»Nico DiAngelo un Omega que afirma no querer o necesitar un Alpha, al mudarse de país y entrar en una nueva escuela, por obras del destino, entra en celo al oler a Will Solace, el que será su Alpha destinado.
Este tendrá que aprender a como tratar...
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El sábado por la mañana, Nico quería pegarse un tiro.
Su hermana había despertado ridículamente temprano para empezar a alistar todo lo que iba a necesitar para un baile que iniciaba a las 7:00 pm. Y por supuesto, se había llevado a su hermano entre sus planes.
—¿Entonces la cita es a las 4:00 pm?—preguntó Bianca sentándose en la cama de su hermano—, perfecto, muchas gracias. Buen día. ¡Nos vemos!
—¿Ya puedo volver a dormir?—preguntó Nico sintiéndose realmente desanimado a las nueve de la mañana.
—Claro que no, tienes que acompañarme.
—¿A dónde?
—Quiero comprarle algo a Tony por navidad, y tengo que dárselo en el baile porque se va a ir a Oregón con su familia para Navidad.
—¿La familia de Tony vive en Oregón?
—Sus tíos y abuela, sí.
—¿Qué le quieres regalar?
—Quiero regalarle algo bonito, y por eso requiero tu opinión de hombre.
—A estás horas no soy un hombre.
—Vamos, Nico, por favor— Bianca se recostó a su lado y lo abrazó—, y te compro lo que quieras.
Nico no quería nada de momento, al menos nada que Bianca pudiera pagar. Pero de igual manera no podía decirle que no a su queridísima hermana, así que con un gruñido gigantesco accedió.
Cuando dieron las diez de la mañana ellos ya se encontraban en camino a un centro comercial. Bianca le dio las especificaciones de lo que quería regalarle:
—Quiero regalarle algo lindo pero no quiero que sea tan caro para que no parezca que quiero comprarlo con regalos, pero tampoco quiero que piense que le quiero regalar lo primero que vi en Target...
A Nico le encantaba pensar que tanto Bianca cómo Tony eran igual de ansiosos cuando se trataba de su relación y fue inútil no tratar de pensar en Will, ¿qué hará en navidad? ¿volvería a Florida? ¿se quedaría en Nueva York?
—¿Tal vez una sudadera? Quizás una camisa...
—¿De qué color?
—Creo que tu debes saber eso, al fin y al cabo, es tu novio.
—¿Y si no le gusta el color que elegí?
—¿Qué te hace pensar que le gustara un color que yo escogí?
Bianca resopló y vio la tienda de Lacoste.
—Ven conmigo.— entraron y empezaron a ver varias camisas de vestir muy lindas todas, pero Bianca solo parecía contemplar las que tenían algún color verde en ellas. Nico se puso a ver cosas él también, vio una camisa azul rey con un estampado sobrio y pensó en que guapo se vería Will en una así. Su hermana empezó a hablar con una de las asistentes de la tienda sosteniendo varias camisas con tonalidades verdes.