cuervos nos ordenaban.
-¡Bien, espero que seamos buenos compañeros!- dije eufórica, él solo me ignoró, MIERDA YA LA CAGUÉ.
De a momentos en el viaje, yo trataba de iniciar una conversación, pero él siempre asentía, o respondía en pocas palabras, si solamente el se dedicaba a escuchar mientras yo hablaba lo mejor sería explicar algo útil. Le explique cada detalle sobre mi propio aliento, el aliento de sangre, para que conozca mi forma de pelear. Pero terminé de hablar y luego continuó el silenció nuevamente. Entonces rogaba por encontrarme con el demonio que buscábamos, el cual no fue difícil de encontrar ya que los habitantes del pueblo nos brindaron información sobre su posible ubicación.
-Bien, el demonio se encuentra cerca -dijo el peli-naranja mientras desenfundaba su espada, yo imité su acción, luego un demonio apareció de entre unos arbustos y se dispuso a intentar atacarnos, guarde mi espada y le pregunté a Sabito:
-¿Quieres matarlo tú, o lo mato yo?- el azabache me miro con una expresión de "enserio que carajos estas preguntando" y aunque no pareciera ya me había enfrentado a cinco demonios como ese cuando fuia la casa de Hiroshi. Yo solo quería ver como se desenvolvía él en una pelea, pero al parecer me tomo por una floja idiota. El chico no demoro mucho en cortarle la cabeza al demonio.- Bien, el próximo lo mato yo.-
Y como si mis palabras fueran mágicas, apareció otro demonio, un poco más fuerte al parecer, quién se dirigía a Sabito. El peli-naranja evitó ágilmente el ataque, pero un tercer demonio salto desde atrás para atacarlo, se escuchó un gran choque, el de mi espada y las garras del demonio. Nuevamente Sabito se dispuso a atacar, esta vez con una gran velocidad impulsándose entre las paredes de algunas casas cortando el cuello de el segundo demonio. Yo me apresuré al tercero el cual no alcanzó ni a moverse.
-Listo, misión completada- dije para guardar mi espada y mirar al chico que no dijo absolutamente nada. Desde atrás otro demonio estaba a centímetros de atrapar a Sabito, me apresure y lo único que se me ocurrió fue cargarlo al estilo princesa, Sabito se sobresalto y se quedó quieto con una expresión de "si no me bajas te mato". Sin bajarlo, con una mano corte la cabeza del demonio con una rápida postura.
-¿Qué, acaso me vez que tengo cara de princesa?- solté una risa.
-Hasta que hablo su majestad, qué acaso no eras mudo?- hay dos posibilidades, una que me ignoré y otra que me mate, a estas alturas prefiero la segunda opción.
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Protegerte》Sabito x tú 》
FanfictionProteger. Algunos lo hacen por amor, por amistad, o en otros casos por obligación, yo le prometí a Urokodaki que protegería a Sabito, era mi deber, pero los meses pasaron y me empecé a cuestionar. ¿Esa es la verdadera razón? * * * AVISO: - La port...
